Pablo

La Iglesia Católica

El título de la entrada quiere poner de manifiesto un hecho perfectamente constatable: a la Iglesia Católica, en concreto; a los católicos, en general; a las manifestaciones públicas de sentido y vida religiosa: católicas, por supuesto; y a todo postulado que pueda parecer que tiene un origen católico, aunque no sea así en realidad; a todo este “mundo” -el obrar católico: doctrina y vida- que ha construido la familia y la sociedad, que ha “salvado” y difundido la cultura en todos sus ámbitos hasta hace pocas décadas -y lo ha hecho bastante bien, por cierto- y a la que ninguna otra realidad humana le hace la más mínima sombra en estos campos: a la Iglesia Católica y a sus realizaciones, se las persigue, se las difama, se las arroja fuera de la sociedad y de la familia -que ha forjado incluso a precio de sangre-, además de echarla de la conciencia y del corazón humano. (José Luis Aberasturi – INFOCATÓLICA)

Ayuda a Perú

Mientras, en Perú, la Marcha por la Vida en Lima, una de las más importantes de América, se transformó el sábado 25 de marzo en una verdadera Marcha Solidaria en la que se reunió varias toneladas de alimentos, más de 15 mil litros de agua y una serie de artículos necesarios para los damnificados por las lluvias y las inundaciones que afectan al Perú, según Infocatólica. En esa línea, Cáritas España lanzó una alerta humanitaria para ayudar a Perú ante las graves inundaciones que ocurren en el país y que han dejado cientos de miles de afectados en todo el territorio a causa del fenómeno de El Niño Costero. Las inundaciones han afectado los departamentos de Lima, Ica, Arequipa, Piura, Tumbes, Chiclayo, Ancash y La Libertad, siendo Trujillo la ciudad más golpeada por la naturaleza. Hasta ahora, Cáritas Perú ha canalizado ya 89 toneladas de suministros de emergencia a las poblaciones afectadas y ha atendido a más de 2.000 familias damnificada. (Obispo Cristóbal Bialasik – ACIPRENSA)

Nuevos errores

Hoy día los hombres, venerables hermanos, añadiendo a las desviaciones doctrinales del pasado nuevos errores, han impulsado todos estos principios por un camino tan equivocado que no se podía seguir de ello otra cosa que perturbación y ruina. Y en primer lugar es cosa averiguada que la fuente primaria y más profunda de los males que hoy afligen a la sociedad moderna brota de la negación, del rechazo de una norma universal de rectitud moral, tanto en la vida privada de los individuos como en la vida política y en las mutuas relaciones internacionales; la misma ley natural queda sepultada bajo la detracción y el olvido. (Encíclica Summi Pontificatus, 10, 1939, Pío XII) (Alonso Gracián – INFOCATÓLICA)

23  Pudor y castidad

Y el vestido y arreglo de las cristianas laicas han de tener esas mismas cualidades, pudor, pobreza y bella dignidad. Y así ha sido en la historia de la Iglesia. Si examinamos un buen libro de Historia del vestido en Occidente, comprobaremos que el vestir de las religiosas y el de las mujeres seglares, con las diferencias convenientes -más adorno y color en las seglares-, ha guardado una clara homogeneidad durante muchos siglos. Por eso, cuando uno y otro modo se hacen clamorosamente heterogéneos -unas visten con pudor y otras, muchas, con la indecencia siempre creciente de las modas mundanas-, eso indica que se ha descristianizado en gran medida el arreglo personal de las mujeres laicas. (José María Iraburu)

Correcta doctrina

Siguiendo esta línea, el informe entra también en cómo deben ser las políticas de empleo de una institución educativa católica, pues “deben ejemplificar la misión de un ministerio de la Iglesia Católica”. Para ello, los “maestros deben ser destacados en la correcta doctrina y con su vida íntegra” y el obispo debe supervisar que así sea.

En el ámbito moral, los colegios católicos “no pueden participar o promover la negación del sexo biológico con el cual el niño ha sido dotado por el Creador”. Al cambiar el nombre en los registros escolares, usar “él” para una estudiante nacida o “ella” para un estudiante nacido varón, y permitir que un estudiante use el uniforme del sexo opuesto no se hace ningún bien al estudiante. Las necesidades de privacidad pueden ser satisfechas sin permitir que los estudiantes tengan acceso a los baños o vestuarios reservados a los del sexo opuesto.

Y este punto acaba así: “Ninguna entidad católica debe someterse a un mandato inmoral del Gobierno”. (National Catholic Biothics Center)

Una batalla contra el demonio

¿Todo creyente debería plantearse su vida espiritual como una batalla contra el demonio? Lo creamos o no, nos guste o no, estamos en una batalla espiritual. El mal tiene una causa primera, Lucifer y los demonios. Seres espirituales, reales, insertos en la historia de todo ser humano, de todo tiempo y lugar. Engañan, seducen, alientan al mal; presentando incluso como bien aquello que destruye la bondad y pureza, que es propia del alma humana al ser hijos de Dios. (Portaluz –MERIDIANO CATÓLICO)

Intelectual  inteligible

Una vez más, ese gran editor, que es el también historiador Javier Paredes, de Ediciones San Román, ha vuelto a aceptar de pleno en tema y autor… y ha vuelto a fracasar de pleno en el título. Paredes es, como su pupilo, el autor Bárcena, un intelectual inteligible, que en los tiempos que corren es más importante que un intelectual inteligente. Sí, porque si es inteligible: incluso él entiende lo que dice.

A Paredes, digo, le sobran conocimientos históricos y le faltan dos tardes de periodismo y marketing, porque el título no dice nada, pero el contenido es de lectura obligada para entender qué puñeta está ocurriendo en el universo.

Insisto y persisto: si no se leen este libro sobre los hijos de la viuda no se enterarán de lo que ocurre en el mundo actual. Intentaré resumirlo: la tesis más original, y más demostrada, de la obra de Alberto Bárcena es que masonería y satanismo son una misma cosa. Siempre lo fueron y siempre lo ocultaron, sólo que en el siglo XXI se han quitado la careta. (Eulogio López – HISPANIDAD)

Obligados a deseducar

Hace tiempo que hemos emprendido este camino. En la historia las cosas pueden cambiar. Pero esto no nos exime de valorar las tendencias en marcha que, desde este punto de vista, son muy preocupantes. Admitamos que se aprueban los proyectos de ley que se han presentado en el Parlamento italiano. El resultado sería un Estado que impone hacer el mal: a los periodistas, los docentes, los funcionarios, los médicos, los farmacéuticos, al personal sanitario… Pensemos, por ejemplo, en el proyecto de ley sobre la eutanasia actualmente en discusión en el Parlamento italiano. El médico estaría obligado a respetar las disposiciones anticipadas de tratamiento del paciente aunque éste, entretanto, haya cambiado de idea o él mismo, el médico, sea éticamente contrario. Estaremos obligados a matar, a deseducar a nuestros jóvenes en las escuelas, a presentar automáticamente la homosexualidad como algo normal. (Stefano Fontana)