Obra Cultural

  1. ¿Qué es?

V. Carmen 16.jpgEl Escapulario del Carmen es el signo externo de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María por la inscripción en la Orden Carmelitana, en la esperanza de su protección maternal. El distintivo externo de esta inscripción o consagración es el pequeño escapulario marrón, por todos tan conocido.

El Escapulario del Carmen es un sacramental, es decir, según el Vaticano II, «un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se significan efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión-de la Iglesia» (S. C. 60).

  1. Origen y propagación

A finales del siglo XII o principios del XIII nacía en el monte Carmelo, de Palestina, la Orden de los Carmelitas. Pronto se vieron obligados a emigrar a Occidente. Aquí en Europa, tampoco fueron muy bien recibidos por todos. Por ello el Superior General de la Orden, San Simón Sotck, suplicaba con insistencia la ayuda de la Santísima Virgen.

En 1251 se realizó el prodigio. Un santoral del siglo XIV así lo cuenta:

«Se le apareció la Bienaventurada Virgen María, acompañada de una multitud de ángeles, llevando en sus benditas manos el escapulario de la Orden y diciendo estas palabras: ESTE SERÁ EL PRIVILEGIO PARA TI Y TODOS LOS CARMELITAS: QUIEN MURIERE CON ÉL NO PADECERÁ EL FUEGO DEL INFIERNO, ES DECIR, EL QUE CON ÉL MURIESE SE SALVARÁ».

Esta GRAN PROMESA de morir en gracia de Dios quien, llevando el escapulario, piadosamente muera con él, la recordaba Pío XII el 11 de febrero de 1950: «Y, en verdad -decía- no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen… Es ciertamente el santo escapulario como una librea mariana, prenda y señal de protección de la Madre de Dios. Mas no piensen los que visten esta librea que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y la desidia espiritual…»

  1. Protección maternal

He aquí las razones del valor espiritual de la devoción del santo escapulario:

  • Sobre todo por su rico simbolismo: ser hijo de María, ver en él todas las virtudes de María, ser símbolo de nuestra consagración filial a la Madre Amable. • Por morir en gracia de Dios, quien lo vista piadosamente. • Porque saldrá del Purgatorio cuanto antes quien muera devotamente con él. • Por llegar su protección a todos los momentos de la vida, a la muerte y aún más allá. «En la vida protejo; en la muerte ayudo, después de la muerte salvo», son sus credenciales. • Por los innumerables prodigios que ha obrado. • Por las relaciones con sus apariciones más recientes en Lourdes y Fátima. • Por las muchas indulgencias que disfrutan quienes visten este escapulario.
  1. Profundo significado o simbolismo

El escapulario del Carmen es un MEMORIAL de todas las virtudes de María. Así lo recordaba a todos: religiosos, terciarios y cofrades, «que forman, por un especial vinculo de amor, una misma familia de la Santísima Madre», el Papa Pío XII, el 11 de febrero de 1950:

  • «Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad. • Vean, en la forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor. • Vean, sobre todo, en esta librea, que visten día y noche, significada, con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino. • Reconozcan, por fin, en ella su consagración al Sacratísimo Corazón de la Virgen Inmaculada, por Nos recientemente recomendada.»
  1. Indulgencias

He aquí las indulgencias plenarias y parciales para los que visten el escapulario:

A) Indulgencias plenarias.

1. El día que se viste el escapulario y el que se es inscrito en la Tercera Orden o Cofradía. 2. En estas fiestas: a) Virgen del Carmen (16 de julio o cuando se celebre); b) San Simón Stock (16 de mayo); c) San Elías Profeta (20 de julio); d) Santa Teresa de Jesús (15 de octubre); e) Santa Teresa del Niño Jesús (1 de octubre); f) San Juan de la Cruz (14 de diciembre); g) Todos los Santos Carmelitas (14 de noviembre).

B) Indulgencia parcial.

Se gana indulgencia parcial por usar piadosamente el santo escapulario. Se puede ganar no sólo por besarlo, sino por otro acto de afecto y devoción. Y no sólo al escapulario, sino también a la medalla-escapulario.

  1. Recomendación pontificia

Desde el siglo XVI -que es cuando se extiende por toda la cristiandad el uso del escapulario del Carmen- casi todos los Papas lo han vestido y propagado. Baste recordar aquí que Pablo VI, tratando de las líneas señaladas por el Vaticano II, dijo: «Creemos que entre estas formas de piedad mariana deben contarse expresamente el rosario y el uso devoto del ESCAPULARIO DEL CARMEN». Y añade, tomando las afirmaciones de Pío XII: «Esta última práctica, por su misma sencillez y adaptación a cualquier mentalidad, ha conseguido amplia difusión entre los fieles con inmenso fruto espiritual». Juan Pablo II, que es terciario carmelita, ha recordado en diversas ocasiones que viste con devoción, desde niño, el escapulario del Carmen. La fiesta de la Virgen del Carmen -16 de julio- está entre las fiestas «que hoy, por la difusión alcanzada, pueden considerarse verdaderamente eclesiales» (M. C. 8).

  1. Objetivo principal

María será siempre CAMINO para llegar a Jesús ( L G. 66 y M. C. 32). Entre las devociones que los cristianos dedican a honrar a María -decía Pío XII, 11-2-1950- «debe colocarse, ante todo, la devoción del escapulario de los carmelitas». Por ello recomendamos vivamente que se lleve día y noche el escapulario -vestido de María-, pero su uso permanente no es indispensable para ganar las indulgencias. El escapulario de tela -que se recomienda por simbolizar mejor el vestido y consagración a Maríapuede ser sustituido por la medalla-escapulario. Quien viste el escapulario del Carmen debe distinguirse por una profunda, sincera y filial devoción a la Santísima Virgen, esforzándose siempre por: a) conocer, b) amar, c) imitar, d) irradiar a María, ya que la Orden del Carmen -a la que pertenece por vestir su hábitotiene como finalidad vivir su vida y extender su culto. El título oficial de los Carmelitas es éste: «Hermanos de la Bienaventurada Virgen Marra del Monte Carmelo».

  1. Mi lema

Todo esto debe animar a los cristianos a vestir con devoción el escapulario de la Virgen María que tantos prodigios ha obrado a través de los siglos y que me promete una ayuda especial y protección maternal de parte de María. Este será mi ideal o lema que procuraré vivir a toda costa: • Que MI ESCAPULARIO me acompañe siempre. • Que en él vea siempre a mi Madre celestial. • Que al besarlo lo haga con amor de hijo y como promesa de amarle más y servirle mejor. • Que su recuerdo y su presencia en mi pecho me anime a serle más fiel a su Hijo y a Ella. • Que en él vea grabadas todas las virtudes de mi celeste Madre y trate de vivirlas. • Que su constante presencia sobre mi corazón me ayude a evitar el pecado y a practicar la virtud. • Que su recuerdo nunca permita que me olvide de Ella y así puedo estar seguro de que Ella no me abandonará.

  1. Materia, bendición e imposición

La Sagrada Penitenciaría Apostólica -de quien depende esta legislación- ha dicho que se recomienda el uso tradicional del escapulario en cuanto a tamaño, materia, color, etc., pero que pueden usarse también otros. Cualquier sacerdote puede bendecir e imponer el escapulario del Carmen a los fieles en general. Para quedar inscrito en la Cofradía organizada o Tercera Orden del Carmen, este sacerdote debe estar facultado por el Superior General de los Carmelitas. Los simples fieles no pueden bendecirlos ni imponerlos.

«NADA IGUAL A MARÍA. NADA MAYOR QUE MARÍA, SINO SÓLO DIOS», dice San Anselmo. Por esto, rezar cada mañana y cada noche las TRES AVEMARÍAS nos obtiene siempre grandes gracias de Dios.