Isabel

Descristianización

Rey Alfonso XIII - Consagración S. C. a España.jpgEl decaimiento de la devoción, en el momento en que sería más necesaria, es otra muestra -pero inversa- de la alianza entre la misma y la tradición católica antiliberal. Lo ha escrito un agudo amigo: “La descristianización que ha sufrido España después del Vaticano II, la apostasía de la Constitución de 1978, y la instauración de la democracia, coinciden palpablemente con un abandono igualmente visible de la devoción al Sagrado Corazón. La Compañía de Jesús, que había recibido el encargo, “munus suavissimum”, de fomentar la devoción al Sagrado Corazón, se ha desnaturalizado, ha visto clareadas sus filas, y apenas cultiva ya alguna rutina residual de dicha devoción. ¿Mera coincidencia?”. (Miguel Ayuso – Verbo)

Herejías políticas

Se debe saber que el sufragio universal siempre es una desgracia. Con Pío XII repetiremos: “La vida de las naciones está disgregada por el culto ciego del valor numérico” (Alocución a los dirigentes del Movimiento Universal pro-Confederación Mundial en 1951). Dado el caso de tener que aguantar una situación tan calamitosa, el católico debe votar el partido que ofrezca mejores garantías en defensa de su fe y del bien común. Pero no debe olvidar que su objetivo es alcanzar que se entienda que ésta no es la forma de gobernar cristianamente la sociedad. Lejos de todo totalitarismo, el católico ni puede caer en la herejía liberal ni en la herejía socialista. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Pensamiento totalitario

Esta puesta al día de las ideas de Comte sobre cómo debería organizarse el gobierno en el estado positivo de la Humanidad, fue como un anticipo del porvenir del pensamiento único de moda reforzado e impuesto por la political correctness norteamericana. Que es en realidad, el método jacobino y leninista del modo de pensar totalitario, excepto la manera terrorista manu militari de imponerlo. (Dalmacio Negro – VERBO)

La mujer

Edith Stein

Hay también en la formación del alma factores exteriores activos junto a los interiores. Como vemos, el alma sólo puede desarrollarse por medio de la actividad de sus potencias, y las potencias no pueden activarse sino sólo en un material, y sin duda en un material que les corresponde: el sentido por las expresiones que reciben o trabajan, el entendimiento por lo inteligible, la voluntad por las actividades características de ella, el sentimiento por la multitud de los sentidos, de las tendencias, de las tomas de posición. Para todo necesita motivos convenientes que pongan las potencias en movimiento.

Principio de fuerza

Por su parte, Bonald sostenía que “las doctrinas cristianas son el único principio de la fuerza, de la duración, de las luces, de los progresos de los pueblos cristianos (y) los gobiernos no tienen deber más sagrado, interés más importante que defenderlas. Deben defender la religión como el hombre defiende su vida ya que la religión es el alma de la sociedad, mientras que el gobierno político no es más que el cuerpo”. (Estanislao Cantero – VERBO)

14  Castigos de amor

Porque te amo te castigo. Esta es la pedagogía del buen padre. La cruz que mortifica al cristiano pecador es la voz de Dios para que quite el pecado de su vida. El castigo no es complacencia de Dios, es corrección para que por la pena se enmiende. Luego, el azote de Dios no es para que el hombre resentido, se aleje, sino para no tenerle separado de Él. De ahí se observa cuán errado está el hombre que no quiere oír hablar de castigos de Dios, que se lamenta cuando Dios le envía una enfermedad, una quiebra en sus negocios, una sonora humillación social… Dios ha optado por permutar su destino al Infierno eterno por unas simples contrariedades pasajeras. (Jaime Solá Grané)

España nación antigua

España es una de las más antiguas naciones de Europa y el recuerdo de algunas etapas fundadoras permite comprender su origen y su identidad. Hay que citar sobre todo aquí: la romanización, la cristianización, la monarquía visigótica, la invasión musulmana y la Reconquista, el encuentro/descubrimiento y colonización de América, los Reyes Católicos y el Imperio de la Casa de Austria, las guerras contra el protestantismo en Europa, la contra-reforma o reforma católica, el Siglo de Oro, el declinar del poder imperial, las reformas de los partidarios de las Luces bajo los Borbones, la invasión napoleónica y la resistencia a la ocupación, las guerras de independencia hispanoamericanas, las guerras carlistas y el golpismo liberal/progresista del siglo XIX, el nacimiento y desarrollo de los nacionalismos periféricos en el siglo XX, la guerra civil de 1936, los cuarenta años de franquismo, finalmente la monarquía actual. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)