Pablo

Ostpolitik vaticana

Cardenal WyszynskiMás tarde, el mismo tipo de ecumenismo estuvo a la raíz de la Ostpolitik vaticana que, en vez de apoyar a los católicos de los países del Este, en plena era de la persecución comunista, trataba de complacer a sus gobiernos, ilegítimos y asesinos. Eso causó muchísimas dificultades al cardenal Wyszynski, el santo pastor de la Iglesia Polaca, para no mencionar el caso del cardenal Mindszenty de Hungría. (María Virginia Olivera de Gristelli – AVE MARÍA)

Pensamiento antiteológico

Entre todas las formas de pensamiento antiteológico ocupa un lugar preponderante el nacionalismo, que aúna en mezcla aberrante elementos propios del liberalismo y el colectivismo. El nacionalismo ha sido el sucedáneo idolátrico que ha reducido a escombros las auténticas tradiciones catalanas, vendiendo a sus adeptos un sueño de endiosamiento nacional. Pero sobre los escombros de la civilización derruida no se alzara la torre del endiosamiento humano, sino una teología satánica que se impondrá sin dificultad sobre una tierra sin fe, esperanza ni caridad. Sin virtudes teologales no se puede ser “tierra de acogida”, ni albergue de extranjeros. Sólo se puede ser tierra conquistada. (Juan Manuel de Prada – Artículo publicado en ABC el 19 de agosto de 2017)

Imperiofobia y Leyenda Negra

Termino con el comentario que hizo Elvira Roca Barea en una entrevista reciente, con motivo de su libro Imperiofobia y Leyenda Negra: “Analfabetos ha habido siempre pero nunca habían salido de la universidad”. (Mikel Pando – EL PAN DE LOS POBRES)

43  Pudor y castidad

El Décimo mandamiento, “no desear la mujer del prójimo”, (Dt 5, 21), no se refiere originalmente al mal deseo de lujuria, sino, como se ve claramente por el contexto, al mal deseo de apropiarse de lo ajeno. Sin embargo, como señala San Juan Pablo II, ya en el A.T., en los libros sapienciales, concretamente en los Proverbios (5, 1. 6; 6, 24-29) y en el Eclesiástico (26, 9-12), se hallan advertencias para precaverse de la seducción de la mujer mala y provocativa (El amor humano en el plan divino, catequesis 38, El adulterio en el cuerpo y en el corazón, 4). (José María Iraburu)

13  Para obispos masones

En la lectura del Evangelio omitir la palabra “Santo”. Por ejemplo: en vez de “Evangelio según San Juan”, decid “Evangelio según Juan”. Esto inducirá a no venerarlo más. Escribid continuamente nuevas traducciones de la Biblia, que no serán peores de las usadas por los protestantes. Omitid el adjetivo “SANTO” en la expresión “Espíritu Santo”. Esto abrirá el camino. Evidenciad la naturaleza “femenina” de Dios, como una madre llena de ternura. Eliminad el uso del término “Padre”. (EMPENTA)

El espíritu es el que mata al cuerpo

En el cristianismo el cuerpo no es malo porque no es el cuerpo el que ha hecho pecar al Espíritu, sino el espíritu el que ha matado al cuerpo. Demostrar que la composición que distingue a Dios de las creaturas no es la de materia y forma sino la de esencia y acto de ser, el cristianismo ayuda a la filosofía a alcanzar un nivel de profundidad y de calidad mucho mayor. El mal como privación de un bien que deriva ser no puede darse sino en el acción alguien al cual le hace falta su propia perfección. Es así como el bien es sujeto del mal, de modo que el mal no puede sustituir ni conocerse sino en relación al ser del bien. (Manuel Ocampo Ponce)

Marxismo es hablar de ideología de género

Hoy hablar de marxismo es hablar de ideología de género. El profesor Siro De Martini, en una excelente exposición en el año 2011, en el Seminario de La Plata, nos ilustró sobre las raíces ideológicas de la ideología de género. Los propios comunistas resumen sus errores en la fórmula del materialismo dialéctico: el universo es materia en evolución y la dialéctica Hegeliana es el alma de esta evolución. Esta visión filosófica panteísta tiene su expresión política en una sociedad sin clases. El igualitarismo social y político deriva del igualitarismo metafísico, que no sólo niega la distinción entre Dios y el hombre, sino que diviniza la materia negando toda distinción entre los hombres y las cosas creadas. (Alejandro Díaz – HISPANIDAD)