Papa Francisco

La propuesta cristiana es muy sencilla, pero muy decisiva y bonita, y nos da mucha esperanza. Podemos preguntarnos: ¿Soy luz para los demás? ¿Soy sal para los demás, que da sabor a la vida y la defiende de la corrupción? ¿Estoy agarrado a Jesucristo, que es el sí? ¿Me siento ungido, sellado? ¿Sé que tengo esa seguridad que llegará a ser plena en el Cielo, pero al menos es prenda, ahora, del Espíritu? En el lenguaje corriente, cuando una persona está llena de luz, decimos es una persona brillante. Y nos puede ayudar a entenderlo. Lo nuestro es más que brillante: es reflejo del Padre en Jesús en el que todas las promesas se han cumplido.

Cardenal Antonio Cañizares

El Hijo del Dios viviente, por otra parte, no podía permanecer prisionero de la muerte y de la corrupción: mataron al Autor de la vida, pero Dios lo ha resucitado de entre los muertos, y de esto somos testigos (Cfr. Hch 3, 14-15); al que los hombres habían matado colgándolo de la cruz, Dios lo ha exaltado con su diestra haciéndolo Señor (Cabeza) y Salvador para conceder a Israel la gracia de la conversión y el perdón de los pecados (Cfr. Hch 5, 31); fue entregado a la muerte por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación (Rm. 4, 25); y así, “no hay bajo el Cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” (Hch 4, 12).

Cardenal Robert Sarah

En particular escribía que “las dos Formas del uso del Rito romano pueden enriquecerse mutuamente: en el Misal antiguo se podrán y deberán inserir nuevos santos y algunos de los nuevos prefacios… En la celebración de la Misa según el Misal de Pablo VI se podrá manifestar, en un modo más intenso de cuanto se ha hecho a menudo hasta ahora, aquella sacralidad que atrae a muchos hacia el uso antiguo”. Es, por lo tanto, en estos términos que el Papa emérito manifestaba su deseo de relanzar el “movimiento litúrgico”.

Cardenal Carlo Caffarra

Las palabras de Jesús van a la raíz más profunda de la obra de Satanás. Él es en sí mismo una mentira. De su persona la verdad está completamente ausente, y por lo tanto es por definición el que se opone a la verdad. Jesús añade inmediatamente después: “Cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira”. Cuando el Señor dice: “dice lo que le sale de dentro”, nos introduce en la interioridad de Satanás, en su corazón. Un corazón que vive en tinieblas, en sombras: una casa sin puertas y sin ventanas.

Arzobispo Fulton J. Sheen

Arzobispo Fulton J. Shenn.jpgSheen comienza recordando que la palabra diabólico viene del griego diaballein, que significa “desunir, separar, encizañar”. Y apunta como un “aumento de lo diabólico” las “discordias en la Iglesia”, que estaban en su punto álgido en la debacle postconciliar de los años 60-70, época de esta grabación: “La discordia en las comunidades religiosas, la discordia entre los laicos, discordias en el clero… todo ello son manifestaciones del espíritu de lo diabólico entre nosotros”.

Monseñor Charles Pope

“Hay una tendencia al vestido inmodesto”, modas que “dirigen la atención hacia aspectos del cuerpo que son privados y reservados para la unión sexual dentro del matrimonio”, vestidos “que parecen dirigidos más a llamar la atención sobre esas partes privadas del cuerpo que a esconderlas”: “Ese afán por desvelar y a excitar es seguramente un aspecto del gusto del Maligno por la desnudez.

San PÍO X

9  Pascendi Dominici Gregis

Comencemos ya por el filósofo. Los modernistas establecen como base de su filosofía religiosa, la doctrina comúnmente llamada agnosticismo. La razón humana, encerrada rigurosamente en el círculo de los fenómenos, es decir, de las cosas que aparecen, y tales ni más ni menos como aparecen, no posee facultad ni derecho de franquear los límites de aquéllas. Por lo tanto, es incapaz de elevarse hasta Dios, ni aun para conocer su existencia de algún modo, por medio de las criaturas: tal es su doctrina.