Papa Francisco

Jesucristo dice - Ustedes son luz y sal del mundo.jpgLa propuesta cristiana es muy sencilla, pero muy decisiva y bonita, y nos da mucha esperanza. Podemos preguntarnos: ¿Soy luz para los demás? ¿Soy sal para los demás, que da sabor a la vida y la defiende de la corrupción? ¿Estoy agarrado a Jesucristo, que es el sí? ¿Me siento ungido, sellado? ¿Sé que tengo esa seguridad que llegará a ser plena en el Cielo, pero al menos es prenda, ahora, del Espíritu? En el lenguaje corriente, cuando una persona está llena de luz, decimos es una persona brillante. Y nos puede ayudar a entenderlo. Lo nuestro es más que brillante: es reflejo del Padre en Jesús en el que todas las promesas se han cumplido. Es el reflejo de la unción del Espíritu que todos tenemos. ¿Y eso, por qué? ¿Para qué lo hemos recibido? Lo dicen ambas lecturas. Pablo dice: Y por él podemos responder: “Amén” a Dios, para gloria suya. Y Jesús dice a los discípulos: Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el Cielo. Todo para dar gloria a Dios.Lavida del cristiano es así.

Cardenal Robert Sarah

Ciertamente, el Concilio Vaticano II quiso promover una participación mayor del pueblo de Dios y acrecentar de día en día la vida cristiana entre los fieles cristianos (cfr. Sacrosanctum Concilium, n. 1) y se han llevado a cabo iniciativas hermosas en este sentido. No obstante, no podemos cerrar los ojos ante el desastre, la devastación y el cisma que los promotores modernos de una liturgia viva han provocado al remodelar la liturgia de la Iglesia según sus propias ideas. Se han olvidado que el acto litúrgico es no sólo una oración, sino también y sobre todo un misterio en el que se realiza, para nosotros, algo que nosotros no podemos comprender plenamente, pero que debemos aceptar y recibir con fe, amor, obediencia y un silencio adorante. Es éste el verdadero significado de la participación activa de los fieles. No se trata sólo de una actividad únicamente externa, de un repartir papeles o funciones dentro de la liturgia, sino más bien de una receptividad intensamente activa: la recepción es, en Cristo y con Cristo, la ofrenda humilde de sí mismo en la oración silenciosa y con una actitud plenamente contemplativa.

Cardenal Carlo Caffarra

Entiéndase bien: No estoy hablando de aborto como un acto perpetrado por una persona. Estoy hablando de la legitimación más amplia que puede ser perpetrada por un sistema judicial en un solo acto: incluirlo en la categoría del derecho subjetivo, que es una categoría ética. Esto significa llamar lo que es malo como bueno, lo que es sombra como luz. “cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira”. Este es un intento de producir una “anti-Revelación”.

Cardenal Antonio Cañizares

Aquí está el núcleo de nuestra fe: Jesús no es “uno de los profetas, o de los maestros, o de los hijos de Dios, o de los salvadores”; no es uno más, que podamos clasificar con nuestras medidas y criterios humanos, o situarle como un caso más de nuestra historia. Por el contrario, es el Mesías, el Maestro, el Salvador, el Viviente, el Hijo único de Dios vivo que se ha hecho hombre, por nosotros, los hombres, por nuestra salvación. Ser cristiano, por ello, significa haber acogido y aceptado, haber comprendido, que Jesús es “el”, que no tenemos calificaciones adecuadas para Él, que tiene una singularidad absoluta.

Cardenal Juan José Omella

Hablar de la escuela es hablar de la enorme responsabilidad que tienen los padres de educar a sus hijos. Esta responsabilidad es una consecuencia lógica de su paternidad o su maternidad. Engendrar un hijo es crear una nueva vida humana, y es necesario que ésta llegue a su plenitud. Procurar y facilitar este constante crecimiento en los años de la infancia y la adolescencia es una función primordial e insustituible de los padres. El papa Francisco recuerda esta responsabilidad con estas palabras: “Un buen padre sabe esperar y sabe perdonar desde el fondo del corazón. Cierto, sabe también corregir con firmeza: no es un padre débil, complaciente, sentimental. El padre que sabe corregir sin humillar es el mismo que sabe proteger sin guardar nada para sí.

Monseñor Demetrio Fernández

Pedimos por su intercesión que la fe cristiana se mantenga en España hasta el final de los tiempos, incluso en una situación plural y democrática, como la que vivimos. Pedimos en este momento concreto que sea preservada la unidad de España, la unidad de sus pueblos y regiones como lo ha pedido la Conferencia Episcopal Española en 2006 y en otras varias ocasiones. Pedimos que España sea una nación solidaria y fraterna, capaz de compartir sus logros con quienes no tienen nada en la vida; que el crecimiento económico vaya acompañado por el crecimiento de otros tantos valores que pertenecen a nuestra identidad y a nuestra historia.

San PÍO X

11  Pascendi Dominici Gregis

Y es indudable que los modernistas tienen como ya establecida y fija una cosa, a saber, que la ciencia debe ser atea, y lo mismo la historia; en la esfera de una y otra no admiten sino fenómenos: Dios y lo divino quedan desterrados. Pronto veremos las consecuencias que de doctrina tan absurda fluyen con respecto a la sagrada persona del Salvador, a los misterios de su vida y muerte, de su resurrección y ascensión gloriosa.