Obra Cultural

 

  1. ¿Cuál es el primer derecho de un niño que viene al mundo?

sagrada familiaQue se le ponga en situación de realizar su vocación de hombre, que consiste en convertirse en hijo de Dios. No procurar esta vocación a hijo de Dios es mutilar al niño en la forma más trascendente. Padres que procuran la vida cristiana, padres que cumplen su obligación. Padres que fallan en este aspecto, son padres que fallan en lo más esencial.

  1. ¿Qué exige principalmente una situación semejante?

Exige el bautismo. El bautismo es el nacimiento a la vida sobrenatural. Y así como sería absurdo un padre que se arrepintiera de la condición racional de su hijo y lo quisiera animalizar, todavía es más perversa la acción de negar el bautismo;

  1. Sin el bautismo, ¿puede un niño convertirse en hijo de Dios?

Salvo en casos de martirio, no sabemos lo que sucede a los niños muertos sin bautismo. «La Iglesia sólo puede confiarlos a la misericordia de Dios».

  1. ¿Es una obligación de los padres hacer bautizar a sus hijos?

Sí, es una obligación grave, como es también obligación grave procurar después, en la medida de lo posible, el desarrollo de la vida divina recibida en el bautismo. Es obligación de los padres procurar para los hijos lo mejor. ¿Cómo les pueden negar el sacramento que les da talla de hijos de Dios?

  1. Pero, ¿no es violar la libertad del niño bautizarlo contra su voluntad o sin su voluntad?

No hay ninguna violación de la libertad del niño porque no hay en él ninguna oposición voluntaria, ni posibilidad de desacuerdo en relación al acto que, por otra parte, le ennoblece. No hay violación en este caso como no la hay en vacunar al niño o enviarle más adelante a la escuela. Tampoco sería violación proporcionar al niño bienes económicos para su subsistencia. Siempre le quedaría la libertad de dilapidarlos. Ofrecer el bien máximo no es violar la libertad, es enaltecerla y divinizarla.

  1. Pero si el niño, una vez adulto, ¿no quiere ratificar la elección que por él hicieron sus padres?

Entonces no se hallará en una situación más desfavorable que la del no bautizado. Al contrario, tendrá la ventaja de las gracias recibidas por el bautismo y del carácter que imprime para siempre en el alma.

  1. A pesar de todo, ¿no sería más libre si en aquel momento fuera aun «Tabula rasa»

No sería, según se pretende, «tabula rasa», sino que ya estaría condicionado por las consecuencias del pecado original. La «no educación» es en realidad una «mala educación». Pretender que la dignidad del niño exige su adhesión preliminar a todo lo que le sucede, parte de un concepto erróneo de la libertad.

  1. Los padres cristianos, ¿no condicionan a su hijo procurándole el bautismo y la educación religiosa correspondiente?

Ciertamente, pero esto no es en ellos, de ninguna manera, un abuso de derecho, sino simplemente el ejercicio de su deber de estado. Faltarían si no lo hicieran bautizar, y faltarían más gravemente aun si no asegurasen el desarrollo de su vida nueva.

  1. ¿Cuál es, en estos puntos, el deber de los padres no cristianos?

El de velar por el bien de sus hijos, empleando para ello los medios que conocen. Cristianos o no, los padres han de obrar según su conciencia. Sin olvidar que la conciencia no es la mera espontaneidad. Una conciencia tiene que ser verdadera y recta, o sea, informada y decidida para ejecutar los deberes propios de su estado.

  1. El ministro de culto al que los padres piden el bautismo de su hijo, ¿está obligado a acceder a la petición?

Sí, si ésta es razonable, lo que supone, además de las condiciones exigidas por el derecho positivo, una «esperanza fundada» en que la educación cristiana del bautizado será efectuada. Los problemas que plantea normalmente la educación del bautizado no hay que tenerlas en cuenta, evidentemente, en caso de peligro de muerte.

  1. ¿Qué hay que hacer si tal «esperanza fundada» no existe?

Se debe trabajar para establecer el estado que la engendre y, mientras tanto, no proceder al bautismo.

  1. ¿A quién obliga en primer lugar el cuidado de procurar la vida cristiana del bautismo?

A sus padres. La intervención de otras personas interesadas, sólo puede ser subsidiaria o complementaria.

  1. ¿No se puede pensar que el clima general de un país cristiano suple a la capacidad educativa de los padres?

 Una nación con leyes católicas ayuda mucho para la mejor educación cristiana. Cuando la sociedad sufre la calamidad de un Estado aconfesional, sectario o perseguidor, hay que contar con la garantía de educación en la familia, en las parroquias y asociaciones católicas, que siempre se presuponen. Los católicos deben proponerse siempre el ideal del Estado católico.

  1. Los padres, ¿tienen derecho a escoger para sus hijos la clase de escuela que corresponde a su propia condición religiosa?

No sólo tienen este derecho, sino que, existiendo las demás condiciones requeridas, es para ellos un deber.

  1. ¿Es legítima la escuela católica?

Tan legítima como la misma educación específicamente católica. Y también en las escuelas de otras confesiones cristianas y aun paganas, la Iglesia tiene derecho a enseñar su doctrina.

  1. Si unos padres no tienen los medios prácticos de enviar a sus hijos, como lo querrian, a la escuela católica, o si esta no existe en un lugar de residencia, ¿qué han de hacer?

Completar, o eventualmente corregir, la enseñanza deficiente recibida en otra parte. No se olvide que la misión educativa pertenece directa y principalmente a los padres. Luego, ellos tienen el derecho y el deber de orientar la educación de sus hijos en el sentido pleno de su fe y de su moral.

  1. El Estado, ¿tiene derecho sobre la educación de los niños?

Ciertamente, puesto que estos niños son sus ciudadanos, y su educación importa extraordinariamente al bien común temporal que tiene a su cargo.

  1. El derecho del Estado a la educación, ¿es prioritario al de los padres?

De ninguna manera. El Estado ha de respetar ante todo la misión de los padres y ayudarles a cumplirla. El Estado actúa como delegado o supletorio de los padres. Le corresponde, pues, integrar la acción de los padres en lo que exige el bien común del país, y prolongarla. También le corresponde, eventualmente, reemplazarla cuando es deficiente y no puede ser mejorada.

  1. ¿En qué documentos recientes se puede encontrar expresada la enseñanza de la Iglesia en materia de educación?

En la declaración conciliar del Vaticano II «Gravissimum educationis», en la «Nota de la Santa Sede a la UNESCO con ocasión del año internacional de la educación» («Osservatore Romano», 8-1-71), y en el documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del 20 de octubre de 1980, sobre el bautismo de los niños.

«SE APRENDEN MÁS COSAS DE LA VIRGEN ORANDO QUE OYENDO, POSTRADOS ANTE ELLA QUE EN LOS LIBROS MÁS ERUDITOS», decía San Maximiliano María Kolbe. Y esto lo perciben los que cada mañana y cada noche rezan con amor las TRES AVEMARÍAS.