Isabel

La enseñanza

Jesucristo - busto¿Qué consecuencias ha causado el liberalismo en la enseñanza?

-Los más contradictorios a los que teóricamente pretende. Si el liberalismo, en sus principios, afirma la secularización de la enseñanza a fin de evitar coacciones, el resultado ha sido formar legiones de hombres escépticos, otros amargados, y finalmente, los fanáticos de la enseñanza única, laica y estatalizada. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

La descalificación

La revelación actual de la esencia del liberalismo católico -la rendición total al mundo anticristiano- significa al mismo tiempo su exclusión objetiva fuera de la Iglesia (en ese sentido, es un castigo); lo que tiene otra consecuencia benéfica: la descalificación de la postura “moderada” que hasta ahora se esforzaba en esquivar el problema. (Bernard Dumont – Verbo)

La mujer

Edith Stein

Es lo bello en todos sus géneros y las demás categorías estéticas. Es la verdad que sumerge al espíritu buscador del hombre siempre en movimiento, siempre inquieto. Es todo lo que de un modo trascendental, con misterioso poder y atracción, trabaja en esta vida. La Religión y la historia, la lengua nacional y quizá las demás lenguas (si logra superar las dificultades de las lenguas extranjeras y penetra en su contexto espiritual) son las materias particulares que en la escuela forman el sentimiento.

La Reforma hacia la perfección

No hay duda de que Ecclesia semper reformanda. La reforma es una necesidad vital, sobre todo de la Iglesia militante y de la Cristiandad. Ésta debe tender a la renovación continua, tanto espiritual como moral. Si no cultivara esta exigencia, decaería y al final moriría. La renovación, la tensión hacia la perfección, no fue en cambio el fin perseguido por la Reforma protestante. (Danilo Castellano – VERBO)

  Castigo de Absalón  (27)

También Absalón fue castigado por sus obras. En la decisiva batalla contra su padre, al comprobar su espantosa derrota, se dio a la fuga montado en un mulo. Al tratar de pasar el animal por debajo de una encina, se le enredó el cabello a Absalón en las ramas y quedó colgado. Joab el jefe del ejército de David le clavó tres dardos en el corazón; tiraron el cuerpo a una gran fosa en el bosque y amontonaron piedras encima. (Jaime Solá Grané)

Historiadores envilecidos

Infectados los historiadores por el modo de pensar artificialista, les afecta “el velo de la ignorancia” de la naturaleza de la historia. Ernst Jünger, pensando acaso en los métodos estalinistas y orwellianos de reescribir la historia a gusto del que manda o quiere mandar, prevenía hace ya bastante tiempo contra los historiadores en una generalización, excesiva pero fundamentada: “Se envilecen hasta el punto de convertirse en meros peones y cómplices del periodismo”. O sea, de la propaganda y la ideología. (Dalmacio Negro – VERBO)

Lucha fratricida

Las luchas tenaces entre monárquicos-liberales y republicanos-liberales, liberales-conservadores y liberales-jacobinos, marcadas por treinta y tres pronunciamientos “demócratas y progresistas”, entre 1814 y 1886; la incapacidad de la elite liberal para generar un nacionalismo patriótico que reemplazara el Estado-Imperio por el Estado-Nación; finalmente, el resurgir de particularidades culturales y la aparición de los nacionalismos periféricos tras la pérdida de los últimos vestigios del Imperio (1898). Un interminable proceso de descomposición que, a pesar de indudables periodos de remisión, llevará finalmente a la Guerra Civil de 1936-1939; una lucha fratricida entre “rojo” y “fascistas”, entre una España totalitaria y una España autoritaria, ambas igualmente antidemocráticas, entre una España liberal-jacobina y socialista-marxista y una España tradicionalista y liberal-conservadora. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)