Madre Rafaela Mª de Jesús Hostia - 11A veces ofrecía a Jesús comiendo algo que me costaba. Algunas veces estando en la mesa echaba ajenjo en mi plato, sin que mis padres ni mis hermanos lo advirtieran para que la comida estuviera amarga. También desde muy joven dormía atada de pies y manos y lo ofrecía por la pureza de los sacerdotes. Primero me ataba los pies y luego con una cuerda ayudándome de la boca me ataba las manos. Al principio me costaba mucho atarme las manos pero después le cogí muy bien el manejo.