Ildefonso Rodríguez Villar
Puntos breves de meditación
sobre la vida, virtudes y advocaciones litúrgica
de la Santísima Virgen María
26ª edición, Valladolid, 1965

MURILLO_VIRGEN DEL ROSARIOOtra advocación eminente popular y además eminentemente española. —Tan arraigada está en nuestras antiguas y santas costumbres, que no se concibe una familia cristiana de veras, donde no se rece diariamente el Santo Rosario. —Se ha llamado al Papa León XIII, el Papa del Rosario, por las muchas Encíclicas que dedicó a propagar esta devoción. Meditemos algunas de sus consideraciones.

El salterio de la Virgen. —Así llama el Papa al rosario, y dice que otros Romanos Pontífices también le dieron este nombre. —Todos los días los Sacerdotes han de rezar gran parte del salterio y con esta oración cumplen con la obligación sacerdotal de orar por los fieles…; su oración es oficial…, es la Iglesia misma quien por su medio ora… y por lo mismo es una oración de eficacia extraordinaria. —Aplica todo esto al Santo Rosario y verás cómo en la debida proporción así es el Rosario en el pueblo cristiano. —Es su oración, que podemos llamar oficial…; parece en cierto modo como que el Rosario deja de ser en el pueblo cristiano una devoción meramente particular y privada, para adquirir la dignidad de oración pública y oficial.

Por eso, es también su eficacia tan grande. —Precisamente (y son palabras del Papa) porque las plegarias públicas son mucho más excelentes que las privadas…, tienen una fuerza impetratoria mucho mayor…; por eso, no es fácil encontrar una oración que en esta eficacia, aventaje al Santo Rosario.

Añádase a esto que así como el Salterio de los Sacerdotes es oración excelentísima, por ser todo él inspirado por Dios…, así el Santo Rosario no sólo en cuanto a su estructura fue inspirado por la Santísima Virgen…, sino que además está compuesto de las mejores oraciones que pueden darse: el Padre nuestro…, el Ave María…, el Gloria Patri. —El mismo Jesucristo…, el Arcángel San Gabriel…, la Santa Iglesia son los autores de estas oraciones… ¿Se podrá encontrar algo comparable con ellas?… ¿No se podrá decir, también bajo este aspecto, que realmente es una oración oficial y pública en la Iglesia dé Dios?

Por esta misma razón en las mismas funciones litúrgicas de la Iglesia encaja perfectamente el Santo Rosario… Si parece que no se concibe la solemnidad de una Bendición y Reserva-del Santísimo Sacramento, si antes no ha precedido el rezo del Santo Rosario.

2º El gran peligro.—Pero como en todas las cosas excelentes, puede haber un peligro que inutilice casi por completo esta magnífica oración… y es la maldita rutina.—Ciertamente, la rutina es la polilla de todas las devociones…; a todas, aun a las mejores y más eficaces, echa a perder en gran parte, al menos.—Y esto tiene aplicación mayor en el Rosario…, precisamente porque se han de repetir tantas veces las mismas oraciones, en particular el Ave María…, es muy fácil que el demonio haga que las reces mecánicamente…, tan rutinariamente que no te des cuenta de nada… y te distraigas todo el tiempo o casi todo el que empleas en rezar el Rosario… ¿No te ha pasado esto más de una vez?…, si examinas los Rosarios que rezas, ¿no te podrás aplicar todo esto de la rutina y mecánica?… ¡Qué lástima que así sea!… ¿Qué extraño que sean tan pocos los frutos de esta oración en ti si lo rezas de este modo?…

Pero en el mismo Rosario encontrarás Ja solución de esta dificultad…, porque no consiste en rezar muchas veces el Ave María…, sino en aquella admirable trabazón de los misterios de la vida del Señor que pone ante nuestra consideración y meditación, con el rezo de las oraciones vocales. —¡Qué fácil es al que así junte la meditación interior y el rezo exterior, evitar esa rutina mecánica…, tanto más, cuanto que los misterios se van sucediendo con tal variedad que sirven a la vez para evitar el cansancio que un rezo monótono podría producir… Fíjate bien en este punto y haz también examen de cómo meditas los misterios y si te esfuerzas de este modo por hacer fructífero para tu alma el Santo Rosario.

Frutos admirables. —Y es que ciertamente rezado así… son admirables sus frutos.—Basta saber que es una corona riquísima de alabanzas y súplicas a la Santísima Virgen… y con esto adivinaremos algo de las muchas gracias que Ella ha de conceder a quien así la honra.

El Papa no duda en poner en el Rosario el remedio para todos los males actuales…; los reduce a tres

a) El hastío de la vida modesta y trabajadora… y naturalmente, la consideración de los misterios gozosos…, los ejemplos y las lecciones de Belén y Nazaret…, serán suficientísimos para remediarlo todo… La vida doméstica y familiar cambiaría radicalmente con esta frecuente meditación.

b) La resistencia al dolor y la huida a todo lo que sea cruz… Ya se ve que si se consideran los misterios de dolor… con todo el amor que Cristo demuestra al .sufrimiento y a la Cruz por nosotros…, no puede por menos de arrastrar a las almas a seguir sus huellas ensangrentadas y a sufrir y a padecer con Él y por Él.

c) El olvido de la vida futura y el desprecio de los bienes del cielo…, y así se ve cómo los hombres hoy día, perdiendo por completo la idea de la eternidad…, sólo atienden a la vida presente… y llegan a caer (como dice él Papa) en el castigo espantoso de que Dios les deje gozar de los placeres de la tierra… olvidándose por completo de los bienes eternos.—Este peligro se evitará meditando atenta y frecuentemente en los Misterios Gloriosos…; en ellos se adquiere aquella luz necesaria para ver y apreciar los bienes que no entran por los ojos…, pero que el Señor prepara a aquellos que le aman.

Insistencia de la Virgen.—Así se explica la insistencia con que pide la Santísima Virgen el rezo del Rosario… para hacer así desaparecer los males que sufre nuestra época… y alejar los castigos de la justicia divina.—Es ciertamente digno de pensarse cómo tanto la Virgen de Lourdes como la de Fátima, han insistido en esta devoción.—Ella misma cual si quisiera darnos ejemplo, se aparecía con el Rosario en la mano… y excitaba a los niños a rezarlo… y hasta se complacía en añadir nuevas y regaladas promesas a sus devotos.

Recuerda las palabras que dice en Fátima para prometer la perseverancia final a los que en los cinco primeros sábados recen y mediten los Misterio del Rosario. —Y allá, en Lourdes..!, es el Rosario el rezo continuo de los enfermos… y de todos los peregrinos… y hasta la magnífica basílica allí levantada, a la Virgen del Rosario está consagrada.

Suplica a la Santísima Virgen que tengas esta devoción constante…, fervorosa…, filial… y por lo mismo llena de amor a tu Madre…, que nunca te canse el rezo del rosario…, que cuando puedas lo reces completo en sus quince misterios… y así la Virgen te concederá que algún día tus manos trémulas sostengan el Crucifijo con el Santo Rosario entrelazado…, ya que éstos serán los objetos que mayor consuelo te podrán dar en aquella hora…, en la hora de la verdad…, en la que verás qué valen todas las cosas de la tierra ante un Crucifijo y un Rosario.