Obra Cultural

buen samaritano.jpg¿Quién no ha oído hablar de la Madre Teresa y de su Congregación, destinada al servicio de los más necesitados? Pero muy pocos conocen de cerca la vida y espíritu de la religiosa más «popular» de los tiempos modernos. Ofrecemos ahora unos apuntes y anécdotas que pueden ayudar a acercarse al carácter de la Madre Teresa y a su humilde pero eficaz ayuda a los pobres y enfermos.

1) Nace en Skoplje (Yugoslavia) el 26 de agosto de 1910. Es bautizada al día siguiente con el nombre de Inés.

2) Durante sus estudios primarios es solista del coro de su iglesia parroquial.

3) A los dieciocho años abandona el hogar paterno y marcha a Irlanda para ingresar como novicia en la Congregación de Loreto.

4) Profesa como religiosa en el noviciado de Calcuta. Cambia su nombre por el de Teresa.

5) Viajando en tren hacia Darjeeling, recibe de Dios una llamada a dejar el convento y dedicarse al apostolado entre los más pobres. Las Misioneras de la Caridad llamarían a ese 10 de septiembre de 1946 «Día de la Inspiración».

6) A pesar de las lógicas incomprensiones iniciales, la Santa Sede le concede la exclaustración en agosto del 48.

7) Se traslada a Patna para realizar un curso de enfermera. «Para servir a los pobres, tenía que saber primero cómo hacerlo».

8) Empieza a trabajar en los suburbios de Calcuta, donde abre una escuela gratuita para niños pobres.

9) Desde marzo de 1949 se le empiezan a unir algunas colaboradoras. La Madre comienza a redactar las Constituciones de la nueva Congregación de las Misioneras de la Caridad.

10) «Somos; sobre todo, religiosas, no asistentes sociales o enfermeras. Todo lo hacemos por Jesús. Somos monjas que servimos a Jesús en los pobres: es a Él a quien cuidamos, visitamos, vestimos, alimentamos.»

11) En 1952 inaugura el Hogar para Moribundos en Kalighat y el Hogar Infantil Sishu Bavan.

12) Uno de esos tantos moribundos a los que atendió le dijo un día, cuando se acercaba el peor momento: «He vivido como un animal, pero voy a morir como un ángel.»

13) Pronto abre nuevas casas en la India, y van acercándose numerosas postulantes que en seguida se ponen a colaborar en los numerosos trabajos.

14) «Mi labor más importante es la formación de las Hermanas. Suelo decirles que son esposas de Cristo, que se merece todo su amor.»

15) Su forma de vestir habitual consiste en un «sari» blanco ribeteado de azul, que cubre su cabeza y cae sobre el hábito también blanco. Un crucifijo y unas sandalias completan su indumentaria.

16) Cuando necesita medicamentos, pide a algún farmacéutico que se los regale. En cierta ocasión, uno de ellos, al ver la enorme lista que le enseñó, le dijo: «Señora, se ha equivocado de sitio. «Entonces ella se sentó y se puso a rezar el Rosario. En cuanto terminó, el dueño saltó: «De acuerdo. Le haré tres paquetes. Un regalo de la casa.»

17) Tiene un gran sentido práctico. En cuanto ve una necesidad, se lanza a satisfacerla. «La falta de recursos económicos nunca ha sido un problema. Lo hacemos todo por Dios. Si quiere que algo se haga, nos dará los medios.»

18) Aprecia el valor espiritual que tiene la limosna, sobre todo cuando «es algo que cuesta, que suponga un sacrificio. Así serán verdaderos hermanos de los pobres.»

19) Parece frágil, pero en realidad es un haz de nervios, con manos fuertes de campesina, enérgicas y expresivas. «Dios me ha hecho un gran favor: me ha dado una excelente salud.»

20) Nunca pide a sus Hermanas nada que no haya hecho antes ella misma. Para que cuiden eficazmente a los pobres y enfermos, quiere que estén bien alimentadas y que se coman todo lo que les pongan.

21) Obispos de muchos países le piden que vaya a sus diócesis. Ella asegura:

«Vamos a donde mayores son las necesidades, con tres condiciones: que las Hermanas puedan trabajar entre los pobres, que dispongan de tiempo suficiente para rezar, y que se les facilite un sacerdote virtuoso y de sólida doctrina.»

22) «Lo que cuenta no es lo mucho que hagamos, sino el amor que pongamos en lo que hacemos.»

23) La Madre Teresa sabe que su labor es «una gota en el océano», pero tiene gran ilusión por llegar cuanto antes a todos los rincones de la Tierra. Desde 1976, colocó un mapamundi en la escalera de la casa Madre, donde va anotando los lugares en los que trabajan las Misioneras de la Caridad.

24) «Si hubiera pobres en la Luna, iríamos allí.»

25) Ha querido que en las capillas de todas sus casas esté escrito, junto al crucifijo: «Tengo sed». Y las Hermanas rezan a diario: «Señor, que sepa saciar tu sed».

26) «Todas las almas son preciosas para Jesús, que las rescató son su sangre.»

27) Duerme dos o tres horas al día. Hasta la una de la madrugada escribe cartas a novicias, obispos, colaboradores, etc. Se levanta alrededor de las cuatro. Hace el Via Crucis, una hora de oración, y asiste a la Santa Misa.

28) «Lo primero que llevamos a todas las casas que instalamos es un tabernáculo, un cáliz y un copón…»

29) Una vez se encontró un anciano abandonado en los suburbios. Lo atendió, lavó, etc., hasta que un día le dijo: «Hermana, con usted Dios ha venido a verme. Ahora tráigame un sacerdote.» Se confesó tras sesenta años sin hacerlo. Al día siguiente moría en la paz del Señor.

30) Tras contar esa misma anécdota en Nueva York, se le acercó un sacerdote:

«Madre, había escrito a mi obispo una carta dimisionaria, pero después de oírla he cambiado de parecer, quiero seguir ejerciendo mi ministerio.»

31) La Madre sabe que por ella misma no es capaz de hacer nada. «Soy un lapicerito con el que Dios escribe lo que quiere.»

32) «Mi santa patrona no es Teresa la Grande, sino Teresita del Niño Jesús, porque yo soy pequeña.»

33) «Lo que más me cuesta es aparecer en público, convertirme en foco de atracción de todas las miradas. «No obstante, es una de las grandes «embajadoras» del mensaje evangélico, que acude a las conferencias y reuniones a las que es invitada.

34) Ha recibido varios premios. Entre otros, en 1979, el Premio Nobel de la Paz. En aquella ocasión recibió abundantes telegramas de felicitación: Jefes de Estado, Reyes, ministros…, pero el que más agradeció fue el de un publicista norteamericano: «La felicitó por haber sido fiel a su primera llamada e inspiración.»

35) Antes de hablar en público cierra los ojos y traza una cruz sobre sus labios. Después mira al frente, por encima de las cabezas de todos y habla en tono íntimo, sencillo, directo.

36) Ella misma cuenta su primera aparición en Televisión, en un programa de la BBC inglesa: «Me llevaron a una salita con una mesa y dos sillas. Me senté en una de ellas y me puse a rezar el Rosario. Al cabo de un rato llegó Mr. Muggeridge; se sentó frente a mi y empezó a hacerme preguntas. Sólo contesté a dos. Luego seguí diciendo lo que tenía que decir.»

37) Nadie ha conseguido de la Madre Teresa una opinión política. «Con Cristo nos basta». En cambio, no duda en aclarar cuestiones morales (aborto, droga, justicia social…) incluso ante los medios de comunicación.

38) Cuando le dicen que hay que cambiar las actuales estructuras políticas y sociales, ella responde: «Hay que empezar por cambiar al hombre. La culpa es de nuestro egoísmo, soberbia, avaricia …, las injusticias personales.»

39) Visitando Etiopía, donde hay un gobierno comunista, la Madre fue a pedir a un Ministro unos terrenos para construir un hospital. «Este es un país comunista -le dijo el ministro- y el cuidado de los enfermos corre a cargo del Estado.»

«Puede ser -repuso la Madre-, pero no lo hace.» El Ministro se quedó pensativo: «Tiene razón. Le cederé esos terrenos.»

40) Tras uno de sus encuentros con Juan Pablo II, la Madre Teresa comentaba:

«Cuando le he explicado que entre los colaboradores de nuestra Congregación hubiera también sacerdotes, me ha dicho: «¿Puedo ser el primero en apuntarme?»

41) Está convencida de que el medio más poderoso de lograr la unidad entre los cristianos es rezar en común. En no pocas ocasiones se ha sentado en el suelo para rezar junto a judíos, armenios, budistas, hindúes, anglicanos…

42) Para celebrar las Bodas de Plata del Hogar de Moribundos de Kalighat, la Madre quiso hacer una gran fiesta. Uno de los «invitados» comentó sonriendo:

«No había tomado una comida como ésta desde el día que me casé.»

43) «Hemos contraído una deuda de gratitud con los pobres. Ellos nos aleccionan con su fe, su paciencia, su resignación… Al dejar que les ayudemos, nos permiten servir a Jesús.»

44) «Hay diversas clases de pobreza. La peor y más difícil de remediar es la pobreza del alma. La gente está insatisfecha con lo que tiene; le aterra el sufrimiento.»

45) Actualmente, las Misioneras, de la Caridad tienen casi 300 casas repartidas por unos cuarenta países de los cinco continentes. Las Hermanas son 2.000.

46) «Nuestra Congregación lo debe todo a la Virgen. A través de su intercesión, lo hemos obtenido todo.»

47) Dice que cuando ella muera «Dios encontrará alguna Hermana más obediente, más humilde, más fiel que yo, y hará grandes cosas a través de ella.»

48) Cuando le preguntan sobre la posibilidad de ordenar mujeres para el sacerdocio, contesta: «Jesús no convirtió a su Madre en una sacerdotisa, aunque ninguna otra persona en el mundo era más digna que Ella.»

49) La Madre Teresa fue con una Hermana a Beirut, pues quería empezar una nueva fundación en aquel país tan destrozado. «Con los nervios destrozados, no encontrábamos la forma de decir en árabe que no nos disparasen, así que grité en inglés con toda mi fuerza: «¡Stop, stop!», dejaron de disparar y seguimos caminando.»

50) En febrero de 1978, la Madre fue a los muelles de Calcuta para hacerse cargo de un camión. Como no había sitio en la cabina, se subió a lo alto de la carga, situada encima y envuelta en su «sari», atravesó las calles de la ciudad.