Reina Isabel “la Católica”

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

CAPITULO I

En la reciente conmemoración de 1492, fecha de la invención del mundo total y del principio resplandeciente de la Edad Moderna, sólo se ha mencionado en los periódicos, televisión y medios informativos principales, a Cristóbal Colón. Por desprecio u odio, ni una sola frase de reconocimiento para la reina Isabel, cuando sin ella no hubiera existido el descubridor Cristóbal Colón. Ni la invención del mundo total, ni el comienzo, avanzado de la Edad Moderna. Este conformismo, tan pesado como injusto, es peor que tina distracción o rechazo ideológico: es ignorancia.

Se desconoce, en Francia por ejemplo, desde cuándo a la reina Isabel se le dio el nombre de “la Católica”. No fue un simple sobrenombre, sino un título oficial de la Iglesia. Daniel-Rops, en su gran Historia de la Iglesia, cree que fue en 1492 y no dice cómo fue. Uno de los especialistas universitarios actuales, Joseph Pérez, en su libro Isabel y Fernando (1988), cree que fue en 1494, sin decir tampoco cómo fue. Ninguno de ellos, por tanto, conoce la bula Si convenit, por la cual Roma (el Consistorio y el Papa) dio este título a Isabel y a su marido Fernando: fue el 2 de diciembre de 1496. Ha llegado, pues, el momento de ver quién fue Isabel y por qué fue universalmente reconocida como “la Católica”; de reencontrar en ella, en su persona, en el papel histórico que jugó, uno de los modelos más ricos y puros de nuestro catolicismo.