El Consiliario

* San Ambrosio, escribe: “Dice el Apóstol que el que, por el espíritu hace morir las malas pasiones del cuerpo, vivirá”. Sí, vivirá eternamente feliz en el Cielo.

* “Responde al necio como merece su necedad, para que no se crea un sabio” (Prov 26, 5).

* “Así, pues, para gloria de la Virgen y consuelo nuestro, Nos proclamamos a María Santísima Madre de la Iglesia, es decir, Madre de todo el pueblo de Dios, tanto de los fieles como de los pastores que la llaman Madre amorosa, y queremos que de ahora en adelante sea honrada e invocada por todo el pueblo cristiano con este gratísimo título” (San Pablo VI).