El secreto de María
La tercera es celebrar todos los años con devoción particular la fiesta de la Anunciación, que es la fiesta principal de esta devoción establecida para honrar e imitar la sujeción en que el Verbo eterno por amor nuestro se puso.
La cuarta práctica externa es rezar todos los días (sin que haya obligación bajo pena de pecado por faltar a ello) la coronilla de la Santísima Virgen compuesta de tres Padrenuestros y doce Avemarías; rezar, frecuentemente el Magníficat, que es el único canto que tenemos de María, para dar gracias a Dios por sus beneficios y para Sigue leyendo





