Padre Martínez Cano, m.C.R.
* San Agustín, nos dice: «El aumento de la caridad es debilitación de las pasiones, y su perfección es supresión de las mismas». Amaos los unos a los otros, nos dice Jesús.
* La confusión doctrinal imperante y la crisis moral que ha llegado hasta parte de la Jerarquía, tiene solución: Que se ejerza la autoridad que Cristo dio a su Iglesia. Recemos todos.
* Jesús dice: «Al que mucho se le dio mucho se le exigirá». Cuando pienso en los escándalos de ciertos eclesiásticos, me viene a la cabeza las penas eternas del infierno.
* Jesús dijo a sus discípulos: ¿Pensáis que he venido a traer al mundo la paz. No, sino la división? También dijo: «El que no está conmigo está contra Mí» combatamos los nobles combates de la fe.
* Dice San Pablo que Jesús «Aprendió sufriendo a obedecer». Es la piedra de toque: la obediencia a la Ley de Dios que lleva consigo el sufrimiento gozoso.
* Existe un mundo que parece impermeable a la gracia divina: políticos corruptos, drogadictos, lujuriosos… Pero Cristo puede hacer milagros y los hace. Y la Virgen de Lourdes también.
* Sabemos que el sentido común es el menos común de los sentidos. Pidamos a la Virgen el sentido común sobrenatural. Ser esclavos de Dios.
* La armonía entre la Iglesia y el Estado, haría desaparecer la confusión y corrupción que impera por estos mundos.