Padre Martínez Cano, m.C.R.

Dedicación de la Basílica de Sa Juan de Letrán* Dice San Pablo que Jesús “Aprendió sufriendo a obedecer”. Es la piedra de toque: la obediencia a la Ley de Dios que lleva consigo el sufrimiento gozoso.

* Es verdad que los que viven en gracia santificante son hijos de Dios. Y también es verdad que hay un crecimiento en la filiación divina. Crece en el amor a Dios.

* San Pablo dice a los Efesios: “Sois ciudadanos del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios”. Nosotros también. Pensarlo frecuentemente ensancha el corazón.

* En el recreo, veo a tres niñas de siete años, muy afanadas. ¿Qué estáis haciendo? Contestan: la cueva de Belén. Una: yo estoy haciendo las cortinas para que el Niño Jesús esté contento.