Padre Martínez m.C.R.
* La «opción benedictina» de Rod Dreher. No es la opción de San Benito. San Benito quería la Cristiandad.
* Las llamadas libertades democráticas son, en realidad, la liberación del hombre de sus deberes para con Dios.
* Moralistas endemoniados: nunca se puede faltar «a la obediencia debida a los preceptos del Señor» (San Juan Pablo II).
* A los españoles vascos les dijo San Juan Pablo II: «No queráis nada sin Dios». Los carlistas dicen lo mismo: ¡Nada sin Dios!
* No hacer caso de las tristezas y miedos ya pasados. Dios nos ama y quiere que seamos felices eternamente con Él en el Cielo.
* No hay que adaptar el Evangelio a los criterios del mundo. Son los mundanos los que tienen el deber de vivir como enseñó nuestro Señor Jesucristo.
* Todos los bautizados tienen el sagrado deber de impregnar el mundo de Dios. De manera especial los sacerdotes, religiosos, obispos, cardenales y el Papa.
* Los hinchas de las nuevas ideologías ateas no viven libremente, viven en el libertinaje. Esclavitud de alma y cuerpo.
* La vida temporal, aquí en la tierra, tiene una proyección, un valor, de terna felicidad en el Cielo.
* Si el Estado no ejerce su poder para el bien común de la patria es injusto y totalitario.
* Los sabelotodo que dicen que el hombre no puede conocer la realidad de las cosas, deben callarse ahorita mismo.