Sangre de Cristo, vertida copiosamente en la flagelación, ten misericordia de nosotros.
El matrimonio fue instituido por Dios. Quiso que la especie humana se propagara por la unión legítima indisoluble de un hombre con una mujer. Esta unión se afirma y consolida con los hijos que traen al mundo. En las bodas de Caná, Cristo Sigue leyendo




