Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 246, enero de 2000
La entrada en el nuevo milenio no es para el católico un simple cambio de fechas de calendario. Es la agobiante reflexión de que a los dos mil años de nuestra Redención solamente una pequeña parte de la Humanidad conoce a Cristo, invoca a María. La mayoría de los seis mil millones que pueblan la tierra está fuera da la Iglesia. Espantosa realidad.
En estos dos milenios ha habido santidad, heroísmo, apostolado, generosidad misionera a raudales. Las más preclaras inteligencias, los más grandes corazones han estado al servicio de Cristo Rey. Europa fue la cuna de la Cristiandad. Desde ella se extendió la fe cristiana hasta donde ha llegado hoy. Pero al mismo tiempo Satanás ha ido trabajando para envenenar las inteligencias, crear falsas Sigue leyendo


