El Consiliario
* Para un hijo bien nacido, ver feliz a su padre y a su madre es una alegría enorme. Hay hijos que por su mala vida hacen infelices a sus padres.
* He leído que el obispo José Guerra Campos fue coherente en no asistir a las reuniones de la Conferencia Episcopal Española. Añado: Don José fue santo, sabio y valiente.
* La democracia no tiene autoridad ni competencia para definir en cada instante que es lo justo y lo injusto, el bien o el mal. El aborto es satánicamente democratistas.
* Si el divorciado vuelto a casar puede comulgar, porque se lo pide la conciencia, el violador que viola siete mujeres al día puede también comulgar, porque así se lo pide la conciencia.
* Vamos predicando por los pueblecicos de la gran Andalucía. Una ancianita, nos dice: «He vivido muchos años en Barcelona lo que no entiendo ahora es que mi biznieto es radicalmente separatista». Respuesta: «Señora es cuestión de sueldo. Ahora cobra un sueldazo de padre y señor mío».
* Me extraña que no se diga o publique que las leyes asesinas del aborto las han traído las «democracias modernas».
* La dramática crisis de la Iglesia no la causó el Concilio Vaticano II. Salió a la luz del día durante la celebración del concilio.
* La política católica que enseña el Magisterio de la Iglesia ha desaparecido de los Estados. Los pastores de la Iglesia tienen la obligación de enseñarla.
* La naturaleza humana del hombre y la mujer, se fortalece y perfecciona con la práctica de las virtudes. Se corrompe y bestializa con la esclavitud de los vicios.