Miguicas 292

Padre Martínez m.C.R.

* «Los estados totalitarios no quieren vuestra obediencia. quieren vuestra mente y vuestra alma» (Rod Dreher).

* Uno de los principios de América del Norte es («lo dice la Biblia, el indio es un ser inferior, un hijo de Satanás»).

* Preguntan a San Ignacio: ¿Cuál es el camino más corto y seguro para llegar a la perfección y al Cielo? Respondió: Sufrir muchas adversidades por amor de Jesucristo.

* La Geología enseña que la Tierra estuvo sin vida durante el periodo azoico ¿Cómo empezó la vida en el periodo paleozoico ¿Por generación espontánea, como dicen los materialistas o por Dios que ha creado todo el universo, como dice la Biblia.

* «Hoy por hoy, parece ser que existen pocos clericales dispuestos a endilgarle a su Iglesia culpas que no tiene. La Leyenda Negra contra España es diabólica» (Vittorio Messori).

* Un sacerdote va al hospital a consolar a la familia de la difunta de unos cincuenta años. Hablan del entierro y el marido dice: «Yo soy ateo. Siguen hablando y al marcharse el sacerdote el ateo se arrodilla delante de él y le dice: ¡Padre, deme usted la bendición!

El octavo día 87 – DIÁLOGO SOBRE LA LIBERTAD RELIGIOSA, SEGÚN EL CONCILIO VATICANO II (VII)

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

P.: Entonces, ¿esa libertad de que venimos hablando acaso no sea ilimitada?

R.: Ciertamente, no es ilimitada.

P.: ¿Cuáles son sus límites?

R.: Podría responder muy sencillamente con una expresión ya clásica, que el Concilio acaba de aceptar y, en cierto modo, acaba de consagrar en el lenguaje eclesiástico. Los límites son -dice el Concilio- las exigencias del orden público; pero estas exigencias deben entenderse en toda la amplitud que el mismo Concilio les atribuye: orden público no significa solamente el orden exterior, de la calle…

P.: O sea, ¿no es la supresión de la violencia exterior en este concepto?

R.: No es sólo la supresión de la violencia exterior. Esto es, sin duda, una parte o ingrediente del orden público, pero es algo demasiado extrínseco (incluso, en algunas circunstancias extremas puede haber una alteración del orden público que sea moralmente exigible y provechosa). El Concilio propone como ingredientes de este que llama orden público, que justifican en el orden moral la limitación de las manifestaciones externas de la libertad en materia religiosa, los tres campos siguientes:

Primero: nadie tiene derecho de manifestarse o de actuar hacia fuera, en nombre de sus convicciones religiosas o no religiosas, si con ello ataca los derechos de los demás: «Respeto de los derechos de los demás».

Segundo: nadie tiene derecho a las manifestaciones o actuaciones indicadas, si con ellas rompe la justa y pacífica convivencia: «Respeto de la paz pública».

Tercero: nadie tiene derecho, si con sus manifestaciones o actividades ataca la moral pública.

«Derechos de los demás», «convivencia pacífica», «exigencias de la moral pública”: este es el campo que el Estado puede y debe defender, incluso con leyes coactivas, frente a los abusos que se cometan en nombre de la religión, aunque se hagan con toda sinceridad.

Semillicas 294

Padre Cano, m.C.R.

* El derecho de asesinar niños inocentes se llama aborto democrático.

* ¡Te doy gracias Señor de todo corazón proclamando todas tus maravillas!

* En el Viejo continente vivimos como si Dios no existiera. Y eso resulta aburridísimo. (Eulogio López – Hispanidad).

* «Nuestra Señora dice: «Si los hombres no se enmendaran, Nuestro Señor enviará al mundo un castigo como no se vio igual, y antes que a otros países a España» (Santa Jacinta de Fátima).

* «Fueran cuales fuesen los defectos de su gobierno, en la historia no hubo ninguna nación que igualara la preocupación de España por la salvación de las almas de sus nuevos súbditos» (Haltby – norteamericano).

* «Las leyes pueden ser injusta porque se oponen al bien Divino, como las leyes de los tiranos. Y tales leyes nunca es lícito cumplirlas, porque como se dice: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Santo Tomás de Aquino).

DEFENSA de la HISPANIDAD 4

Ramiro de Maeztu

PRELUDIO (IV)

La sinfonía se interrumpió en 1700, al cerrarse para siempre los ojos del Monarca hechizado. Cuentan los historiadores que, a fuerza de pasar por nuestras tierras tropas alemanas, inglesas y francesas, aparte de las nuestras, durante catorce años, al cabo de la guerra de Sucesión se habían esfumado todas las antiguas instituciones españolas, excepto la corona de Castilla. España era una pizarra en limpio, donde un Rey y una Corte extranjeros podían escribir lo que quisieran. Mucho de lo que dijeron tenía que decirse, porque el país necesitaba «academias y talleres, carreteras y canales». Embargados en cuidados superiores nos habíamos olvidado anteriormente de que lo primero era vivir. Pero cuando se dijo que: «Ya no hay Pirineos», lo que entendió la mayor parte de nuestra aristocracia es que Versalles era el centro del mundo. Pudimos entonces economizar las energías y esperar a que se restaurasen para seguir nuestra obra. Preferimos poner nuestra ilusión en ser lo que no éramos. Y hace doscientos años que el alma se nos va en querer ser lo que no somos, en vez de ser nosotros mismos, pero con todo el Poder asequible.

 Estos doscientos años son los de la Revolución. ¿Concibe nadie que Sancho Panza quiera sublevarse contra Don Quijote? El hombre inferior admira y sigue al superior, cuando no está maleado, para que le dirija y le proteja. El hidalgo de nuestros siglos XVI y XVII recibía en su niñez, adolescencia y juventud una educación tan dura, disciplinada y espinosa, que el pueblo reconocía de buena gana su superioridad. Todavía en tiempos de Felipe IV y Carlos II sabía manejar con igual elegancia las armas y el latín. Hubo una época en que parecía que todos los hidalgos de España eran al mismo tiempo poetas y soldados. Pero cuando la crianza de los ricos se hizo cómoda y suave, y al espíritu de servicio sucedió el de privilegio, que convirtió la Monarquía Católica en territorial y los caballeros cristianos en señores, primero, y en señoritos luego, no es extraño que el pueblo perdiera a sus patricios el debido respeto. ¿Qué ácido corroyó las virtudes antiguas? En el cambio de ideales había ya un abandono del espíritu a la sensualidad y a la naturaleza; pero lo más grave era la extranjerización, la voluntad de ser lo que no éramos, porque querer ser otros es ya querer no ser, lo que explica, en medio de los anhelos económicos, el íntimo abandono moral, que se expresa en ese nihilismo de tangos rijosos y resignación animal, que es ahora la música popular española.

Mostacicas 224

Don Manuel

* A los que yo amo los reprendo y los corrijo (Apocalipsis 3, 14).

* Hay «pensadores» postmodernos que quieren con sus locuras destrozar la naturaleza humana.

* Oímos hablar de la felicidad. Yo soy feliz por esto… lo otro. La felicidad está en la fidelidad a Dios.

* Las mil molestias diarias pueden santificarnos si las aprovechamos para hacer un acto amor a Dios con una jaculatoria. ¡Jesús tú sabes que te quiero!

* «Dios viviendo su vida con el hombre y el hombre viviendo su vida con Dios por Cristo y en el seno de María: esta es la Iglesia» (Trinidad Sánchez Moreno).

* Tenemos que reparar constantemente al Corazón de Jesús por nuestros pecados y los pecados de nuestros contemporáneos. Reparar el satánico infanticidio del aborto.

* «Ocho de cada diez mujeres embarazadas con dificultades que acuden a Redmadre siguen adelante con su embarazo esto quiere decir que cuando una mujer recibe apoyo decide ser madre» (María Torrego).