El nacimiento de la España moderna 42

La Reina Isabel la Católica luchó contra la esclavitud hasta sus últimos días, incluso lo dejó escrito en su testamento

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA LEYENDA NEGRA (IV)

Imputaciones groseras

Pero se dirá: con la desaparición de la dominación española en el siglo XIX y el desarrollo, tanto de los estudios universitarios como de los medios generales de información, la situación debe regularizarse y debe aparecer la verdad. La guerra psicológica habiendo terminado, el sistema de traspaso interesado debe encontrarse también privado de alimento. Pues bien, nada de esto.

Nunca han sido más groseras que hoy las imputaciones inspiradas por la “Leyenda Negra” antihispánica. Incluso entre los universitarios e intelectuales o religiosos teóricamente bien informados. En Francia, la Histoire de l’Elise par elle-même (1978), dirigida por el padre Loew, escribe que los colonos españoles han impuesto a los indios “una esclavitud mantenida con rudeza”. Y la Histoire vécue du peuple chrétien (1979), dirigida por Jean Delumeau, profesor en el Colegio de Francia, precisa que esta “ley de esclavitud despojaba a los indios de sus tierras y de su libertad”. Cuando todos los especialistas, después de Silvio Zavala, saben que la esclavitud de los indios, salvo excepciones limitadas rápidamente prohibidas (en 1542), nunca ha sido practicada por los españoles en el continente americano: Y que los indios, en la encomienda, la señoría de los conquistadores, han quedado como propietarios de sus tierras, individual o colectivamente, bajo la firme protección de los justicias reales. Por su parte, un profesor de la universidad de Toulouse, Georges Baudot, escribe en Utopie et histoire au Mexique (1977) que la enseñanza del español había sido declarada desde el siglo XVII “obligatoria para los niños indios, imponiendo así el desarraigo cultura de los indígenas”. Cuando los especialistas, al publicar en México los Métodos y resultados de la política, indigenista en Méjico (1954), señalan: “En el siglo XVI la enseñanza en castellano no tiene un carácter legal obligatorio, ni tiende a una sustitución forzada de las antiguas lenguas indígenas”.

Miguicas 288

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino». Los discípulos le dijeron: «¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?». Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tenéis?»!. Ellos contestaron: «Siete y algunos peces». Él mandó a la gente que se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos.

Padre Martínez m.C.R.

* Jesús nos advirtió: «Seréis aborrecidos de todos por mi Nombre; el que persevere hasta el fin se salvará».

* «Amar la voluntad de Dios en la aflicciones y amar estas aflicciones por Dios, es el punto más sublime del Sagrado Amor» (San Francisco de Sales).

* «Nada nos interesa tanto como saber que debemos hacer para salvarnos. Jesús dijo: «Si quieres entrar en la vida eterna guarda los Mandamientos» (Mateo 19, 16-17).

* «Los enemigos de España corrompe todo lo que pisan. Los hijos de España evangelizan. En más de 20 naciones hablan y rezan en español gracias a la gran Madre de la Hispanidad» (Pío XII).

* Dios ha querido que las personas encuentren su plana felicidad glorificándole a Él. El que renuncia a dar Gloria a Dios voluntariamente, renuncia a ser eternamente feliz. Y vivirá eternamente sufriendo en el infierno.

* El hermano Luis Vila ha entregado su alma a Dios, después de una enfermedad grave. De familia de raíces profundas ha dejado a dos hermanos sacerdotes; dos sobrinos sacerdotes; un tío sacerdote; dos sobrinos en el noviciado; una hermana carmelita; una hermana misionera; una sobrina en el noviciado. Laus Deo. Diez hijos esperan el encuentro eterno con su padre en el Cielo.

El octavo día 83 – DIÁLOGO SOBRE LA LIBERTAD RELIGIOSA, SEGÚN EL CONCILIO VATICANO II (III)

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

P.: La religión liga al hombre con su conciencia, de acuerdo, pero éste es un asunto personal. ¿Es que existe además una dimensión social?

R.: Me parece una pregunta muy pertinente, por­que, como es sabido de todos los televidentes, una cierta exageración de la libertad interior o independencia frente a la presión o coacción externa ha llevado a una interpretación simplista, que podríamos llamar, para entendernos, la interpretación puramente liberal, según la cual la religión es asunto personal, asunto de la intimidad, mientras la sociedad, y sobre todo el poder público y el Estado como tales, no tienen nada que hacer en materia religiosa.

Según el pensamiento de la Iglesia, esto no se puede aceptar. Sin infringir para nada el respeto que se debe a la intimidad de las conciencias, la Iglesia proclama que todo lo humano tiene dimensión social. El hombre no existe aislado, ni mucho menos introvertido en su propia intimidad; el hombre vive en sociedad. Y la misma sociedad tiene, en materia religiosa, al menos dos deberes morales: primero, reconocer y fomentar con condiciones propicias la vida religiosa interna de cada persona; segundo, como tal sociedad reconocer a Dios, declarar que Dios es una realidad importante, la más importante, de la vida individual y social y, en consecuencia, rendirle el homenaje que, como tal realidad suprema, le corresponde.

Semillicas 290

Padre Cano, m.C.R.

* 11.000 misioneros españoles escucharon «levántate» llaman a no permanecer indiferentes.

* «Es menester ánimo en la vida». «A pesar de todo: ¡Viva la alegría!» (San Juan-Théophane Vénard).

* La existencia de Dios es una conclusión lógica del examen de todo lo que nos rodea y conocemos. No hay reloj sin relojero, ni mundo sin Creador.

* Inmediatamente después de la muerte tiene lugar el juicio particular, en el cual la sentencia divina decide el estado eterno de los que han fallecido.

* «Los días que pasa nos revelan cada vez más la insuficiencia de esta vida. Surgen en nosotros aspiraciones que ellas no satisface en absoluto. Se siente la necesidad de buscar más allá y más arriba» (Armonía Cartujana).

* «El Renacimiento terminó con la naturaleza sin gracia; el protestantismo, con la fe sin magisterio y pulverizada en mil sectas; el liberalismo de la Revolución Francesa en un caos de capitalismo desenfrenado y desórdenes sociales. Y guillotina diaria» (Mn. Ricart Torrens).

Hispanoamérica. La verdad 219

Teresa Enríquez fue una dama de la nobleza castellana, famosa por su religiosidad y su dedicación a las obras de caridad. Una vez que falleció su marido, Gutierre de Cárdenas, contador de los Reyes Católicos y alcalde de Toledo, se entregó completamente a las obras de caridad y a la adoración del «Santísimo Sacramento». Fue la responsable, por tanto, de la fundación del «Monasterio de Torrijos» y del convento de la Concepción así como la fundadora de la Hermandad del Santísimo Sacramento de Torrijos, la cual fue la primera de España.

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

 V

CATOLICISMO E HISPANIDAD (5)

¡Americanos! En este llamamiento a la unidad hispana no veáis ningún conato de penetración espiritual de España en vuestras Repúblicas; menos aún la bandera de una confederación política imposible. Unidad espiritual en el catolicismo Universal, pero definida en sus límites, como una familia en la ciudad, como una región en la unión nacional, por las características que nos ha impreso la Historia, sin prepotencias ni predominios, para la defensa e incrementos de los valores e intereses que nos son comunes.

Seamos fuertes en esta unidad de hispanidad. Podemos serlo más, aun siéndolo igual que en otros tiempos, porque hoy la fortaleza parece haber huido de las naciones. Ninguna de ellas confía en sí misma; todas ellas recelan de todas. Los colosos fundaron su fuerza en la economía, y los pies de barro se deshacen al pasar el agua de los tiempos. Deudas espantosas, millones de obreros parados, el peso de los Estados gravitando sobre los pueblos oprimidos, y, sobre tanto mal, el fantasma de guerras futuras que se presienten y la realidad de las formidables organizaciones nihilistas, sin más espíritu que el negativo de destruir y en la impotencia para edificar.

El espíritu, el espíritu que ha sido siempre el nervio del mundo; y la hispanidad tiene uno, el mismo espíritu de Dios, que informó a la Madre en sus conquistas y a las razas aborígenes de América al ser incorporadas a Dios y a la Patria. La Patria se ha partido en muchas; no debe dolernos. El espíritu es el que vivifica. Él es el que puede hacer de la multiplicidad de naciones la unidad de hispanidad.

La Hostia divina, el signo y el máximo factor de la unidad, ha sido espléndidamente glorificada en esta América. Un día, y con ello termino, una mujer toledana, “La Loca del Sacramento”, fundaba la Cofradía del Santísimo, y no habían pasado cincuenta años del descubrimiento de América, cuando esta Cofradía, antes de la fundación de la Minerva, en 1540, estaba difundida en las regiones de Méjico y el Perú. Otro día, Antonio de Ribera, coge de los campos castellanos un retoño de olivo y lo lleva a Lima y lo planta y cuida con mimo; ocurre la procesión del Corpus, y Ribera toma la mitad del tallo para adornar las andas del Santísimo; un caballero lo recoge y lo planta en su huerta, y de allí proceden los inmensos olivares de la región. Es un símbolo: el símbolo de que la devoción al Sacramento ha sido un factor de la unidad espiritual de España y América. Que este magno acontecimiento del Congreso Eucarístico de Buenos Aires sea como el refrendo del espíritu católico de hispanidad, el vínculo de nuestra unidad y el signo que indique las orientaciones y destinos de nuestra raza.