Hispanoamérica. La verdad 195

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

 Introducción. —El tema: La Hispanidad, la Raza, el Americanismo. (3)

¿Qué denominación es la más adecuada, en esta solidaridad, la de pueblos latinoamericanos o hispanoamericanos? ¿Es la historia, es la etnografía, es el espíritu, donde hemos de buscar la convergencia de los hechos y su empuje a un ideal?

Ramiro de Maeztu acaba de publicar un libro en Defensa de la Hispanidad, palabra que dice haber tomado del gran patriota señor Vizcarra, y que ha merecido el placet del académico don Julio Casares; pero ¿podemos levantar bandera de hispanidad a la faz de Europa, del mundo entero, enamorado, lleno de codicias, como está, de todas estas Américas opulentas? Para los mismos españoles, ¿cuál deberá ser lo que diríamos forma sustancial de la hispanidad? ¿Qué dosis de religión o de laicismo, fie autoridad o libertad, de sangre o pacto, de pensamiento social o político debe entrar en el concepto de hispanidad para que nos dé una fórmula eficaz de utilidad y progreso, de elevación solidaria a las alturas del espíritu, que debe tener la supremacía en toda civilización digna de tal nombre, y que debe ser el alma de todo progreso y bienestar material?

Ya veis que no oculto nada en el vasto panorama, ni hurto el cuerpo a ninguna de las cuestiones gravísimas que suscita el problema americanista. Inútil, por otra parte, empeñarse en echar a vuelo todo el enjambre de ideas que en ellas se encierran. Mejor será tomar un concepto de línea simple y clara, agrupar a su rededor por afinidad, las ideas de orden secundario que pueden robustecerlo y desechar aquellas otras que no tengan valor lógico o histórico.

Y esto sí que, en esta Fiesta de la Raza, quiero hacerlo con lealtad de caballero español y con celo de Obispo, que en todo debe procurar el esplendor de la Cruz que lleva sobre, el pecho y la glorificación de Jesucristo, de quien es Apóstol. Mi tesis, para la que quiero la máxima diafanidad, es ésta:

América es la obra de España. Esta obra de España lo es esencialmente de catolicismo. Luego hay relación de igualdad entre hispanidad y catolicismo, y es locura todo intento de hispanización que lo repudie.

Creo que ésta es la pura verdad. Si no lo creyera, no rompería por ella una lanza. Ahora sí: cuantas estén a mi alcance. Y, Quijote o no, a su conquista voy, alta la visera, montado en la pobre cabalgadura de mis escasos conocimientos y de mi lógica, pero sin miedo a los duendes del laicismo naturalista, a los malandrines de la falsa historia, o a los vestigios envidiosos de la grandeza de mi Patria.

Mostacicas 196

 «Si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas».

Don Manuel

* La vida sigue igual. La pandemia pasará. El infierno no termina nunca.

* Santa Teresa de Calcula dijo que quien critica tiene un cáncer en su corazón.

* ¡Aquí estoy Jesús te he venido a ver porque eres mi Dios y mi hermano mayor.

* «Dios se hizo hombre para que el nombre se elevara a las alturas de Dios» (San Agustín).

* El llamado transhumanismo es un negocio del capitalismo salvaje. La propiedad privada es lícita.

* «Una mujer sin ternura es una monstruosidad social, más aún que un hombre sin valor» (Augusto Comte).

* Si el hombre es sólo materia evolucionada ¿A qué vienen manifestaciones y declaraciones en defensa de los derechos humanos?

Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús (XIII)

¿Quieres huir del pecado? Debes necesariamente evitar las ocasiones. Reza, confiésate, pero si no huyes de las ocasiones peligrosas todo será tiempo malgastado.

13.- OCASIONES PELIGROSAS

Hasta ahora hemos tomado del Corazón de Jesús aquellas palabras que condenan el pecado. Ahora Jesús quiere sugerirnos también el medio con el que podemos evitar la huida de las ocasiones peligrosas. No hay escapatoria. ¿Quieres huir del pecado? Debes necesariamente evitar las ocasiones. Reza, confiésate, pero si no huyes de las ocasiones peligrosas todo será tiempo malgastado. ¿Cuáles son las compañías que frecuentas? ¿Quizá se encuentran allí personas con las que permites confidencias que hacen llorar a tu ángel custodio? ¿Se encuentra acaso alguna persona que te insinúa dudas sobre la fe, que susurra palabras que repugna oírlas, que te aleja de tus prácticas de piedad?

¿Cuáles son tus diversiones? ¿Son acaso ciertos lugares donde todos pierden la vergüenza, donde las pasiones se levantan impetuosas?

Dominicas 188

«El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto»

El Párroco

* El hombre que hace oración y se niega a sí mismo es un hombre libre.

* San Ignacio de Loyola decía que debemos guardar discreción en el fervor.

* Todas las mujeres son bellas. Imágen y semejanza de Dios. ¿Que no? ves inmediatamente al oculista estás perdiendo la vista.

* El Sagrado Corazón de Jesús dijo a Santa Margarita: «Reinaré a pesar de Satanás. Reinaré a pesar de mis enemigos y cuanto se oponga».

* Jean-Marie Le Pen, analiza los hechos de la guerra francesa y dice: «Se ha impuesto una especie de falsa memoria que nada tiene que ver con los hechos históricos».

* Santa Teresa de Jesús dejó escrito: «Oh válame Dios que mimados son nuestros deseos para llegar a vuestra grandezas, Señor, que bajos quedaríamos si conforme a nuestro pedir fuera vuestro deseo».

* Dí los puntos de meditación de San Ignacio de Loyola a unos monjes contemplativas. Una tarde, entra en la iglesia una anciana, se arrodilla ante la Virgen. Al salir de la ermita me dice: padre yo siempre estoy hablando con la Virgen. Cuando voy a acostarme cierro la puerta y le digo a la Virgen: Hija mía, estando contigo duermo tranquila.