Jesús ante Herodes

Jesús ante Herodes

Padre Manuel Martínez Cano mCR.

(Lucas 23, 6-12): “Pilato, al oírlo, preguntó si el hombre era galileo; y, al enterarse de que era de la jurisdicción de Herodes, que estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días, se lo remitió. Herodes, al ver a Jesús, se puso muy contento, pues hacía bastante tiempo que deseaba verlo, porque oía hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro. Le hacía muchas preguntas con abundante verborrea; pero él no le contestó nada. Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándolo con ahínco. Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio y, después de burlarse de él, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos entre sí Herodes y Pilato, porque antes estaban enemistados entre sí”.

Proclamada la inocencia de Jesús por Pilato, en vez de ponerlo, como debía, en libertad, para no enfrentarse con los sacerdotes y ancianos, decidió enviarlo a Herodes.

Cuando se trata de ir contra Cristo, cuando se va contra la Iglesia Católica, hasta los mismos enemigos entre sí, se unen para combatirle. Y la causa de Jesús se va a ver en el Tribunal de un hombre sensual, cruel y vanidoso; el verdugo de San Juan Bautista. Y ahí va Jesús, otra vez, por las calles de Jerusalén atado y custodiado como un criminal peligroso, hecho objeto de curiosidad y desprecio.

Pilato empieza a ceder. No cedamos nunca nosotros al más mínimo movimiento de pasión desordenada, pues como Pilato terminaremos mandando a Jesús a la cruz.

Herodes «buscaba el modo de verlo» (Lc 9, 9). Por eso se alegró cuando lo tuvo delante de él y le pidió que hiciera algún milagro y le daría la libertad, incluso honores y riquezas. Y Jesús que había respondido al gentil Pilato, no respondió palabra a Herodes ¿por qué calló? Porque el Señor no habla con las almas deshonestas, que se ceban en la lujuria, sin sentir remordimiento alguno. Pero la causa principal del silencio de Jesús está en que Él no quiso rebajarse al nivel de un charlatán y prestidigitador. ¡Terrible castigo para el alma el silencio de Dios! Es casi prenuncio de eterna condenación.

Procuremos por encima de todo conservar un corazón puro.

Herodes, como no le contestaba, le despreció y para burlarse de Él le hizo vestir una túnica blanca y le volvió a enviar a Pilato. Era el trato que se les daba a los necios a los locos. Terrible sufrimiento. Y yo siempre buscando ocasión para demostrar mi valía, mi inteligencia.

Hoy también se ataca a la iglesia procurando ponerla en ridículo ante el pueblo, acusándola de enemiga de la ciencia, atacando sus dogmas como contrarios a la razón y presentando sus enseñanzas desfiguradas para hacerlas parecer necedades increíbles. Son imbéciles y malvados.

Jesús sufrió muchísimo en este paso de su vida y todo lo hizo por mí y yo ¿qué voy a hacer por Él? Cumplir a rajatabla mis propósitos. Ser santo

«Por imitar y parecer más actualmente a Cristo nuestro Señor quiero y elijo más pobreza con Cristo pobre que riqueza; oprobios con Cristo lleno de ellos que honores; y desear más ser estimado por vano y loco por Cristo, que primero fue tenido por tal, que por sabio y prudente en este mundo» (San Ignacio de Loyola).

No nos quedemos en magníficos y estériles deseos. Aceptemos todas las ocasiones de sufrir que se nos presenten, todas las palabras hirientes. Con esta medicina hemos de curar nuestra soberbia, que nos impide, progresar por el camino de la perfección cristiana. De la santidad.

¡La Iglesia necesita Santos!

Miguicas 231

 

María y María Magdalena

Padre Martínez m.C.R.

* Lo que se ha llamado modernidad y posmodernidad es lo más viejo del mundo. La rebelión contra Dios.

* Muchas cosas de la perfección cristiana no las entendemos, porque no nos entregamos totalmente a Dios.

* La autonomía de poderse dar normas así mismo, del hombre moderno, es satanismo. «Haz lo que quieras».

* El capitalismo salvaje, está ahí. También los empresarios honrados que ponen en práctica la Doctrina Social de la Iglesia.

* Se dice que hay gran maldad en el mundo. Muchos han sido engañados. Oremos para que conozcan la verdad, la belleza y la bondad.

* No avanzamos en la perfección cristiana porque confiamos demasiado en nosotros mismos, en nuestras sabidurías. ¡Jesús en Ti confío!

* «Ya hemos dicho, en otra parte, que un recipiente, para ser llenado, tiene que estar vacío. Derrama, pues de ti el mal, ya que has de ser llenado del bien» (San Agustín).

* «Ya desde el primer instante de su concepción es XX o XY, una persona varón o una persona mujer, un ser humano, no un bicho de otra especie. No es un apéndice del cuerpo de su madre, para que ésta pueda decir: yo con mi cuerpo hago lo que quiero. Debe ser reconocido como lo que es, y tutelado su derecho a la vida, a crecer, nacer, y ver la luz del sol» (Cardenal Cordes).

El octavo día 26 – CRITERIOS PARA ORIENTARSE EN MEDIO DE LA CONFUSIÓN. VARIACIONES Y NOVEDADES (IV)

Mons. D. José Guerra Campos

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Buscar nuevas aplicaciones de la verdad permanente a circunstancias nuevas y ahondar en el contenido riquísimo de la verdad requiere estudio: puede haber períodos de indecisión, mientras no llegue la determinación del magisterio. Las fórmulas prácticas son discutibles y pueden suscitar división de opiniones, hasta que alguna se convierte en norma.

Ahí estamos en el ámbito de lo indeterminado o lo dudoso y, por tanto, de lo libre. Ámbito de libertad que debe ser respetado, donde el espíritu se mueve por impulsos de persuasión, sin que sea lícito imponerle una dirección única (12).

En esta perspectiva, debería atenuarse, por ejemplo, la confusión que se ha espesado alrededor de la famosa asamblea conjunta. Me refiero a la confusión que afecta a la postura que debamos tomar ante ella. La confusión informativa, que envuelve aún algunos acontecimientos ruidosos, sólo podría disiparse con una información veraz y completa, de la que estamos privados.

La asamblea fue un medio ordenado a hallar orientaciones para el ministerio sacerdotal. Por sí, no es normativa. Puede contener expresiones que reflejen la doctrina, leyes u orientaciones de la Iglesia universal. Cada obispo puede asumir alguna de sus propuestas y convertirlas en norma en su propia diócesis, en conformidad con la doctrina y la norma superior. Los obispos reunidos en conferencia nacional pueden aprovecharla  para trazarse líneas de valor directivo o indicativo (13).

Notas:

 (12) Y menos cuando los dictadores usurpan una autoridad que suelen discutirle a la verdadera jerarquía de la Iglesia. En lo que es dudoso, ni siquiera los pastores deberían abusar de declaraciones en las que, sin asumir la responsabilidad de la decisión, parecen trazar vías de dirección única. En el mejor de los casos, serían admisibles algo así como los planes de desarrollo que, aun siendo imperativos para los poderes públicos, sólo son indicativos para la iniciativa privada.

(13) La aplicación de estas líneas de valor directivo depende de lo que cada obispo determine en su diócesis. Las decisiones de la conferencia episcopal no tienen fuerza jurídica obligante más que en los contados casos en que así lo establece la ley universal de la Iglesia o un mandato de la Santa Sede.

Semillicas 233

Jesús ayudado por Cirineo

Padre Cano, m.C.R.

* Sin la virtud de la humildad no se puede conocer la verdad.

* El matrimonio debe ser la: «faz sonriente de la Iglesia» (Pío XII).

* Dios, nuestro Padre, está contento cuando nos perdona. Antes morir que pecar.

* Somos imagen y semejanza de Dios. Sí, Dios nos creó libres, por amor y para amar.

* El llamado «Nuevo Orden Mundial», es de inspiración preternatural. Vicios y pecados.

* Santo Tomás enseña que: «El amor (desordenado) de sí mismo es la raíz de toda iniquidad».

* «Amar es obrar es despojarse y desnudarse por Dios de todo lo que no es Dios» (San Juan de la Cruz).

* «Muy importante es la decisión de Franco en un Consejo de Ministros celebrado en La Coruña, cuando llegan las noticias del «Holocausto» judío, se ordena a todos los representantes diplomáticos que defiendan a los judíos en lo posible» (Luis Suárez Fernández).