La restauración del Principado (3)

Francisco Elías de Tejada

Virgen de la Merced - santos y santas mercedariosPor ello despreciamos por malos catalanes, mejor dicho negamos condición de catalanes, a todos aquellos que han hablado de Cataluña sin tener en cuenta la integridad del tesoro del pasado catalán. Renegamos, escupiéndoles sambenitos de extranjería, a quienes en la línea que sube de Valentí Almirall hasta Francisco Pi y Margall van a copiar en el francés Proudhon las fórmulas políticas válidas para este pueblo catalán al que pretenden europeizar con servidumbre de imitaciones políticas de un federalismo incompatible con lo que aprendimos en los mayores ingenios de Cataluña. En la línea de mosén Torras i Bages, pero yendo mucho más allá de Torras i Bages, vamos a andar los senderos ideológicos de la “Tradició catalana”, porque entendemos que solamente es dable rehacer a la Cataluña del futuro arrancando de la Cataluña del pasado, esto es de su sustancia españolísima, sin necesidad de ir a mendigar al extranjero monedas de cobre cuando abundan en nuestros baúles olvidadas onzas peluqueñas.

Queremos interpretar catalanamente a Cataluña, esto es a la española. Sin ideologías ni influencias de más allá de Salces, sobre todo. Que bien sabéis cómo la entera historia del Principado nos señala que el único enemigo que los catalanes han tenido, el odioso, odiado y odiador adversario invariable, ha sido el vecino del norte, Francia. Francia que ha roto la unidad de raigambres entre Cataluña y las gentes del Languedoc a consecuencia de la hipócrita, brutal, asesina cruzada del aventurero Simón de Monfort; Francia con el apoyo del Papado ha asestado golpe tras golpe a la expansión imperial de Cataluña, buscando con engaños, impedir la libre elección siciliana de ser voluntarios vasallos de la Corona aragonesa; Francia ocupa tierra catalana desde 1659, aquellas tierras del Perpiñán donde puso sus delicias Pedro III, donde Fernando el Católico peleó sus primeras armas de soldado imberbe, donde el rey Martín cantó las loas patrias con deliciosos toques humanistas, donde Francisco de Eximenis pastoreó almas, ese pedazo de suelo catalán, y por catalán español, que se llama el Rosellón. Francia la enemiga, la quebrantadora de Cataluña, la implacablemente hostil siglo tras siglo; la madre del francés Felipe V que arrasó los Fueros, ¿puede ser ahora maestra política de una Cataluña donde mecieron sus cunas Jaime de Callís y Tomás de Mieres?

Nosotros no tenemos que copiar nada. Nosotros aborrecemos de tales ideas francesas que acaban en un rey absolutista quemando Lérida o en un general liberal bombardeando Barcelona. Ni Felipe de Anjou ni Baldomero Espartero. Para rechazar las ideologías francesas nos basta repetir los decires solemnes, que todo catalán debiera llevar impreso con letras de fuego en su corazón, con los que el 5 de julio de 1713 la postrera representación de las Cortes catalanas rechazaba por francés a Felipe V, ya que con él “est lamentable Principat, quedaría exposat a la discreció de la experimentada propensió francesa”.

Para esta empresa de actualizar la Tradición catalana estamos capacitados como ningún otro sector, porque nosotros los carlistas representamos el postrer eco de aquella auténtica democracia foral teorizada por Tomás de Mieres, prevista por Jaime el Conquistador y destruida por el europeo Felipe de Anjou. Y no lo digo yo, que se me tacharía de parcial; díjolo en 1905 Josep Pella y Forgas en su libro, ciertamente no sospechoso, Llibertats i antic govern de Catalunya: la democracia del pueblo españolísimo que peleó contra los cruzados a sueldo de París en Muret, la de los almogávares señores del Mediterráneo, la de los marineros de las naves de Roger de Lauria, la de los que resistieron en Lérida; aquella, lo consignó Pella y Forgas, “que més tart combaten nom de la relligió a Napoleón Bonaparte, y fa heroismes mai vistos a Girona; aquella en fí que fa eixir i reviscolar i aixecarse, com un aimán, dels mateixos llochs y patrias dels pagesos remensans del siglo XV, els realistas y carlins de las guerras contemporànias”.

Nada menos que eso representamos aquí hoy: la continuidad de la historia foral de Cataluña, apoyada en campesinos que quieren ser españoles según su propia manera catalana. Representarnos a la Cataluña de los muertos en un mundo donde los hay demasiado vivos. Juremos vamos a pisar sus huellas en la acción y en el estudio. Juremos repetir sus ideas acompasándolas al tiempo nuestro. Juremos borrarlas vergüenzas de una extranjerización que dura dos siglos y medio. Juremos desagraviar las sepulturas de los Condes de Barcelona, besando amorosos y agradecidos los huesos venerables que la Revolución europea, antiespañola y anticatalana, desparramó en las profanaciones de Poblet. Y que al salir de esta sala cada uno de nosotros a la calle nos contemplen las gentes como los mílites de la Cataluña que renace, los que van a acabar con tantas infamias ideológicas, los dignos herederos de tanta historia, los que viven en el siglo XX la manera española de lo catalán, los últimos catalanes que quedan en Cataluña.

Y nada más.

(VERBO)

Semillicas 187

Padre Cano, m.C.R.

Santo Tomás poniendo el dedo el llaga de Jesús* El corazón de Jesús dijo a Santa Margarita María: «Reinaré a pesar de Satanás y sus secuaces».

* El idealismo filosófico es la idolatría del Yo. El hombre crea todo. Igualico que los partidos políticos.

* La gracia santificante nos hace participar de la vida divina. Quién muere en gracia de Dios va al Cielo.

* Cuando Jesucristo dijo: «generación perversa, raza de víboras», muestra su misericordia infinita, diciéndoles la verdad.

* Señores políticos y eclesiásticos, «el momento crucial» que vivimos lo ha traído la democracia. Y traerá más momentos cruciales.

* Un intelectual católico norteamericano, ha dicho que es prácticamente imposible que las democracias escapen al control de las oligarquías.

* Sí, es necesario pertenecer a la Iglesia Católica para salvarse porque fuera de ella no hay salvación posible, a no ser que se esté fuera con ignorancia invencible.

* El Cambio Climático lo provocan las hormigas y los caracoles. El cambio Dogmático y Moral lo provocan los endemoniados de dentro y de fuera de la Iglesia.

Hispanoamérica. La verdad 116

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Sentido misionero de la conquista y colonización de América (36)

España entera, llevada por su celo misionero, se propuso principalmente, al lanzarse a los mares, la conquista para Dios de nuevos pueblos

“El ímpetu evangelizador y colonizador de la España misionera, uno de cuyos méritos fue el saber fundir en una ambas finalidades”.

(Pío XII, 5-XII-1954).

“Yo debiera demostraros ahora que la obra de España fue, antes que todo, obra de catolicismo. No es necesario. Aquí está el hecho colosal. Al siglo de empezada la conquista, América era virtualmente cristiana”.

(Cardenal Gomá, 12-X-I934).

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Santa Teresa de JesúsLos apartados anteriores han presentado a Pío XII ponderando, con palabra maestra, el acendrado espíritu apostólico que animaba no sólo a los misioneros, sino también a los reyes, a los conquistadores y colonos, y, en general, a todos los hombres que intervinieron directamente en la conquista y colonización.

Pero la epopeya no hubiera alcanzado el grado de grandeza que alcanzó si la España de entonces no hubiera vibrado entera, desde el primero hasta el último de sus hijos, ante el ideal de la evangelización de tantas almas, de cuya salvación eterna se sentían ya responsables. Si se obtuvo un fruto de conversión tan completo y estable, es, sin duda, porque todas las capas sociales del pueblo cooperaban en espíritu y en hechos con el gran cometido nacional: era un plan gigantesco, para cuyo feliz resultado se requería sucesivamente la generosa colaboración de todos.

Y así acaecía en realidad. Cuando en la áspera meseta castellana o en la región montañosa del Norte o en las fértiles llanuras del Sur de la Península, se hacían levas de misioneros y de gente de armas, y de campesinos y labriegos, para que pasasen a conquistar, convertir y colonizar América, aquellos valientes no iban solos a la dura empresa. Al ver partir para las Indias, seguramente para siempre, al hijo o al hermano, las madres y hermanas generosas no permanecían a osadas ajenas a la misión. ¡No! Allí quedaban, en el castillo solariego o en la humilde casuca de la aldea, rezando por los seres queridos que partían, los unos a la conquista material de las tierras, los otros a la conquista espiritual de los pobladores. Cuando por la noche, alrededor de la chimenea, la familia desgranaba devotamente las cuentas del rosario, sus corazones y sus plegarias acompañaban al audaz soldado o al heroico misionero, que bogaban ya en medio de grandes peligros a tierras inmensas y desconocidas.

Caso típico de esta solidaridad de todo el pueblo español en la empresa espiritual que los más valerosos de sus hijos realizaban lejos de la patria, es la familia de Santa Teresa de Jesús. Los siete hermanos varones de la Santa habían marchado a las Indias, en busca de fama y de prosperidad, es verdad, pero deseosos, sobre todo, de extender el Reino de Jesucristo (226).

(226) Cinco de ellos: Lorenzo, Jerónimo, Antonio, Pedro y Agustín, alistados en la expedición de don Blasco Núñez Vela, que después fue el primer Virrey del Perú. Hernando y Rodrigo, los dos mayores, habían partido con, anterioridad. De Rodrigo de Cepeda, que siendo niño había seguido fielmente a su hermanita en la ingenua escapada a tierra de moros, cuenta el P. Francisco de Ribera, S. J., contemporáneo y primer, biógrafo de la Santa, que “murió después en las Indias en el Río de la Plata, siendo Capitán de la gente que allá iba; de quien después la Santa Madre solía decir que le tenía por mártir porque había muerto en defensa de la fe” (Vida de Santa Teresa, pág. 96, Barcelona, 1908).

Y mientras que sus hermanos trabajaban por la causa de la civilización en lejanos países, quedaba en Ávila Teresa de Ahumada con su anciano padre, implorando del Cielo la conversión de los infieles y la extensión del catolicismo. Ella también hubiera deseado lanzarse al mar y dar su vida, si fuera preciso, por la propagación del Evangelio. Ya de niña había anhelado ardientemente, y lo intentó poner por obra, ir a tierra de infieles “para darles—como dice, el Breviario Romano—a Jesucristo o su propia sangre”.

Mostacicas 117

Don Manuel

virgen de montserrat oracion para urgentes necesidades 3* La ideología de género es obra del Anticristo.

* Dios da a todos el don de la fe, pero no todos la aceptan.

* Buscar la propia gloria lleva a las náuseas y al psiquiatra.

* El llamado nuevo orden mundial, sería un caos infernal, vida instintiva y vegetal.

* Si la libertad democrática es «la de poder elegir al dictador de turno», adiós, muy buenas.

* A la guerra van los militares. Los que la declaran son los políticos. ¿antimilitaristas o antipolíticos?

* Es de angélicos decir que todos los castigos son injustos. Hay castigos justos y necesarios. El infierno es un castigo eterno.

* Son miembros de la Iglesia todos los bautizados y los catecúmenos que desean ser bautizados. Los herejes, apóstatas y cismáticos están excomulgados y no pertenecen a la Iglesia.