DEFENSA de la HISPANIDAD 35

Rey Felipe II

Ramiro de Maeztu

EL SENTIDO DEL HOMBRE EN LOS PUEBLOS HISPÁNICOS (XIV)

Nuestro humanismo en la historia (2) 

«La persona principal, entre todos los Príncipes de la tierra que por experiencia y confesión de todo el mundo tiene Dios puesta para sustentación y defensa de la Iglesia Católica es el Rey Don Philipo, nuestro señor, porque él solo, francamente, como se ve claro, defiende este partido, y todos los otros príncipes que a él se allegan y lo defienden hoy, lo hacen o con sombra y arrimo de S.M o con respeto que le tienen: y esto no sólo es parecer mío, sino cosa manifiesta, por lo cual lo afirmo, y por haberlo así oído platicar y afirmar en Italia, Francia, Irlanda, Inglaterra, Flandes y la parte de Alemania que he andado…»

 Ni por un momento se le ocurre a Arias Montano pedir a su Monarca que renuncie a su política católica o universalista, para dedicarse exclusivamente a los intereses de su reino, aunque esto es lo que hacen otras monarquías católicas de su tiempo, al concertar alianzas con soberanos protestantes o mahometanos. El poderío supremo que España poseía en aquella época se dedica a una causa universal, sin que los españoles se crean por ello un pueblo superior y elegido, como Israel o como el Islam, aunque sabían perfectamente que estaban peleando las batallas de Dios. Es característica esta ausencia de nacionalismo religioso en España. Nunca hemos tratado de separar la Iglesia española de la universal. Al contrario, nuestra acción en el mundo religioso ha sido siempre luchar contra los movimientos secesionistas y contra todas las pretensiones de gracias especiales. Ese fue el pensamiento de nuestros teólogos en Trento y de nuestros ejércitos en la Contrarreforma. Y este es también el sentimiento más constante de los pueblos hispánicos, y no sólo en sus períodos de fe, sino también en los de escepticismo. El llamamiento de la República Argentina a todos los hombres, para que pueblen las soledades de la tierra de América, se inspira también en este espíritu ecuménico. Lo que viene a decir es que el llamamiento lo hacen hombres que no se creen de raza superior a la de los que vengan. A todos se dirige la palabra de llamamiento: «Sto ad ostium, et pulso». (Estoy en el umbral y llamo). Y también a todas las profesiones. No sólo hacen falta sacerdotes y soldados, sino agricultores y letrados, industriales y comerciantes. Lo que importa es que cada uno cumpla con su función en el convencimiento de que Dios le mira.

 Es posible que los padecimientos de España se deban, en buena parte, a haberse ocupado demasiado de los demás pueblos y demasiado poco de sí misma. Ello revelaría que ha cometido, por omisión, el error de olvidarse de que también ella forma parte del todo y que lo absoluto no consiste en prescindir de la tierra para ir al cielo, sino en juntar los dos, para reinar en la creación y gozar del cielo. Sólo que esto lo ha sabido siempre el español, con su concepto del hombre como algo colocado entre el cielo y la tierra e infinitamente superior a todas las otras criaturas físicas. En los tiempos de escepticismo y decaimiento, le queda al español la convicción consoladora de no ser inferior a ningún otro hombre. Pero hay otros tiempos en que oye el llamamiento de lo alto y entonces se levanta del suelo, no para mirar de arriba a abajo a los demás, sino para mostrar a todos la luz sobrenatural que ilumina a cuantos hombres han venido a este mundo. 

Mostacicas 255

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, obispo y doctor de la Iglesia

Don Manuel

* La “Leyenda Negra” contra España, además de farsa es satánica. La inventaron unos endemoniados.

* La Iglesia y el mundo necesitan santos.

* El llamado laicismo es volver al antiguo paganismo.

* “España hace dos siglos que sus clases directoras, las que en toda soledad digna del tal nombre hacen el oficio de cabeza, han venido abdicando lentamente sus funciones, con lo que dejaron a la multitud sin pastores ni maestros en el mayor abandono y en la más tremenda confusión” (Eugenio Vega).

* “El camino para llegar a Cristo es acercarse a María” (San Buenaventura). “Quien no tiene a María por Madre, no puede tener a Dios por Padre” (San Luis Mª Grignion de Montfort). “Nadie tiene tanto poder como María para unir los hombres a Cristo” (San Pío X).  

* “Amar a María es amar a Jesús” (Madre Teresa de Calcuta). El P. William Faber, convertido del anglicanismo al catolicismo, ha confesado: “No supe lo que es el amor a Jesucristo hasta que un día puse mi corazón a los pies de María”.

* San Juan Pablo II afirmó rotundamente: “¡Cómo quisiera, queridos amigos, que tuvierais devoción espontánea y frecuente a María, la mujer bendita entre todas las mujeres, la mujer glorificada al lado del Señor Jesús, la Madre que Dios nos da!”.

Dominicas 247

«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes». Y les propuso una parábola: «Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose: “¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha”. Y se dijo:
“Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”. Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?”. Así es el que atesora para SÍ y no es rico ante Dios».

El Párroco

* El hombre moderno es tan autosuficiente que se ha hecho dios. En la imaginación.

* Todos tenemos una manera de ser. Y todos tenemos que ser como Dios quiere.

* “Tengan presente los ricos y los patronos que defraudan en los salarios a los obreros que es un gran crimen” (León XIII).

* “Hijos degenerados se portaron mal con Él, generación malvada y pervertida ¿Así le pagas al Señor pueblo necio e insensato?” (Deuteronomio 32, 1-12).

* Los papas y los santos de todos los tiempos han enseñado que para conocer y amar a Jesús hay que conocer y amar a la Virgen Santísima.

* “Si queremos ser cristianos debemos ser marianos y reconocer la relación esencial que une a la Virgen con Jesús, que nos abre el camino que conduce a Él” (San Pablo VI).

* San Juan Pablo II ha dicho: “Desde el hecho de la Encarnación, Cristo y María están indisolublemente unidos y desde ese mismo instante, María mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la cruz”.

Nuestra Señora de las Nieves – ROMA

Antigua advocación mariana que se remonta al siglo IV. Según la tradición, en la época del Papa Liberio (352 – 366), vivía en Roma un matrimonio piadoso y caritativo. Él se llamaba Juan Patricio mientras que el nombre de su esposa se desconoce. Habían sido bendecidos con abundancia de bienes y también de fe. Sin embargo, su gran dolor era no tener hijos con los que pudieran compartir sus dones. Durante años habían rezado por un hijo, finalmente se decidieron nombrar como heredera a la Santísima Virgen y le rezaron con devoción para que los guiara en la asignación de la herencia.

Nuestra Señora, muy agradecida por el gesto, se le apareció a Juan Patricio y a su esposa la noche del 4 de agosto diciéndoles que deseaba que construyeran una basílica en el Monte Esquilino (una de las siete colinas de Roma), en el lugar donde ella les señalaría con una nevada. También se le apareció al Papa Liberio con el mismo mensaje. Al día siguiente, el 5 de agosto, a pleno día y con un sol brillante, la ciudad quedó sorprendida al ver un terreno nevado en el Monte Esquilino. La nieve cubrió exactamente el espacio que debía ser utilizado para la basílica y desapareció una vez señalado el lugar. Pronto se construyó la Basílica de Santa María la Mayor.

El Papa Liberio buscaba una imagen de la Santísima Virgen que fuera digna de esta espléndida Basílica de Sta. María la Mayor. Finalmente, donó la famosísima Madonna, Nuestra Señora y el Niño, la cual, según una tradición había sido pintada por San Lucas sobre una gruesa tabla de cedro y llevada a Roma por Santa Helena. Esta obra es venerada en el oratorio pontificio.

A lo largo de los años, el pueblo de Roma ha sido muy devoto de la Virgen. Cada vez que Roma se encontraba en peligro de calamidades o de pestilencia, corría en bandadas al santuario de Nuestra Señora para pedirle auxilio. La Virgen Santísima les demostró ser una poderosa protectora con grandes milagros.

El 1º de noviembre, de 1954, al final del Año Mariano, el Santo Padre Pío XII colocó una corona enjoyada sobre la pintura de Nuestra Señora, Protectora de Roma. En ese momento, se escuchó un fuerte clamor de entre la gran multitud congregada en Sta. María la Mayor: «¡Viva la Reina!». El Papa nombró a la Virgen Reina de Cielos y tierra y decretó que se celebrara una fiesta especial para honrarla bajo ese título.

La fiesta de Nuestra Señora de las Nieves se celebra el 5 de agosto, San Pío V la declaró fiesta de la Iglesia universal en el siglo XVII.