Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

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10 Reflexiones Luminosas

27 miércoles Feb 2013

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12-13, actitud de Fe, adhesión, Apolo, Atenas, ídolos, benedicto XVI, caridad, Cefas, Cfr.1, Co 1, confianza, Cristo, cultura de Europa, demasiado, demoníaca, diez, dignidad del hombre, divina, edención, Espíritu de Dios, espíritu santo, esperanza, fe, futuro Romano Pontífice, griegos, ideología, Iglesia, Israel, Jerusalén, laicismo, mediaciones humanas, obra de Dios, Pablo, Papa, pastoral de la inteligencia, pensamiento jurídico romano, perlas, políticar, próximo, primer lugar, quinielas, razón, razón filosófica, reflexiones luminosas, Roma, san pablo

Desde ahora nos adherimos plenamente a quien vaya a ser elegido como próximo Papa, aún sin saber su nombre, su obispo20munillaprocedencia u otras circunstancias. Os pido que ya recéis por él, que nos unamos todos en la oración por el futuro Romano Pontífice: Se trata de una actitud de fe, sabiendo que el Espíritu de Dios nos conduce a través de las mediaciones humanas, e incluso por encima de ellas. En medio de tantas quinielas y de comentarios ‘politizantes’ ajenos a la vida de la Iglesia, nuestra confianza en el Espíritu Santo nos preserva de los peligros a los que alude San Pablo ya en el siglo primero de la Iglesia: «Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: «yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo». ¿Acaso está divido Cristo?.» (Cfr. 1 Co 1, 12-13). Me permito insistir: la adhesión de los católicos al Papa es previa a haberle conocido, porque es una adhesión en la fe, en la esperanza y en la caridad.

Como todavía estamos a tiempo de recibir de Benedicto XVI su gran legado, quisiera concluir con una selección de diez ‘perlas’, diez reflexiones luminosas ofrecidas por el todavía Papa, en el ejercicio de lo que muchos han calificado como una «pastoral de la inteligencia»:

• «Donde Dios no ocupa el primer lugar, corre peligro la dignidad del hombre».

• «Cuando el hombre se aparta de Dios, no es Dios quien le persigue, sino los ídolos».

• «Una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe».

• «La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana».

• «Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca».

• «El laicismo se está convirtiendo en una ideología autoritaria e intolerante».

• «No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor».

• «Hay quien afirma que el respeto a la libertad del individuo hace que sea erróneo buscar la verdad. Pero, ¿qué objeto tiene entonces la libertad?».

• «Las cuentas sobre el hombre, sin Dios, no cuadran; y las cuentas del universo, sin Dios, tampoco cuadran».

• «La cultura de Europa nació del encuentro entre Jerusalén, Atenas y Roma; del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico romano».

 

+ José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián

Catecismo Social I

21 jueves Feb 2013

Posted by manuelmartinezcano in Uncategorized

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Abba, Ave María, cardenal pie, catecismo social, concilio, cristianos, Cristo, derechos humanos, dilapidar, el que no está conmigo está contra mi, evangelio, experiencia histórica, falsos sistemas, filiación divina, gracia de adopción, Iglesia, Juan Pablo II, luz de la fe, magisterio pontificio, Méjico, Mn.José Ricart Torrents, nadie como maría, obispos de canadá, obispos de los estados unidos, padre, Palabras de Dios, Papa, Redemptor hominis, sagrado depósito, Santo Domingo, Señor Jesús, signo de contradicción, temporalismo inhumano, tesoro de la humanidad, Unigénito, vida cristiana, vocación personal a la santidad

Prólogo

Escribió Juan Pablo II en «Signo de contradicción”: “Las peores situaciones son la fotoaquellas en las que falta la claridad. En ellas desaparecen los confines entre el bien y el mal y reina el caos”. Para subsanar esta autén­tica tragedia, el mismo Juan Pablo II ha dicho a los obispos de los Estados Unidos: “Que el sagrado depó­sito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseña­do en forma cada vez más eficaz. El sagrado depósito de la Palabra de Dios que la Iglesia nos entrega, cons­tituye el gozo y la fuerza de la vida de nuestro pueblo. Es la única solución pastoral de los muchos problemas de hoy día. Presentar este sagrado depósito de la doc­trina cristiana en toda su pureza e integridad, con to­das sus exigencias y todo su poder, es una responsa­bilidad pastoral santa; es, además, el servicio más su­blime que podemos prestar”

En esta línea está pensado y escrito este libro, debido a la pluma del sacerdote y publicista bien conocido, Mn. José Ricart Torrens. Responde plenamente a las exi­gencias de la misión de la Iglesia en nuestros días: “La Iglesia, tratando de mirar al hombre como con los ojos de Cristo mismo, se hace cada vez más consciente de ser la custodia de un gran tesoro, que no le es lícito dilapidar, sino que debe acrecentar continuamente. En efecto, el Señor Jesús dijo: El que no está conmigo está contra mí. El tesoro de la humanidad, enriquecido por el inefable misterio de la filiación divina, de la gracia de adopción en el Unigénito Hijo de Dios, mediante el cual decimos a Dios Abba, ¡Padre!, es también una fuerza poderosa que unifica a la Iglesia, sobre todo desde dentro, y da sentido a toda su actividad. (“Re­demptor hominis», 18). Y es el mismo Papa que enseña: “En este campo del conocimiento humano, que conti­nuamente se amplía y al mismo tiempo se diferencia, también la fe debe profundizarse constantemente, ma­nifestando la dimensión del misterio revelado y ten­diendo a la comprensión de la verdad, que tiene en Dios la única fuente suprema. Si es lícito -y es nece­sario incluso desearlo- que el enorme trabajo por des­arrollar en este sentido tome en consideración un cierto pluralismo de métodos, sin embargo dicho tra­bajo no puede alejarse de la unidad fundamental en la enseñanza de la fe y de la moral, como fin que le es propio”. (“Redemptor hominis», 19).

Esta es la temática del «CATECISMO SOCIAL» que ofrecemos a los lectores. Una disposición altamente pedagógica presenta toda la selva de las ideologías contradictorias de nuestra hora en forma de diá­logo, con preguntas incisivas y respuestas concretas. Es un tesoro de doctrina que ya existe dispersa en el Evan­gelio, el magisterio pontificio y la experiencia históri­ca, comprobando a la luz de la fe, la valoración de los falsos sistemas y la verdad de la vida cristiana, con toda su proyección. Frente a los que han propugnado un falso sobrenaturalismo, desgajado de lo social, y a los que obsesivamente han vaciado el Evangelio en un temporalismo inhumano, otra vez -como siempre­- resplandece la fecundidad de la vocación personal a la santidad y la finalidad de la sociedad humana que no puede alcanzar sus metas y el bien común verdadero sin el Reinado social de Jesucristo.

Este libro sirve para todos. No está adosado a nin­guna clase social, edad, clan ni estamento. Diríamos que está indicadísimo para nuestra juventud que tiene que soportar toneladas de errores acumulados por ge­neraciones mayores, y que no tiene un instrumento de discernimiento a la mano. Este libro puede ser una excelente guía para esta juventud, a fin de que se inicie con el conocimiento más profundo del mensaje evan­gélico sobre el hombre y sobre la sociedad. Y sólo en el calor de la verdad encontraremos el clima del rejuve­necimiento que reclama el mundo en que vivimos. Es cosa cierta que la vejez del liberalismo y del marxis­mo ya no nos sirven. Como tampoco un cristianismo aburguesado, sofisticando el orden de la sociedad, el sentido de la autoridad, el papel de la participación po­pular, y las grandes coordenadas de la justicia, sola­mente posible en el entendimiento de la sociedad tal como Dios la quiere.

Juan Pablo II, enseñaba en Santo Domingo -cami­no de su peregrinación a Méjico-, el pasado 25 de ene­ro: “La Iglesia, experta en humanidad, fiel a los signos de los tiempos, y en obediencia a la invitación apre­miante del último Concilio, quiere hoy continuar su misión de fe y de defensa de los derechos humanos. In­vitando a los cristianos a comprometerse en la cons­trucción de un mundo más justo, humano y habitable, que no se cierra en sí mismo, sino que se abre a Dios”. Y no podemos dejar de recordar que este “CATECIS­MO SOCIAL” está editado por la revista “AVE MARIA”, de tan larga y profunda solera mariana y popular. Con Juan Pablo II repetimos: “La caracte­rística de este amor materno que la Madre de Dios in­funde en el misterio de la Redención y en la vida de la Iglesia encuentra su expresión en su singular pro­ximidad al hombre y a todas sus vicisitudes”, (“Re­demptor hominis”, 22),

“CATECISMO SOCIAL” es consecuentemente una convocatoria actual, a la altura del magisterio de Juan Pablo II, escrito con espíritu misionero, impregnado de la convicción que “nadie como María” -frase del Papa- nos lleva a Jesucristo, a su reinado, a las efu­siones divinas de la Redención. Con un tono muy vivo se nos recuerda lo que el cardenal Pie dijo certeramen­te: “Se ha ensayado todo; ¿no habrá llegado la hora de ensayar la Verdad?” De ahí que “CATECISMO SO­CIAL” debe convertirse en pan intelectual y fuego en los corazones. “En el poder de la Palabra de Dios encon­tramos energía para promover la justicia, testimoniar el amor, defender la sacralidad de la vida y proclamar la dignidad de la persona humana y su destino tras­cendente», decimos con Juan Pablo II. (A los obispos de Canadá). Este es el fondo y la perspectiva de este “CATECISMO SOCIAL”. Nos podemos felicitar.

José María Alba Cereceda, S.I.

Consiliario de la revista “AVE MARIA”

 

Benedicto XVI Dimite

21 jueves Feb 2013

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benedicto XVI, buen Pasto, buen Pastor, Calvario, cardenal, cúpula de Miguel Ángel, concilio vaticano II, Cristo, diálogo, error, espíritu santo, fe, Fe y Razón, humanidad, Iglesia, inteligencia angélica, Juan Pablo II, mundo moderno, obispo de Roma, pedagogía, religiosidad ferviente, riesgos, sencillez, talante cristiano, talante marxista, teología de la liberación, Viacrucis

El año 2005 brincábamos de alegría, cuando dejaste de ser cardenal para garraldaconvertirte en Benedicto XVI. Hemos disfrutado de tu sencillez de buen Pastor, de tu alma fina con la confianza siempre puesta en Cristo, Verdad absoluta.

Hemos sido iluminados por tu inteligencia angélica, por tu religiosidad ferviente, y por tu pedagogía de la fe sin fisuras. Has escuchado  el ruido de los vientos del error, has aceptado los riesgos de la humanidad y de la Iglesia, ha sido la luz del faro sobre el acantilado del siglo XXI y fuerza de roca contra el oleaje de la adversidad.

Juan Pablo II no te aceptó la dimisión cuando cumpliste los 75 años, porque sabía que tú eras el mejor regalo del cielo para conducir el diálogo en el mundo moderno, el teólogo que conoce a fondo los temas fronterizos entre Fe y Razón.

Los que esperaban que fueras una caña agitada por el viento en el desierto han quedado defraudados, porque Benedicto XVI  sólo sabe decir amén a la verdad y no a los trapicheos  de quienes pretenden ser como dioses cambiando la misma ley de Dios a su antojo.

Has demostrado ser el continuador del Concilio Vaticano II, que está muy lejos de estar agotado, pero nunca al continuador de un post-concilio a espaldas del concilio. Los de talante marxista, que tanto abundan hoy en España, te acusaban de que “has querido erradicar la Teología de la Liberación”, por no querer distinguir ellos entre Teología de la liberación  de talante marxista, de la de talante cristiano.

En cierta ocasión tuviste que suplir a Juan Pablo II enfermo, en el Viacrucis del Viernes santo; y en tu meditación sobre la novena estación, cuando Jesús cae por tercera vez, pusiste el dedo en la llaga de una Iglesia caída, cuando nuestros cristianos se alejan de Cristo, arrastrados por la ola de la secularismo sin Dios; cuando Dios entra a menudo en el vacío y maldad del corazón que abusa del sacramento  de la presencia eucarística; cuando se falta al respeto al sacramento de la reconciliación, en el cual Cristo nos espera para levantarnos de nuestras caídas; cuando el mayor dolor le traspasa el corazón por la traición de sus discípulos y la recepción indigna de su Cuerpo y de su Sangre.

Impresionaba este hablar de la Iglesia como el de un campo  en el que parece que abunda más la cizaña que el trigo, o un barco que hace agua por todas partes. Pero concluías diciendo que Cristo cae por tercera vez y se levanta para levantarnos y llega al Calvario para redimirnos y resucita para resucitarnos.

Y, ahora, caído por la debilidad de tus fuerzas, renuncias a ser obispo de Roma, no por cobardía sino por la valentía de tu humildad. Ves que te faltan fuerzas para remar mar a dentro, para que otro se haga cargo del timón  de la nave de Pedro y marque el rumbo conocedor de la rosa de los vientos.

Tres noticias de gran relieve han sonado esta semana: El meteorito de 130.000 toneladas caído sobre Rusia, el rayo que hemos visto fotografiado sobre la cúpula del Vaticano y tu renuncia, la gran sorpresa, que a todos nos ha cogido con el pie cambiado.

Tu renuncia voluntaria, obligado por la falta de fuerzas para tanto peso de responsabilidad, después de 600 años de la anterior renuncia, ha sido la noticia bomba de más peso histórico que el meteorito y de más susto que el simbólico rayo sobre  la cúpula de Miguel Ángel.

Vas a seguir siendo Benedicto XVI, pero traspasas tus poderes a un nuevo vicario de Cristo. Te vas a dedicar a la oración, en la clausura de un monasterio, para seguir salvando al mundo. Yo lo siento porque, los que no querían, en el año 2005 que fueras vicario de Cristo, hoy se frotan las manos. Pero espero que no pretendan aplaudir, hasta con las orejas, presumiendo que el nuevo Papa sea el que ellos ansían. Muy pronto saldremos de dudas. El Espíritu Santo, que nos ha traído, a caballo de los siglos XX y XXI, Papas de talla universal, volverá a confortarnos, con su fuerza divina, en estos tiempos de capa caída

Ángel Garralda García, Vicepresidente de la Hermandad Sacerdotal Española. 

     

La Religiosa María Victoria: ¿Agnóstica o Impía?

20 miércoles Feb 2013

Posted by manuelmartinezcano in P. Manuel Martínez Cano, Uncategorized

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victoriaHonda pena sentí al leer las declaraciones de la religiosa María Victoria, enviadas por un joven matrimonio contracorriente. Esta mujer de 76 años ha dicho que: “Cuando el Papa vino a la Sagrada Familia, se vio el papel que tiene la mujer en la Iglesia, limpiar lo que ensucia el Papa”. Consagrar un altar para esta señorita es ensuciar. Qué diferencia de trato con el sumo Pontífice de las santas que le llamaron el “Dulce Cristo en la tierra”. El papel, la misión de la religiosa en la Iglesia es ser esposa de Cristo. Después de tantos años no se ha enterado.

Otras palabras suyas: “Estoy segura de que si el Papa, hubiese hablado con las mujeres que yo he hablado, les diría que usaran preservativos”. Seguridad errónea, porque la Iglesia no puede contradecirse. A una prostituta que, al salir de la parroquia, me pidió que dijera una Misa por su madre. Le respondí: Tú también tienes que rezar por ella. Me respondió: Señor cura, lo hago todos los días, mi madre era una santa y a mí me educó cristianamente. La vida da muchos tumbos… Este trabajo de la prostitución es el más duro y asqueroso que existe, pero yo creo en Dios y en la Virgen. Nunca salgo a la calle a “trabajar” sin esto. Me enseña la palma de la mano y, en ella, grabada a bolígrafo una cruz de Cristo.

Sigue rezando otra frasecita de la religiosa, que ha cambiado el hábito por los pantalones tejanos: “Cuando no haya curas, la Iglesia aceptará que las mujeres digan misa”. Profeta endiablada, digo yo. La mujer más santa que todos los santos del Cielo y la tierra juntos, la Madre de Dios, María Santísima, no fue sacerdote, porque su divino Hijo sólo quiso que lo sean los hombres.

“No tengo problemas para llegar a fin de mes porque (en la comunidad) vivimos en el comunismo, el auténtico comunismo”. Lo dice  y se queda tan pancha. Lo que vive su comunidad en lo que enseñó Jesucristo y desde la primitiva Iglesia, se viene practicando incesantemente en conventos, monasterios, congregaciones religiosas: La caridad cristiana, concretada en los votos de obediencia, castidad y pobreza. Pobreza abrazada libremente, por amor a Cristo y a los pobres. No la pobreza impuesta por los mandarines del comunismo al pueblo juzgado, mientras los comunistas vivían y viven, como reyes y faraones. El comunismo es el capitalismo más salvaje que ha existido en la historia de la humanidad, la ideología más antihumana y antidivina.

Y la última bufonada de esa boquita impía es de una dureza infernal: “Del otro mundo no se nada. En este sentido soy agnóstica, el agnosticismo es esto: no saber nada. Pero aunque no haya nada en el otro mundo, amar ya me ha hecho muy feliz.” ¿En que Biblia ha mamado su fe esta mujer?. Es de fe divina revelada en la Sagrada Escritura, la existencia del Cielo y del infierno. Cuando Cristo dice: “Venid, benditos de mi Padre a tomad posesión del reino… apartaos de Mi, malditos al fuego eterno, preparada para el diablo y para sus ángeles”. Está diciendo que hay un cielo, donde los que se salvan son felices eternamente; y un infierno donde los que se condenan, sufren eternamente: Estas dos verdades reveladas por Dios, la Iglesia, voz de Dios en la tierra, las ha definido como dogmas que hay que saber y creer para salvarse.

Esta “teresiana”, de la congregación religiosa de Santa Teresa de Jesús, fundada por San Enrique de Ossó, ¿no ha leído nada de su fundador? Fue uno de los grandes predicadores de los novísimos: muerte, juicio, infierno y gloria. En su libro “Un cuarto de hora de oración”, habla de la eternidad de las penas que sufren los condenados en el infierno y de la felicidad que gozan los bienaventurados en el Cielo: “Lo mismo será eterna la gloria del cielo que los tormentos del infierno… Eterno el fuego… eterno el gusano roedor de la conciencia… eterno el cuerpo… eterna el alma… eterno el decreto de Dios… eterna su ira que enciende el fuego del infierno… eterna la pena, porque la culpa lo será también… continúa será la pena, sin interrupción, … sin tregua ni descanso”.

Y la ¿Misericordia Divina? Contesta Santo Tomás de Aquino: “Dios en sí mismo es de una misericordia sin límites, sin embargo, ésta regulada por la sabiduría y de ahí que no se extienda a cuantos se han hecho indignos de ella, es a saber: a los demonios y a los condenados obstinados en su malicia. Puede decirse, no obstante que la misericordia divina se ejerce incluso para con ellos, no para poner fin a sus penas, si no para castigarlos menos de cuanto merecen” (Suma teológica, Supl. 9. 21, a 4)

No conozco ninguna revelación privada del infierno más impresionante que la manifestada por la Misericordia Divina a Santa Faustina Kowalska: “Lo que he escrito es nada más reflejo de las cosas que yo vi. Pero noté una cosa, que la mayoría de las almas que estaban allí, eran aquellas que no creyeron que existía el infierno”. Lean el diario de la santa que dice: “Yo rezo aún más fervientemente por la conversión de los pecadores”

Es lo que la Virgen pidió en Lourdes y en Fátima: rezad por los pecadores, porque muchos van al infierno porque no hay quien rece y se sacrifiquen por ellos.

P. Manuel Martínez Cano, mCR 

Minicrónica IX

20 miércoles Feb 2013

Posted by manuelmartinezcano in P. Manuel Martínez Cano, Uncategorized

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Un joven contracorriente, conductor de un autobús municipal, observó que una mujer dormía sobre un banco de una céntrica calle de la ciudad. Se interesó por ella, y periódicamente le regala comida. Una noche, también le regaló un par de libritos y dos revistas. Le entusiasmaron a la pobre indigente y le pidió una estampa del P. Alba. La buena mujer, siempre que puede, sube al autobús, paga el billete, y durante todo el trayecto va hablando de Dios, la Virgen, la Iglesia, a quienes quieren escucharla. El joven me dijo: “A mí me evangeliza”.

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Ya lo he oído en distintos lugares: la partitocracia ha traído a España la pobreza para los obreros y la riqueza para los políticos.

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A una buena mujer de Misa diaria se le ha estropeado la calefacción. El técnico no pudo arreglarla, no tenía solución. El pobre hombre se marchó escandalizado de que este joven matrimonio tiene doce hijos.

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Me para un joven, que lo veo tres o cuatro veces al año y me dice: “¿Puede bendecirme esta medalla de la Virgen? La bendigo, se saca del pecho una bolsita y mete la medalla, diciéndome: “Yo llevo siempre amuletos para prevenir muchos males”.

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Veo perfectamente que una señora se hace la encontradiza y me dice: “He sido varios años profesora, ahora tengo un pequeño negocio. Les felicito por la educación en valores que está recibiendo mi hija. En otros colegios ya no los enseñan, más bien lo contrario”. Contestación de un servidor de ustedes: “Sí. Nosotros  educamos en las virtudes cristianas. Nuestra pedagogía es la imitación de Jesucristo, de la Virgen María y de los santos. Intentamos poner en práctica la doctrina de la Iglesia y de los santos y santas fundadores de colegios: san Ignacio de Loyola, san Juan Bosco, san José de Calasanz, san Marcelino Champagnat, san Enrique de Ossó,… Es el legado que nos ha dejado el P. Alba.

 

P. Manuel Martínez Cano, mCR

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Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

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“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

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