pensar-657x360Por la Eucaristía se produce una permanencia recíproca, una compenetración mutua entre Cristo y quien comulga, pero sin anular la propia personalidad.
Manuel Ángel Martínez O.P.

El Derecho tiene su origen en la sociedad. Dicho de manera más clara, más política y polémicamente: el Derecho pertenece al pueblo, es propiedad del pueblo, no del Gobierno o del Estado.
Dalmacio Negro

La sociedad actual, concretamente entre 1987 y 2001, es unas ocho veces más peligrosa y violenta que la que existía entre 1963 y 1977, para el ciudadano común; y la violencia de género doméstica sobre la mujer se ejerce en mucha mayor medida en las parejas de hecho que en las parejas matrimoniales.
Antonio Mendoza Casas

El liberalismo, si lo definimos por un principio, es el naturalismo en política. Si atendemos a su consecuencia, es el totalitarismo en su despliegue.
Evaristo Pascual

La plasmación liberal ha dado lugar a lo que podemos expresar como “sociedad de los egoístas”o de la explotación del hombre por el hombre.
Evaristo Palomar

La reivindicación de la autonomía individual sobre la vida ha terminado conduciendo, en muchos frentes, a una auténtica cultura de la muerte. El llamado “aborto libre” es un buen ejemplo. La eutanasia también lo es.
José Javier Esparza

Como hacía notar Cicerón, los sabios se hacen guiar por la razón: las mentes ordinarias, por la experiencia; los tontos, por la necesidad; y los brutos, por el instinto: en cuanto la ègalité (igualdad), disfrazada como democracia, irrumpió en el predio de los clásicos, y mentes ordinarias, tontos y brutos inevitablemente acabaron por arrollar a los sabios.
Silvano Bossuso

Nuestros pogres, los que van a erradicar la clase de religión católica en los colegios, se disponen a pagar la construcción de mezquitas y poner un sueldo a los imanes, tal como lo ha propuesto el diputado del PSC en el Parlament, Mohamed Chaib, de origen marroquí.
Pedro Fernández Barbadillo

Los musulmanes, lejos de la tolerancia y el talante de convivencia que se nos quiere presentar, desataron persecuciones sumamente cruentas con el exterminio directo de cristianos, por ejemplo en Córdoba entre 850 y 859, cuyo episodio más conocido es la decapitación de San Eulogio, o el martirio del niño San Pelayo.
Maximiliano de Lera