Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Un balance negativo 2

Hispanoamérica - Oficial - Indios“El pueblo mejicano es aún joven, pero ha experimentado ya muchas desgracias, y quizá la primera de ellas fue el descubrimiento de América. Los americanos eran libres, instruidos en las artes y ciencias; les faltaba el Evangelio y lo recibieron, pero la dominación española los oprimió y desmoralizó completamente”.

(Miguel Jubinal (1810-1875), diputado francés: Discurso pronunciado en la Cámara el día 13 de marzo de 1862).

“Consecuencias de los descubrimientos. Para los vencidos, las consecuencias de la ocupación extranjera fueron desastrosas… Los de las Indias Occidentales perdieron no sólo sus tesoros y su libertad; pero aun la vida, un gran número de ellos”.

(Gagnol: ob. cit.)

“El descubrimiento de la América abrió un nuevo vasto campo a la vida toda y a la política; pero ¡cuántas víctimas costó a la Humanidad! La población isleña de color acabó en pocos decenios a manos de los mismos que iban ocupando el suelo de sus padres. Los que escaparon a la espada o a los efectos de la pólvora fueron sujetados por la fuerza a trabajos superiores a sus cuerpos débiles, a servir en los roturamientos y plantíos nuevos, emprendidos por los conquistadores en su propio suelo, y a cavar las minas de oro y plata que explotaba en sus montes la codicia europea”.

(Weber: Historia Universal, 1855.)

“El descubrimiento no ha engendrado más que males, tanto a Europa como a América”.

(José Madrillón (+1794): Recherdies philosophiques sur la découverte d’Amérique).

“El indio no se hizo pérfido y traidor hasta que los blancos le engañaron; cuando vio que los hombres que había recibido al principio como seres de una raza superior, con la temerosa benevolencia, no eran más que ladrones y exterminadores”.


“El salvaje torturaba a sus prisioneros, pero el europeo civilizado lanzaba sus perros a la caza del indio, le reducía a la esclavitud, le herraba, degollaba sin piedad a sus mujeres y a sus hijos. El español quería oro, los seres humanos no le interesaban. El resultado fue la exterminación completa, en más de una región, del pueblo y de la civilización al mismo tiempo”.

(Histoire générale du IVº siècle à nous jours).

“Acaso jamás llevó nadie el nombre de cristiano y de católico más indignamente que los conquistadores de la Península ibérica, que fueron los usurpadores y perseguidores despiadados, hasta exterminarlos, de los pobres indios. La mancha de sus nefandas empresas no se lavará nunca”.

(C. Carminati: ob. cit.)