Isabel

Sufrimientos de la Iglesia

Papa Francisco - bendiciónPor eso, es verdad que además del momento indicado en la visión, se habla, se ve la necesidad de una pasión de la Iglesia, que naturalmente se refleja en la persona del Papa, pero el Papa está por la Iglesia y, por tanto, son sufrimientos de la Iglesia los que se anuncian  (…). La novedad que podemos descubrir hoy en este mensaje reside en el hecho de que los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo vienen de fuera, sino que los sufrimientos de la Iglesia proceden precisamente de dentro de la Iglesia, del pecado que hay en la Iglesia. (Bernard Dumont – Verbo)

La mujer

Edith Stein

En el hombre particularmente el don que necesita para la lucha, la conquista y el dominio: la fuerza física para la posesión de las cosas, la inteligencia para la penetración en el conocimiento del mundo, la fuerza de voluntad y de acción para la creatividad. En la mujer, las capacidades para conservar el ser que vive y crece, para protegerlo y favorecer su desarrollo.

La batalla decisiva

Al comienzo del siglo IX, los puntos de resistencia se establecen sólidamente en Asturias y Navarra. En 1085, Toledo es de nuevo cristiano. En los siglos XI y XII, cinco reinos cristianos continúan la lucha; Navarra, León, Aragón, Castilla, luego Portugal, toman el relevo del pequeño reducto asturiano. Es la gran época del nacimiento de los Fueros, esos estatutos jurídicos, franquicias, derechos locales y municipales (siglos XI-XII), que son la fuente más importante del derecho medieval español. Las primeras Cortes de León (1188) son el testimonio más antiguo de un sistema parlamentario europeo. En julio de 1212, la cristiandad ibérica libra contra los almohades la batalla decisiva de Las Navas de Tolosa, que aleja la amenaza musulmana. El último vestigio de la Hispania musulmana, el pequeño reino de Granada, sobrevive mal que bien hasta 1492. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)

Democracia orgánica

Madariaga escribe así: “El Estado ha de concebirse como la manifestación de una democracia no meramente numérica o estadística, sino orgánica. El postulado que el Gobierno por el pueblo significa gobierno por la suma aritmética de los habitantes de la nación o de su mayoría, postulado que, aun absurdo, es la base del funcionamiento y del pensamiento de nuestras democracias, basta para explicar la crisis por que atraviesan”. Y continúa: “La democracia orgánica unánime es la forma natural que tiene que adoptar una nación civilizada que alcanza su mayoría de edad”.  (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Hegemonía cultural

La III República intentó imponer el laicismo como una moral parareligiosa -el cristianismo sin religión de Rousseau- por motivos parecidos. La lucha por la cultura se remonta en Europa al conflicto de los griegos contra el Imperio persa, al que siguió la contienda con el islam, luego las guerras civiles ligadas a motivos religiosos, que asolaron gran parte de Europa a causa de la Reforma, etc. Lo inédito es la lucha cultural planteada por el modo de pensamiento ideológico. Lo expresó muy bien Gramsci con su concepto de lucha por la “hegemonía cultural”. (Dalmacio Negro – VERBO)

18  El castigo del pecado

Desde aquel acto de inconcebible soberbia, los hombres vamos al vaivén de los instintos. El hombre ya no domina su corazón. “Es el castigo, escribe Torras i Bages, que nos viene del pecado de nuestro primer padre que, no habiendo querido obedecer el mandamiento del Señor rebelándose contra Él, fue a su vez víctima de una verdadera rebelión, pues las pasiones y apetitos de su corazón no quisieron obedecerle; y desde entonces todos los hombres del mundo tienen guerra consigo mismos; llevan en su corazón tales tormentas que son infelices aunque no tengan otra contradicción exterior”. (Jaime Solá Grané)

La demagogia

Sucede, incluso, que Blanc de Saint Bonnet reitera las opiniones de Donoso Cortes hasta en las mismas frases: “La demagogia, observó el marqués de Valdegamas, es una negación absoluta, la negación del gobierno en el orden político, la negación de la familia en el orden doméstico, la negación de la propiedad en el orden económico, la_ negación de Dios en el orden religioso, la negación del bien en el orden moral. La demagogia no es un mal es el mal por excelencia, el crimen en su acepción más terrífica y lata”. (Marcel de la Bigne de Villeneuve – VERBO)