Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 260, abril de 2001

Coincidiendo con el día de la revista Ave María se transcribe la página para meditar de ella.

Ave MaríaEl próximo 22 de abril celebraremos el Día de AVE MARÍA. La Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio María Claret es la que edita hoy esta revista que, desde su fundación en Manresa, ha enriquecido los corazones de sus lectores con una tierna devoción a la Virgen Santísima.

El Día de AVE MARÍA se inició el mismo año en el que se hizo cargo de ella aquel hombre verdaderamente apostólico que fue mosén José Ricart.

Siguiendo sus pautas, este día de abril va a tener tres vertientes: la primera suplicarle al Señor que aumente el número de suscriptores. No solamente deben cubrirse las bajas que se producen necesariamente por los fallecimientos de los antiguos suscriptores, sino que debe aumentar su difusión, debe extenderse más y más, para penetrar en otros muchas hogares, levantar otras muchas almas a la devoción salvadora de la Virgen.

Los suscriptores de AVE MARÍA debemos ser ingeniosos en la búsqueda de nuevos suscriptores. Hay muchas publicaciones que tratan de aumentar el número de sus lectores para más ganancias económicas. Nosotros no tenemos ganancias económicas. Queremos ganar más almas que sean la gloria de María.

AVE MARÍA debe llegar pronto a las 10.000 suscripciones. i Cuánta letra impresa se lee entre cristianos, y muchas veces necia! Cuánto bien podemos hacer a nuestros contemporáneos suscribiéndoles a la revista de la Virgen!

Sea nuestro obsequio espiritual a la Virgen para este mes de mayo, una nueva suscripción a AVE MARÍA.

La segunda vertiente es la OPERACIÓN MAYOJUNIO. Desde 1970 -son ya i32 años!- realizamos el reparto gratuito de las hojas con las oraciones para los meses de mayo y junio por ciudades y pueblos. Son millones de hojas que enseñan a orar. Por medio de ellas innumerables almas se han vuelto a los Corazones de Jesús y de María. Es imposible reseñar la envergadura de este trabajo y del bien que hace. Un cobrador de autobús, al verme, me enseñó la hoja con las preces y me dijo que había caído en sus manos sin saber cómo. Pero lo más grande fue manifestarme que cada día rezaba aquellas oraciones antes de su trabajo. ¡Cuántas maravillas de la gracia veremos en el cielo! El coste es muy elevado. Partimos de caro. Pero el amor de tantos a los Sagrados Corazones de Jesús y de María ha hecho que todos los años cubramos el presupuesto.

Quedan finalmente las becas misionales del señor obispo don José Guerra. Hasta el presente se han cubierto plenamente tres, La revista se ha comprometido a 24. Con esas 24 becas podremos llevar al sacerdocio 24 vocaciones. Las cinco mil pesetas anuales de cada suscriptor harán posible esta obra divina. La más importante entre todas: que haya sacerdotes según el Corazón de Dios. Tal vez alguien, de fuera de nuestra familia, podrá pensar que pedimos demasiado. Se equívoca. El criterio verdadero para la limosna que debe seguir el buen católico es suprimir en la propia vida todo lo superfluo y de esa forma poder ayudar a las cosas que necesita la Iglesia. Da esa manera seremos sin duda algo más pobres. Pero también más dichosos por haber sido más generosos con Dios.