Montserrat

Reacción anti-napoleónica

Napoleón.jpgLa Revolución francesa y la invasión napoleónica de 1808 produjeron una reactivación de la ideología española y “la más generalizada e intensa reacción popular anti-napoleónica de las registradas en Europa”. En consecuencia, el liberalismo español hubo de enfrentarse a un “Antiguo Régimen que hundía sus raíces en la España del siglo XIX con más profundidad que en ningún otro lugar de Europa occidental, incluso más que en Portugal, un país económica y culturalmente menos desarrollado. (Pedro Carlos González Cuevas Razón Española)

Negar la propia voluntad

Trabajo interior particular, es decir, examen de conciencia. Sobre negarme a mí misma y mi propia voluntad.

  1. Negación de la razón, es decir, someterla a la razón de aquellos que aquí en la tierra sustituyen para mí a Dios.
  2. Negación de la voluntad, es decir, cumplir la voluntad de Dios que se me revela a través de la voluntad de aquellos que aquí sustituyen para mí a Dios y que está expresada en las reglas de nuestra Congregación. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

El Estado laico

La sociedad política tiene como fin la perfección moral de la persona humana. La comunidad política “tiene por fin intrínseco el mismo bien del hombre individual; bien que no depende de las elecciones de nadie, pues está inscrito en su naturaleza. El Estado por ello, no puede ser neutral”. El Estado está subordinado a la ética, “esto es, al orden natural al que el ordenamiento jurídico debe conformarse”. (José Luis Widow – Verbo)

La realidad

La ley fundamental de la vida del espíritu es que éste se despliega en relación activo-receptiva con lo real y se agosta cuando quiere plegar la realidad a proyectos ideológicos esclerosados y, como tales, violentos. La realidad no tolera este género de violencia y acaba vengándose. La venganza de la realidad consiste en la anulación de la vida en el espíritu. Ya Ebner advirtió hace tiempo que el hombre de Occidente no vive una auténtica vida espiritual. Su tan decantada cultura no es sino un vano “soñar con el espíritu”. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Enemigos de Jesucristo

¡Y todo por una palabra! ¡Vea V., no más que por una palabra! Sí, amigo mío. Esto sacarás de llamarte liberal y de llamar liberal a tu periódico. Desengáñate. El uso de la palabra te hace casi siempre y en gran parte solidario de lo que se ampara a su sombra. Y lo que a su sombra se ampara, ya lo ves y no me lo has podido negar, es la corriente racionalista. Escrúpulo tendría yo, pues, en mi conciencia de aceptar esta solidaridad con los enemigos de Jesucristo. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Conciencia subjetiva

Con la modernidad la libertad comenzará a definirse en términos de autonomía; y se afirmará la autonomía (libertad) de la razón y el pensamiento para sostener esa capacidad del sujeto de pensar con libertad, espontánea y voluntariamente, frente a cualquiera autoridad u objeto extraño a ella: la tradición, la autoridad, la ley, el dogma, la costumbre, incluso el propio cuerpo del hombre, según la dialéctica antitética de Descartes, pero también de Lutero. Es el anuncio del fin de las mediaciones: la propia conciencia subjetiva es regla de la racionalidad y de la libertad, es decir, de la autonomía. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

El presupuesto y el patronato

El “presupuesto” y el “patronato” son dos ligaduras que atan a la Iglesia y a un Estado que no es suyo y que, con frecuencia, es su pretorio. Es preciso que la Iglesia, capitalizando el presupuesto que se le da como menguada indemnización por un inmenso despojo, y completándolo con una cuestación permanente de los fieles, recobre su independencia económica, y que el patronato otorgado por los Pontífices como un galardón a los mantenedores de ella, no exista, como no existe en los Estados en donde más prospera la Iglesia. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)