Papa Francisco

Esa idolatría hace morir de hambre a mucha gente. Pensemos solo en un caso: en los 200 mil niños rohingya de los campos de prófugos. Allí hay 800 mil personas, y 200 mil son niños. Apenas tienen para comer, desnutridos, sin medicinas. También hoy pasa esto. No es algo que el Señor dice de aquellos tiempos: no. ¡Hoy! Y nuestra oración debe ser fuerte: Señor, por favor, toca el corazón de esas personas que adoran al dios dinero. Y toca también mi corazón para que yo no caiga en eso, para que yo sepa ver.

Cardenal Walter Brandmüller

Cardenal Walter BrandmüllerAquel que afirma que uno puede entrar en una nueva relación mientras su propia esposa legítima aún está viva es excomulgado porque esta es una enseñanza errónea, una herejía. Quien hace tal afirmación está excomulgado. Y el que simplemente lo practica (el adulterio) está pecando gravemente. Y a eso se añade que quien sea consciente de un pecado grave solo puede ir a la Comunión si previamente ha hecho penitencia, ha confesado sus pecados y ha sido absuelto. De hecho, si alguien piensa que puede contradecir el dogma definido por un Concilio General (el Concilio de Trento), eso es bastante violento. Exactamente eso es lo que uno llama herejía, y eso significa exclusión de la Iglesia, porque uno ha dejado la base común de la fe.

Cardenal Leo Burke

La apostasía se define como el abandono de la fe. “La naturaleza fundamental de la apostasía es el alejamiento de una gracia divina, que primero había sido dada por Dios y recibida por el hombre”, dijo. “Como la apostasía es cometida por quien ha recibido el don de la fe, ha conocido a Dios y su ley divina, es pecado contra la religión, un acto de injusticia ante Dios. La fe en Dios necesariamente se expresa en el amor de Dios”, afirmó. Y aclaró que no es lo mismo apostasía que herejía -que es el otro pecado grave contra la fe-. La apostasía -dijo- es la total deserción de la fe católica, mientras que la herejía es la negación de uno u otro artículo de la fe. Ahora bien, la herejía, dependiendo de la forma en que se abraza, puede llevar a la apostasía.

Cardenal Antonio Cañizares

Es el Señor y no puede ser enviado fuera de ningún ángulo de la existencia. Es el Señor, aunque no se impone a ninguno, sino que se propone sin cesar a la libre adhesión de todos. La alegría de que exista vence toda tristeza posible de nuestros días. Los ojos que lo han contemplado en la fe no pueden mirar más al mundo y a la historia con desesperanza. El corazón que se ha abierto a Él, se ha abierto al universo y no puede volver a enclaustrase en la propia limitación. Porque Él existe, nosotros somos un pueblo salvado; porque existe, somos una Iglesia; porque existe, todo debe ser renovado; toda reflexión sobre Cristo debe dar lugar a la humanidad nueva en Cristo. Esta es nuestra experiencia, esta es nuestra fe y nuestro gozo que anhelamos compartir con todos los hombres, que ellos entren en esta misma experiencia para que nuestra alegría y nuestro gozo estén en todos.

Cardenal Robert Sarah

Os lo digo solemnemente: vuestro trabajo es justo y necesario. Con vuestro arte, vuestros cantos, vuestras proezas técnicas, ofrecéis al fin una digna sepultura a todos esos mártires a los que la Revolución quiso dejar sin tumbas, abandonados a los perros y los cuervos. Vuestro trabajo es más que una obra simplemente humana: es como la obra de una Iglesia. ¡Vuestro trabajo es necesario, especialmente en nuestro tiempo, que parece embobado! Frente a la dictadura del relativismo, frente al terrorismo del pensamiento que, de nuevo, quiere arrancar a Dios del corazón de los niños, necesitamos reencontrar la frescura de espíritu, la simplicidad alegre y ardiente de estos santos y mártires.

Obispo Fernando Arêas Rifan

Junto con la divulgación de la inmoralidad disfrazada de arte y la propaganda masiva del homosexualismo so capa de respeto a la diversidad, aparece de nuevo el adoctrinamiento de la ideología de género, también con aires de libertad y de orientación sexual. San Pablo ya advertía: “Fuisteis llamado a la libertad. Pero no hagáis de la libertad un pretexto para servir a la carne” (Gal 5, 13).

San PÍO X

  Pascendi Dominici Gregis  (19)

¡Estupor causa oír tan gran atrevimiento en hacer tales afirmaciones, tamaña blasfemia! Y, sin embargo, Venerables Hermanos, no son los incrédulos sólo los que tan atrevidamente hablan así; católicos hay, más aún, muchos entre los sacerdotes, que claramente publican tales cosas y con tales delirios presumen restaurar la Iglesia. No se trata ya del antiguo error que ponía en la naturaleza humana cierto derecho al orden sobrenatural. Se ha ido mucho más adelante, a saber, hasta afirmar que nuestra santísima Religión, lo mismo en Cristo que en nosotros, es un fruto propio y espontáneo de la naturaleza. Nada, en verdad, más propio para destruir todo el orden sobrenatural.