Papa Francisco

Lo que Jesús propone en esta página evangélica es un ideal maravilloso, que corresponde al deseo más auténtico de nuestro corazón. Hemos sido creados para amar y para ser amados. Dios, que es Amor, nos ha creado para hacernos participar de su vida, para ser amados por Él y para amarle y para amar como Él a las demás personas. He aquí el “sueño” de Dios para el hombre. Y para realizarlo, tenemos necesidad de su gracia, tenemos necesidad de recibir en nosotros la capacidad de amar que viene de Dios mismo. Jesús se ofrece en nosotros en la eucaristía justamente para esto. En ella, recibimos a Jesús en la expresión máxima de su amor, cuando se ofrece al Padre para nuestra salvación.

San Juan Pablo II

Por su parte, San Juan Pablo II recordaba que “decir España, es decir María. Es decir el Pilar, Covadonga, Aránzazu, Montserrat, Ujué, el Camino, Valvanera, Guadalupe, la Almudena, los Desamparados, Lluch, la Fuensanta, las Angustias, los Reyes, el Rocío, la Candelaria, el Pino” (Homilía en la Celebración de la Palabra en Zaragoza, 10-10-1984). A Ella, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción y a Santiago Apóstol, Patronos de España, y a todos los mártires que derramaron su sangre por amor a Dios y a la Patria, les encomendamos a los españoles y a todas las autoridades de la Nación, para que trabajen, desde la verdad y el bien, por un futuro de amor, perdón, paz, justicia, unidad y prosperidad espiritual y material.

Cardenal Robert Sarah

Cuando la Revolución quiso privar a los vandeanos de sus sacerdotes, todo un pueblo se sublevó. ¡Ante los cañones, estos pobres solo tenían sus bastones! ¡Frente a los fusiles, sólo poseían sus hoces! ¡Frente al odio de las columnas infernales, sólo presentaban su rosario, su oración y el Sagrado Corazón bordado en su pecho! Hermanos, los vandeanos simplemente pusieron en práctica lo que nos enseñan las lecturas de hoy. Dios no está en el trueno ni los relámpagos, no está en el poder o el ruido de las armas, ¡se esconde en la brisa ligera!

Cardenal Leo Burke

“La crisis en el mundo de hace 100 años, cuando Nuestra Señora se apareció en Fátima, continúa hoy y también ha infectado la vida de la Iglesia” a Cristo y a su Cuerpo Místico, la Iglesia, nos hace ver con claridad la gravedad del mal que busca robarnos nuestra salvación eterna en Cristo. Pero no dejemos lugar al desaliento. Recordemos que el Corazón Inmaculado de la Virgen María, asumido en la gloria, nunca deja de latir con amor por nosotros, los hijos que su Hijo divino le dio.

Cardenal Walter Brandmüller

De hecho, todavía hay personas que piensan. Tengo la gran preocupación de que algo vaya a explotar. La gente no es estúpida. Solo el hecho de que una solicitud de aclaración dirigida al Papa, con 870,000 firmas, (y también) que 50 eruditos con reputación internacional hayan permanecido sin respuesta, plantea ciertamente algunas preguntas. Eso es realmente difícil de entender.

Arzobispo Jesús Sanz Montes

No es indiferente uno que otro César, porque no todos han favorecido igualmente el debido respeto a Dios y al hombre. El verdadero gobernante no es el que se compromete con el hombre en contra de Dios, ni el religioso que se presenta como aliado de Dios marginando a los hombres. La fidelidad a Dios y al hombre, siendo diferentes son inseparables. Y quien los enfrenta hasta la beligerante rivalidad está utilizando a Dios o al hombre, o tal vez a los dos, siempre en beneficio propio de sus intereses.

Obispo Fernando Arêas Rifan

Obispo Fernando Arêas RifanLa familia está siendo objeto de ataques que buscan su destrucción. La crisis social, política y familiar por la que pasamos es, sobre todo, moral y esa propaganda en nada la hace disminuir, sino que, por el contrario, la incrementa, al romper todas las barreras éticas que deberían regular el comportamiento humano. Los buenos se ven acorralados. La familia pierde sus derechos sobre la educación de los hijos, que se convierten en blanco fácil de la propaganda destructora de la moral. Y los medios de comunicación, a través de novelas y entrevistas sistemáticas, van divulgando esa mentalidad de modo bien orquestado.

San PÍO X

  Pascendi Dominici Gregis  (20)

Por lo tanto, el Concilio Vaticano, con perfecto derecho decretó: Si alguno dijere que el hombre no puede ser elevado por Dios a un conocimiento y perfección que supere a la naturaleza, sino que puede y debe finalmente llegar por sí mismo, mediante un continuo progreso, a la posesión de toda verdad y de todo bien, sea excomulgado.