Madre Rafaela Mª de Jesús Hostia - 6.pngComo todos los niños tuve que ir al Colegio, mis padres me llevaron al Colegio del Sagrado Corazón de Granada, me gustaba y tenía unas compañeras muy buenas. A mí Jesús y la Virgen me ayudaban y sacaba siempre muy buenas notas, por eso me pusieron las profesoras para que ayudara a otras niñas a estudiar.

Por este tiempo, me salió un eritema en la pierna derecha. El médico dijo que tenía que tomar el sol por eso me fui con mi madre al campo. Algunos ratos salía dando saltitos con un solo pie. La pierna se me puso tan mal que pensaron cortármela. Tenía el mal en la tibia. Mi madre me encomendó a la Virgen de los Dolores y se puso un hábito de penitencia.

Así pasó aquella enfermedad, y como estaba acostumbrada a correr con un solo pie, luego en el colegio me hice la campeona en los concursos que hacíamos de carreras a un solo pie. ¡De algo me sirvió ésta enfermedad!

Como ves siempre he estado un poco enferma, pero a pesar de todo intentaba no quejarme para que nadie sufriera por mi culpa. En el colegio había una capilla y me gustaba visitar a Jesús, escondido en el sagrario, porque yo sabía que se pone muy contento cuando los niños van a visitarlo, estaba un ratito en silencio diciéndole cuánto le quería y le pedía por mis amigas, mis padres, mis hermanos y mil cosas más; y luego me iba contenta.