Montserrat

El Alzamiento de 1936

Adoración de los pastores al Niño Jesús.jpg“Los obispos, por cuatro veces, en otros tantos documentos colectivos, pidieron a los católicos que aceptasen la nueva situación y reconocieran la autoridad y las instituciones del nuevo orden político. Esas eran las orientaciones que venían de Roma. Defender en lo posible los derechos de los católicos y de la Iglesia, pero dentro de la legalidad y aceptando la autoridad establecida” (p. 38). (Carmelo López Arias – Razón Española)

La persona colectiva

La persona colectiva existe por derecho propio, y el Estado tiene la facultad de conocerla, pero no tiene derecho a crearla. Esta es la teoría que yo sustento, en virtud de dos leyes sociales que la sociología moderna posibilista ha olvidado, pero que son dos leyes indelebles que están escritas por la naturaleza humana; una es aquella ley de cooperación universal que se funda en la limitación del ser finito. Sólo el ser infinito se basta a sí mismo; el ser finito, necesita, por su limitación, del concurso de los demás. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Nuevas libertades

Una vez que los filósofos han hecho de la libertad de pensar -es decir, de la libertad de la razón- el poder constituyente de la sociedad, hay que dejar que la razón funde las sociedades y les dé la constitución conforme a ella misma. Hemos llegado al siglo de constitucionalismo. Y será la América del Norte -que dice no tener historia, porque se resiste al pasado-, el país llamado a encarnar y escribir racional y colectivamente su historia a partir de cero, por lo que se erigirá en sacerdote y templo de las nuevas libertades: oficiando por sí su manumisión de toda esclavitud religiosa o dogmática y construyendo la pirámide que las amparará. La libertad, perseguida en todo el mundo -según escribió Thomas Paine-, halló cobijo en la naciente república yanqui. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Liberales – librepensadores

Pues, decís bien: sois liberales, y nadie os puede regatear este dictado. Pero, sabedlo: sois con eso librepensadores, aunque os sonroje tal denominación. Todo liberal, de cualquier grado o matiz que sea, es, ipso facto, librepensador. Y todo librepensador, por odiosa que sea y aun ofensiva a las conveniencias sociales esta denominación, no pasa de ser un lógico liberal. Es doctrina precisa y exacta, como de matemáticas, y no tiene vuelta de hoja, como se suele decir. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Procedimiento estratégico

Para llevar a cabo este procedimiento estratégico, se cultiva sistemáticamente un clima de ambigüedad y confusión. A nadie se oculta el interés que han mostrado los legisladores de la Constitución en difuminar las cosas lo suficiente para disponer de un amplio margen de maniobra. Con habilidad de estrategas, rehuyeron determinar -como se había hecho en legislaciones anteriores- que el matrimonio es uno e indisoluble y que la familia es la célula base de la estructura social. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

El contrato social

El bien público existe en la teoría política moderna, porque no existe un bien humano natural y, por tanto, menos un bien común del cual participan todos los hombres. El contrato social existe precisamente para intentar hacer posible una convivencia entre hombres que no tienen nada en común. Cuando la sociedad política comienza a existir producto de este pacto -por supuesto, según la explicación moderna- la cesión de libertades por parte de los individuos constituye el Estado.  (José Luis Widow – Verbo)

Pedir gracias a Jesús

Entonces, me llené de atrevimiento que venía del amor hacia el prójimo y dije al Señor: Tú eres la Misericordia misma, como Tú Mismo me has dicho, pues Te ruego por el poder de Tu misericordia, vuelve Tu mirada bondadosa también a esas tres hermanas y si esto no es según Tu Sabiduría, Te ruego hacer un cambio: Que Tu mirada bondadosa hacia mi alma sea para ellas y que Tu mirada severa hacia sus almas sea para mí. De súbito Jesús me dijo estas palabras: Hija Mía, por tu amor sincero y generoso les concedo muchas gracias, aunque ellas no Me las piden, pero por la promesa que te he hecho. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)