Montserrat

Acabar con los curas

Sagrada Familia - Corazón del Niño Jesús“De los meses anteriores a la guerra tengo también el recuerdo de ver a mi padre ponerse una pelliza con forro de piel de oveja para ir a hacer guardia durante la noche a las iglesias y los conventos de Calatayud. Iba cada quince días. Con una pistola al cinto. Cuando le tocaba cenaba un poco antes, nos daba un beso a cada hijo y se marchaba. Mi madre lo acompañaba hasta la puerta de la calle. Así eran aquellos tiempos” (p. 34). (Carmelo López Arias – Razón Española)

Las instituciones

Toda institución se funda en una necesidad de la naturaleza. La satisfacción de esa necesidad es un fin inmediato de esa institución. Cuando las instituciones son legítimas, porque lo son las necesidades a que responden y además son fundamentales, subsisten siempre. Cuando las necesidades son ilegítimas, las instituciones que las satisfacen, si no mueren, matan. Cuando las necesidades son legítimas, y lo son las necesidades, pero las instituciones no satisfacen a las necesidades, las instituciones cambian y se transforman. Cuando las necesidades son legítimas y las instituciones también, pueden morir; pero, si mueren, resucitan. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Un no-orden

La autonomía de la razón funda todo en la libre conciencia de la que nace todo deber que el hombre quiere y tiene, porque libremente en su conciencia moral lo ha establecido y querido. Lo que quiere decir que el sujeto autónomo de la modernidad no está subordinado a ninguna ley ni tiene deber alguno; que toda ley y todo deber se los impone a sí mismo, nada más. Luego, como enseña Castellano, de su autonomía deriva “Un “orden” moral nominalista y subjetivista, por tanto un no-orden”. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Periódico liberal

Tenéis un periódico y lo leéis y dais a leer a los vuestros sin escrúpulo, a pesar de que se llama y discurre como liberal. ¿Seguiríais suscrito a él si de repente apareciese en su primera página el título de periódico librepensador? Paréceme que de ninguna manera. Pues cerradle desde luego las puertas de vuestra casa; el tal liberal, manso o fiero, años ha que era ni más ni menos que librepensador. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

El cultivo de la confusión

El cultivo de la confusión necesita el apoyo del silencio estratégico. Los legisladores de la Constitución han evitado toda fórmula que pudiera hacer recaer sobre ésta la temida acusación de “divorcista”, motivando así una reacción popular desfavorable a la hora del referéndum constitucional. Se creó en torno a este punto decisivo una atmósfera de imprecisión estratégica que actuó de cortina de humo a favor de la tendencia divorcista. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Voluntad general

Bien público que, como se puede deducir fácilmente, ya nada tiene que ver con el bien propio e íntimo de la persona humana. “El bien público es el bien del Estado, el cual es otro respecto al bien del hombre individual; como máximo es el bien del que sólo el ciudadano, no el hombre, es partícipe en cuanto miembro del cuerpo social”. Pero este asunto no queda allí. La voluntad del Estado es soberana, es decir, no tiene nada sobre ella. No hay una naturaleza a la cual ella deba atender para legislar. Esa voluntad es autónoma respecto de la verdad de las cosas y respecto del bien natural humano. El Estado, por eso, es creador del bien público. El Estado no tiene más referencia a la que a tender para legislar que su propia voluntad general. (José Luis Widow – Verbo)

Alegrar Tu corazón

Con gozo y deseo he acercado los labios a la amargura del cáliz que tomo de la Santa Misa todos los días. La pequeña porción que Jesús me ha asignado para cada momento y la cual no cederé a nadie. Consolaré incesantemente el dulcísimo Corazón Eucarístico, tocaré cánticos de agradecimiento en las cuerdas de mi corazón el sufrimiento es el tono más armonioso. Estaré muy atenta para presentir ¿con qué puedo alegrar Tu Corazón? Los días de la vida no son uniformes; cuando los nubarrones me cubran el sol, trataré como el águila de atravesar las olas y de dar a conocer a los demás que el sol no se apaga. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)