FIDELIDAD A LOS PRINCIPIOS

franco2El pueblo, como los hombres, no inventa su destino: lo sirve. Y nosotros estamos sirviendo el destino de la grandeza histórica de España y nos mantendremos en este propósito con mayor tenacidad de la que pueden oponer las fuerzas que tratan de obstaculizar nuestro camino. Y así, seguiremos fieles a los principios que constituyen el lema de nuestra política, es decir, manteniendo esa base de convivencia entre los españoles que se funda en la firme unión de lo nacional con lo social bajo el imperio de lo espiritual. Estamos contra la dialéctica de la lucha de clases, que enfrenta a los hombres en una actitud de permanente violencia, y proclamamos que sólo el sentido de solidaridad entre los españoles asegurará la continuación de la paz que busca nuestra política de desarrollo, nuestro auge económico y ese resurgimiento social que constituye un claro signo positivo de la salud de nuestro Régimen.

Estamos haciendo los españoles una auténtica transformación de nuestro país, una reforma sólida y profunda, una auténtica revolución social con orden y libertad, como corresponde a las gloriosas tradiciones de nuestra Patria y al afán de justicia que caracteriza nuestro tiempo.

Corresponde a la juventud un puesto de vanguardia en esta tarea de la construcción de una España más justa y más solidaria. Durante estos lustros de paz han participado en esta ingente labor de resurgimiento patrio generaciones sucesivas que en cada etapa han entregado el caudal generoso de sus ilusiones y esperanzas, de su trabajo y tesón, sin que puedan desfigurarlo quienes se obstinan en crear obstáculos o en perturbar nuestro orden.