Padre Manuel Martínez Cano mCR.

Virgen de GarabandalEn su cántico espiritual, San Juan de la Cruz dice: “Mil gracias derramando / pasó por estos sotos con presura / y, yéndolos mirando, / con sola su figura / vestidos los dejó de su hermosura”.

Todas las criaturas creadas por Dios son hermosas, bellas, bonitas. Y la más hermosa de todas es la mujer y el hombre. Se necesita tener los ojos infectados por el humo de Satanás, que ha penetrado en la Iglesia, para no ver la belleza que nos envuelve.

Vamos hacia Garabandal. Llegamos a Santo Toribio de Liébana para ganar la indulgencia concedida por el Sumo Pontífice este Año Santo Lebaniego. Maravilloso; impresiona ver tanta hermosura en este valle creado por Dios, donde los franciscanos custodian el lignun crucis más grande de que se venera en la tierra. El lema de este año, “Nuestra gloria, Señor, es tu cruz”.

Jesús nos ha dicho para siempre: “quien quiera seguirme que coja su cruz cada día, y me siga”. Sí, vivimos en un valle de lágrimas, anegado por el pecado. Pero los santos y las almas que sufren, física y espiritualmente, nos dicen que son fieles, que la vida es hermosa.

Y así es. Dios Está en el Cielo, en la tierra, y en todas las partes. La Santísima Trinidad vive en el alma en gracia. Y estamos rodeados de santas y santos, hombres y mujeres que aman a Dios y al prójimo. Y los bebés y los niños, trasuntos del Cielo.

Paramos en un área de servicio, fui a darle a una niña un librito de oraciones. La madre me lo agradeció mucho. Miré al cochecito que tenía en sus manos. No se veía nada, hacía frío. La buena mujer subió el coche y otra grandeza de esta vida: Un bebé de tres meses y medio; de sus ojos salen rayos celestiales. Ahí está Dios indiscutiblemente.

En Garabandal, hablé con dos ancianas que cuando eran niñas acompañaban a las cuatro videntes de la Virgen, una, me dijo: cuando volvían en sí, Mari Loli tenía una cara preciosa, angelical.

Garabandal es un escándalo eclesial; una injusticia que clama al Cielo. Las niñas no fueron tenidas en cuenta; dejadas de lado, han sufrido mucho, Mari Loli, se ha ido al Cielo y las otras tres ahí están ¡Señores eclesiásticos, háganles justicia! Que expliquen lo que vieron ante un tribunal eclesiástico. No hay apariciones de la Virgen, incluidas las aceptadas por la Iglesia, más documentadas. El mensaje de la Virgen de Garabandal lo estamos viendo: La autodemolición de la Iglesia.

Volvimos a casa, paramos para repostar gasolina, llegan dos coches de la guardia civil. Les regalo medallas de la Milagrosa. Uno se saca por el cuello la Virgen del Pilar y me dice: “la Virgen siempre me protege”.

La Virgen siempre nos protege, es nuestra Madre. Y como Madre de la Iglesia, avisa. Sólo dos avisos dijo en Garabandal ¡Vean la película!