Política internacional

180px-Retrato_Oficial_de_Francisco_FrancoEn el orden internacional, España, fiel a los principios que tantas veces hemos repetido de no injerencia en los asuntos internos de cada país, de respeto mutuo y apertura a todos los mercados, ha participado activamente en el mundo. El procedimiento de acción ha seguido y seguirá siempre orientado en la triple dirección: Europa, Hispanoamérica y los países mediterráneos, a los que tantos vínculos nos unen.

El primer objetivo de nuestra política exterior en el año que termina, y que seguirá siéndolo en el futuro, es el de la paz. No dejaremos sin intentar ningún camino que pueda servir para consolidarla sobre bases de justicia, de solidaridad y de dignidad para todos los pueblos. Nuestra Patria es parte de Europa y aspira a ocupar en ella, económica y políticamente, el puesto que nos depara la historia y que merecen las cualidades y el esfuerzo de los españoles.

Creemos en el diálogo como instrumento de entendimiento y de equilibrio, aun entre sociedades dispares entre sí por su forma de entender la convivencia política. Hemos de vivir de realidades, no de quimeras. El inundo es como es y no como quisiéramos que fuera. Ante una realidad permanente de tantos años y un afianzamiento constante de nuestra fortaleza, hemos abierto las puertas a la intensificación comercial con los países del Este de Europa, sin ceder en nada de lo que nos es consustancial ni bajar la guardia con que protegemos lo nuestro.

En los problemas de la paz y seguridad prestamos la mayor atención a la colaboración con los países en desarrollo, y especialmente a los más cercanos, es decir, los de Iberoamérica y el norte de África. En el año que ahora termina hemos intensificado grandemente los lazos de cooperación con todos ellos, concluyendo acuerdos económicos y técnicos mutuamente beneficiosos, incrementando el comercio, facilitando créditos y asistencia técnica y creando órganos comunes de estudio y preparación de los temas que mutuamente nos interesan.