Papa Francisco

No aceptaremos su existencia, si nos dejamos llevar de criterios mundanos. La presencia del maligno nos manifiesta por qué el mal tiene tanta fuerza entre nosotros. Su presencia está en la primera línea de las Escrituras que acaba con la victoria de Dios. Cuando rezamos el Padrenuestro pedimos que nos libre del malo. No es una idea sino un ser personal que nos tienta.

Cardenal Daniel Sturla

Afirmó que la ideología de género es “una especie de locura” que va contra Dios creador. El cardenal alertó ante la ideología de género que “se quiere imponer y que nosotros decimos, con el Papa Francisco, que es colonización ideológica”.

Cardenal Raymond Leo Burke

El católico siempre debe respetar, de manera absoluta, el Oficio Petrino como parte esencial de la institución de la Iglesia por parte de Cristo. Si el católico deja de respetar el oficio del Papa, es que está dispuesto al cisma o a apostatar de la fe. Al mismo tiempo, el católico debe respetar al hombre que está encargado del oficio, lo que implica atención a su enseñanza y dirección pastoral. Este respeto incluye también el deber de expresar al Papa el juicio de una conciencia rectamente formada cuando éste se desvía, o parece desviarse, de la verdadera doctrina y sana disciplina, o si abandona las responsabilidades inherentes a su oficio. Para el derecho natural, para los Evangelios y para la tradición disciplinaría constante de la Iglesia, los fieles deben expresar a sus pastores su premura por el estado de la Iglesia. Tienen este deber, al que corresponde el derecho de recibir una respuesta por parte de sus pastores.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Nunca demos la espalda a quien es Amor, Jesucristo. Para vivir necesitamos amor y necesitamos regalarlo. De ahí que cuando Dios nos ha hablado en estos últimos tiempos por medio de Jesús su Hijo, como nos dice la carta a los Hebreos, con quien llega la plenitud de los tiempos, nos dice con suma claridad: “Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado”.

Arzobispo Samuel J. Aquila

Arzobispo Samuel Joseph AquilaPara concluir, pido que todos nosotros recordemos orar y estar cerca del corazón de Jesús, pedir la humildad de Jesús y el don del amor a los demás, así como Jesús amó (Jn. 13, 34). Cada discípulo debe orar para tener el don de la fe y una confianza más profunda en Jesús, y de manera especial en su poder sanador. Debemos orar por todas las víctimas de abuso sexual hoy en nuestra cultura, por su sanación y por su encuentro con el Señor Jesús, quien puede traerles sanación. Debemos orar por el clero de la Iglesia, por el Papa, los cardenales, obispos, presbíteros y diáconos, para que el Espíritu Santo, quien avivará los dones que les ha otorgado, los ayude a ser fieles a Cristo y al Evangelio y a ser verdaderos siervos de los fieles con el corazón de Cristo. Debemos orar por la Iglesia nuestra Madre, que es santa, aunque tenga pecadores en medio de ella y sufra por las ofensas de todos sus miembros.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Como nos recordaba Benedicto XVI “allí donde la libertad de hacer se convierte en libertad de hacerse por uno mismo, se llega necesariamente a negar al Creador mismo y, con ello, también el hombre como criatura de Dios, como imagen de Dios, queda finalmente degradado en la esencia de su ser. En la lucha por la familia está en juego el hombre mismo. Y se hace evidente que, cuando se niega a Dios, se disuelve también la dignidad del hombre. Quien defiende a Dios, defiende al hombre” (Benedicto XVI, Discurso a la Curia romana, 2012).

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (66)

Cuanto a la revelación, sobre todo, y a los dogmas, nada se halla de nuevo en la doctrina de los modernistas, pues es la misma reprobada ya en el Syllabus, de Pío IX, y enunciada así: La revelación divina es imperfecta, y por lo mismo sujeta a progreso continuo e indefinido, que corresponda al progreso de la razón humana; y con más solemnidad en el Concilio Vaticano, por estas palabras: Ni, pues, la doctrina de la fe que Dios ha revelado se propuso como un invento filosófico para que la perfeccionasen los ingenios humanos, sino como un depósito divino se entregó a la Esposa de Cristo, a fin de que la custodiara fielmente e infaliblemente la declarase.