Pablo

El verbo era Dios

Santa Catalina Labouré. Religiosa y mística vidente de la Medalla MilagrosaSí, estamos en camino como Juan, aquél que escribió el Evangelio. Lo primero que se encuentra, es con la dificultad social para aceptar que un Hombre sea Dios. Y por eso lo aclara al principio en aquel trocito que los curas, viejos hoy, rezábamos todos los días como final de la Misa: el verbo era Dios… Y brinda el autor una lista de atributos divinos. Y después de todo eso, minucioso y claro, dice que se hizo carne, que habitó entre nosotros y que mis manos lo han tirado y mis ojos lo han visto. ¿Alguien da más? (P. Gonzalo Vera Fajardo – EL PAN DE LOS POBRES)

Yo vengo a salar las almas

Pero, ¡cómo!… ¿Es que ya, sacerdote, no he de cambiar las estructuras sociales, reivindicar la justicia social, influir, y capitanear toda clase de reivindicaciones? Te miro a ti, Señor, y escucho tu palabra: “No soy Yo el gran humanitario de la literatura masónica, un pacifista al uso, un líder social que prepara elecciones. Yo soy Dios. Yo vengo a salvar las almas, a redimirlas, a santificarlas”. (José Ricart Torrens, Pbro. – AVE MARÍA)

El mundo de los intereses

En un mundo como el nuestro, dominado por la injusticia social, por la presunción, el mundo de los intereses, enfrentamientos, discordias, abusos de poder, engaños, violencia, pobreza… son noticias diarias donde la droga, el amor libre, el alcohol… se convirtieron en un medio fácil de evasión. En el que el poder y el dinero potencian y enfurecen el orgullo humano…, en este mundo parece que la pobre barca de la Iglesia de Jesús -el Reino de la libertad, del amor, de la justicia, de la verdad, de la verdad y de los pobres- deba hundirse inevitablemente, a causa del descrédito de los valores espirituales y auténticamente humanos. (P. Julio Abelaira Casal – EL PAN DE LOS POBRES)

Volver al mundo real

Pero no por ello deja de tener sus peligros y es que se trata de una experiencia temporal destinada a terminar en un plazo más o menos largo, pues hay que volver al mundo real y ver al otro tal como es, con sus virtudes y defectos, por lo que hay que saber dar el paso del enamoramiento al amor, transformación que se realiza por un ejercicio combinado de la inteligencia y de la voluntad. Lo verdaderamente importante en una pareja no es estar enamorados, sino amar y sentirse amado por una persona que ha escogido también quererme con su razón y voluntad, es decir con toda su persona, pues ve en mí alguien que merece ser amado. (Pedro Trevijano, Pbro. – INFOCATÓLICA)

Pudor y castidad  (106)

En fin, una buena esposa no debe buscar sino agradar a Cristo Esposo agradando a su marido; y del mismo modo “el célibe se cuida de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor. El casado ha de cuidarse de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer, y así está dividido. La mujer no casada y la doncella sólo tienen que preocuparse de las cosas del Señor, de ser santa en cuerpo y en espíritu” (1ª Cor 7, 32-34). (José María Iraburu)

El padre Solá habla del demonio (22)

Y por eso se tiran por el suelo, se echan hacia abajo de cabeza y no se harán daño, no les pasará nada, subirán por la pared tranquilamente, y por el techo cabeza abajo y no les ocurre nada y no necesitan nada para adherirse ni para cogerse, sino que suben caminando como quien camina por el suelo, caminan por la pared, dan vueltas por arriba, tan tranquilos… Y ahora preguntamos: ¿esto se puede explicar por fenómenos parapsicológicos? Hasta ahora no se han dado estos casos. Casos de levitación sí., pero este es un caso que se explica perfectamente por falta de magnetismo. Se puede tener un dominio del magnetismo por razones normales de magnetismo, si no lo tuviésemos pues no lo usaríamos, no nos atreveríamos. Y si por esta fuerza uno puede llegar a dominar esto, no pesa y entonces con un dedo puede levantar a una persona, o aún ella misma comúnmente elevarse un poco más o menos. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Compartido y en familia

Animo a promover un tiempo de ocio compartido y en familia con actividades que satisfagan a todos, que respondan a los intereses y capacidades de las hijas y los hijos y que les descansen y diviertan. Es un buen momento para hacer salidas al campo con el fin de relajarse, hacer senderismo contemplando el paisaje, sacando fotos, deteniéndose a escuchar el agua del río, etc. Es un encuentro con el medio ambiente que humaniza y una experiencia que relaja mucho y facilita la reflexión. Pensemos que nuestro quehacer diario suele estar marcado por las prisas y los ruidos. Y en la naturaleza encontramos la pausa y el sosiego. (Mikel Pando – EL PAN DE LOS POBRES)