La fiesta mayor acostumbra a ser el acontecimiento más importante de un pueblo o de una ciudad. Se trata de un conjunto de celebraciones para hacer memoria cada año de un hecho importante de su historia o tradición, y a menudo es, a la vez, la fiesta patronal. La fiesta mayor es una ocasión de encuentro de los miembros de una comunidad local que se reúne en torno a unos escenarios comunes —iglesia parroquial, ayuntamiento, plazas, terrazas, espectáculos y actividades de todo tipo— y que afirma su identidad y su existencia como colectivo a partir de unos referentes simbólicos compartidos: religiosos, sociales, culturales e históricos.
A lo largo de mi ministerio sacerdotal he participado en numerosas fiestas patronales y he sido testigo de la presencia de autoridades en los actos religiosos con toda normalidad. Ahora bien, eso no significa identificación ni




