Isabel

La mujer

Edith Stein

Ahora bien, si queremos considerar también las individualidades, ¿hay entonces un tipo de mujer? ¿Hay en el tipo de mujer que aparece en las Campanas de Schiller o en el Amor y vida de Mujeres de Chamisso, y en las imágenes que nos presentan Zola, Strindberg, Wedekind, algo general por descubrir? ¿Es posible, partiendo de la múltiple variedad de tipos de mujer que encontramos en la vida, llegar a una unidad, que se distinga del alma del varón? No es éste el lugar para aportar la prueba filosófica de que en el terreno del ser hay algo que podríamos denominar especie del alma de la mujer, y que hay una función cognoscitiva específica capaz de percibirlo.

Formación Eclesiástica

Estamos muy convencidos que es en balde la defensa del celibato si al mismo tiempo no se asegura la formación filosófica y teológica, siguiendo a Santo Tomás de Aquino y apartándose totalmente de autores más que sospechosos que destruyen los fundamentos del saber racional y las bases de los motivos de credibilidad. Muchas pérdidas de fe y lamentables apostasías tienen origen en estos autores que desgraciadamente consiguen demasiada audiencia incomprensible tolerancia, agravadas por las audiencias públicas de tantos profesores, incompetentes por su inseguridad doctrinal.

Si no se restauran con acierto los estudios eclesiásticos siguiendo autores seguros y con profesores dignos de confianza, los peligros de herejía y de cisma así como el desprestigio público del celibato son no sólo previsibles, sino en cierta manera querida por aquellos que han de evitarlos, cuya responsabilidad sólo Dios puede medir. (ASOCIACIÓN DE SACERDOTES Y RELIGIOSOS DE SAN ANTONIO Mª CLARET)

¿Por qué votar?

Mientras los gobiernos dejaron en paz al pueblo y no se entremetieron demasiado en los detalles de la vida social, actitud muy peligrosa contra la que advirtieron ya Tocqueville y hasta Comte, la farsa no era evidente. No obstante, reciente todavía la segunda guerra mundial, cuando la gente tenía otras preocupaciones y se desinteresaba de estas cosas y de sus posibles consecuencias langfristig, un pensador como Ernst Jünger se preguntaba en 1951: “¿Por qué votar, es decir, elegir, en una situación en que no queda ya elección? La respuesta al ofrecerle a nuestro votante la papeleta de voto, es que se le da la ocasión de participar en un acto de aclamación”. Igual que en los Estados reconocidos formal y materialmente como totalitarios, representados entonces principalmente por la URSS. (Dalmacio Negro – VERBO)

Rebelión contra Dios

Dios es fiel y cuida de su criatura, aunque ella habitualmente se mantenga en rebelión contra Él, por el pecado, quebrantamiento de su orden. El hombre, en su afán de independizarse de Dios, quiere fijar una “ley para sí”, una ley suprema, concordada. “Si la mayoría de los hombres determinan que Dios no existe, queda legislado que Dios no existe”. (Jaime Solá Grané – CASTIGOS DE DIOS)

La alienación total

Frente al contrato social moderno y al imaginado estado de naturaleza ambos autores defendieron la sociabilidad natural del hombre y la sociedad como condición necesaria para la existencia humana.

La negación del individuo y su convergencia en el Gran Ser proclamada por Comte, parece más acorde con Rousseau que con Bonald al haber establecido el ginebrino la cláusula fundamental del pacto social: “La alienación total de cada asociado con todos sus derechos a toda la comunidad”, de modo que “cada cual pone en común su persona y su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general, y cada miembro es considerado como parte indivisible del todo”. “El pacto social da al cuerpo político un poder absoluto sobre tocios los suyos”. (Estanislao Cantero – VERBO)

Determinación de la autoridad

El cardenal Pie decía que “el primer ensayo de sufragio universal fue la amnistía de Barrabás y la condena de Cristo”. Taine añadía: “Diez millones de ignorantes no suman un sabio. Un pueblo consultado puede en rigor indicar la forma de gobierno que le gusta. Pero no aquella de la que tiene necesidad. En nuestros días, Salvador de Madariaga ha escrito: “El sufragio universal directo no corresponde a la naturaleza social, porque se funda en la masa, no en el pueblo, y menos en la nación… La masa no es cosa que pueda consultarse, porque sólo es una hembra colectiva, ruda y primitiva, que anhela al macho. La masa no asciende a pueblo hasta que se organiza en instituciones. La nación es un pueblo consciente de sí mismo. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Pseudo – historiadores

Aceptando con entusiasmo la moda deconstructivista de finales del siglo XX y principios del XXI, prisioneros de sus presupuestos ideológicos o rehenes de lo políticamente correcto, legiones de periodistas militantes y pseudo-historiadores ponen en duda con placer el legado histórico de España, la nación (comunidad) y la patria (tierra de los padres), hasta el punto de hacer desaparecer el objeto mismo de su estudio. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)