España en el mundo
La convicción de que las diferentes naciones forman una comunidad mundial, interdependiente, es hoy más necesaria que nunca. España seguirá prestando todo su apoyo a la defensa de la paz y al estrechamiento de las relaciones entre los pueblos.
En el umbral del nuevo año contemplamos una realidad mundial que sufre una profunda crisis. No podemos desconocer la magnitud y el sentido de esta nueva situación. Con serenidad, con la confianza en la humanidad a la que nunca le faltará la asistencia de Dios, habrá que afrontar los nuevos retos.
Ante el comienzo del nuevo año queremos reafirmar que la paz entre las naciones constituye el objetivo cardinal de nuestra política exterior y que nuestro país, fiel a su vocación, contribuirá con todos sus medios a asentarla sobre el único cimiento seguro: la firmeza, la justicia y la solidaridad.
Sólo a través de la Sigue leyendo
Reflexiones de un católico sobre la demoledora afirmación radical de los testigos de Jehová que se expresa así: Jesucristo no es Dios.
Los católicos sabemos que la Ley de Dios debe regir, no solamente en la vida particular sino en la vida política. Es la peor desgracia para una nación que su ley fundamental esté al margen o sea contraria a la Ley de Dios. Dios tiene derecho a ser reconocido en la vida pública. Y los Estados tienen la obligación de proteger el culto privado y también las manifestaciones públicas de la religión. Podríamos decir que la piedra dé toque, para conocer si un candidato puede ser o no votado, sería preguntarle si apoyará o se acomodará a una Constitución que prescinda de la Ley de Dios.
«No seamos perros mudos, ni observadores taciturnos, ni mercenarios que huyen frente a los lobos».