España en el mundo

General Francisco Franco - de pieLa convicción de que las diferentes naciones forman una comunidad mundial, interdependiente, es hoy más necesaria que nunca. España seguirá prestando todo su apoyo a la defensa de la paz y al estrechamiento de las relaciones entre los pueblos.

En el umbral del nuevo año contemplamos una realidad mundial que sufre una profunda crisis. No podemos desconocer la magnitud y el sentido de esta nueva situación. Con serenidad, con la confianza en la humanidad a la que nunca le faltará la asistencia de Dios, habrá que afrontar los nuevos retos.

Ante el comienzo del nuevo año queremos reafirmar que la paz entre las naciones constituye el objetivo cardinal de nuestra política exterior y que nuestro país, fiel a su vocación, contribuirá con todos sus medios a asentarla sobre el único cimiento seguro: la firmeza, la justicia y la solidaridad.

Sólo a través de la conciencia de la dignidad de los pueblos y la necesidad de cooperación entre todas las naciones se podrá conseguir una auténtica paz que supere las tensiones existentes.

España, como raíz de la gran familia de los pueblos hispanoamericanos, con los que se siente indisolublemente hermanada, ha seguido a lo largo de 1973 intensificando su cooperación con ellos en todos los campos: económico, técnico y cultural, como lo demuestran la Conferencia Iberoamericana de Ministros de Planificación y Desarrollo y las Jornadas Hispano-Andinas, celebradas en Madrid.

Nuestros estrechos vínculos con Portugal siguen esta misma línea de reforzar la colaboración entre los dos pueblos hermanos de la Península.

Sin embargo, la economía de Occidente se ve gravemente amenazada por las dificultades en el sector de la energía, que, de prolongarse, provocarían efectos muy negativos no sólo en los países occidentales, sino también, a la larga, en todo el mundo.

En la actual crisis de hidrocarburos adquiere especial relevancia nuestra tradicional amistad con los países árabes, y estos pueblos han sabido corresponder a este sentimiento al situar a nuestra Patria entre sus amigos.