Monseñor José Guerra Campos
Separata del «Boletín oficial del Obispado de Cuenca»
Núm. 5, mayo 1986
VII Criterio de la Iglesia sobre el orden político (1939-65)
Durante la guerra, el Episcopado, que veía bien la orientación básica del Movimiento Nacional, declaró a los obispos de todo el mundo que no se hacía solidario de conductas, tendencias o intenciones que pudiesen desnaturalizarlo en el futuro (1). Rechazaba la tentación estatista o totalitaria (2). El Cardenal Gomá había señalado en Europa, frente a la revolución liberal, la tendencia de algunos Estados a absorber toda actividad social (3).
Dentro de una común adhesión al Movimiento en lo sustancial, hubo inicialmente en la Iglesia dos posturas. Por un lado, la Jerarquía y la casi totalidad del clero y los religiosos —además de abstenerse en la discusión sobre fórmulas políticas opinables— expresaron preocupadas reservas ante el posible influjo de ideologías paganizantes, como el Sigue leyendo
(Actualizado) Llega a los cines *Garabandal, sólo Dios lo sabe* el 2 febrero en Madrid, Valencia, Santander, Cuenca, Las Palmas y Tenerife; y el día 9 en Barcelona. En más ciudades, próximamente.
«Toda la bondad que pueda haber en el hombre es por participación de Dios».
¡Dios y Señor mío!, creo firmemente que estáis aquí presente; os adoro y amo sobre todas las cosas. Gracias os doy por los beneficios de creación, redención, conservación, recepción de los Santos Sacramentos, por las gracias especiales de este día, y singularmente, por haberme dado una Madre tan buena y cariñosa como la Santísima Virgen. Amén.
La «teología de la Liberación» surge con un libro del profesor Gustavo Gutiérrez, de la Facultad de Teología de la Universidad de Lima, y que él mismo titula «Teología de la Liberación». Este volumen es el resultado de un encargo para unas conferencias sobre «teología del desarrollo». El propio profesor transforma en sus conferencias la palabra «desarrollo» por «liberación».