
Publicado por manuelmartinezcano | Filed under Artículos - Contracorriente
21 jueves May 2020
21 jueves May 2020
Posted in P. Manuel Martínez Cano

Padre Manuel Martínez Cano mCR.
El evolucionismo materialista, que afirma la existencia de una materia eterna e increada, y que explica el origen de todos los seres vivientes: plantas, animales y el mismo hombre (en cuanto al cuerpo y al alma), por una evolución mecánica de aquella materia eterna, se halla en contradicción con la verdad revelada por Dios.
El evolucionismo que afirma que los seres orgánicos han ido evolucionando a partir de formas primitivas, creadas por Dios, y que fueron evolucionando según el plan dispuesto por Él, es compatible con la verdad revelada. Sin embargo, con respecto al hombre, se ha de admitir que fue creado especialmente por Dios, por lo que respecta a su alma espiritual.
El hombre es más que un puro animal. En el hombre hay un alma espiritual que no puede venir por evolución de la materia sino por creación directa de Dios, porque la materia no puede dar lo que es superior a ella y no tiene.
Alfred Russell Wallace, contemporáneo de Darwin y coautor de la hipótesis evolucionista de la selección natural, dice: «Yo inferiría que una Inteligencia Superior ha guiado el desarrollo del hombre en una dirección definida y para un propósito especial».
No son las hipótesis evolucionistas las que han dado lugar a la negación de la existencia de Dios. Sólo niegan la existencia de Dios las teorías materialistas que rebajan a los hombres a la categoría de bestias, como ha reconocido el más importante zoólogo del mundo P. P. Grasé: «El ateísmo no recoge lo humano: reduce al Homo sapiens a la condición de bestia».
LOS CIENTÍFICOS Y LA EVOLUCIÓN
No olvidemos que la evolución tan sólo es una hipótesis, una mera suposición, y no algo científicamente demostrado. Los mismos partidarios del evolucionismo lo han reconocido: «El evolucionismo es una monstruosidad indigesta en la que no tengo más remedio que creer» (Jean Rostand, biólogo ateo).
Washburn, decidido partidario del evolucionismo, afirma: «Por si este resumen parece poco atrevido, quiero recordar al lector que la mayoría de los problemas referentes a la evolución humana siguen sin resolver. Al igual que ha ocurrido en el pasado, es posible que los investigadores se equivoquen precisamente en aquellos aspectos que más seguros están de acertar. Al presentar mis opiniones en esta forma, he intentado demostrar que nuestras ideas sobre la evolución humana se basan en datos a veces muy poco fidedignos. Los problemas con que nos encontramos se deben principalmente a que la mayoría de los fósiles de que disponemos son tan sólo fragmentos… la localización temporal de los restos también plantea problemas realmente impresiona el grado de emotividad que aún acompaña a los estudios sobre la evolución humana» (Scientific American XI, 1978).
Evolucionismo, ¿sí o no? en todo caso siempre será verdad lo que ha dicho Sir John Eccles, Premio Nobel de Medicina en 1963: «Yo creo que hay una Providencia Divina que opera sobre y por encima de los sucesos materiales de la evolución biológica».
20 miércoles May 2020
Posted in Artículos - Contracorriente

20 miércoles May 2020
Posted in Miguicas

Padre Martínez m.C.R.
* El Concilio Vaticano II llamó a la santidad universal. Lean el Concilio. Y el Concilio de Trento. Todos los concilios.
* El mundo sigue siendo como Dios lo creó. Nuestro mundo debe adaptarse a la Ley de Dios. Si las naciones se olvidan de Dios, las gobierna tiranos y endemoniados.
* El hombre no es un juguete de fuerzas misteriosas, cósmicas o económicas. El hombre es una persona creada por Dios. Al recibir el Bautismo, es hijo de Dios.
* Cristo dijo: «La verdad os hará libres». Las llamadas libertades democráticas esclavizan el entendimiento y corrompen la voluntad. Embrutecen a los pueblos.
* «Quizás a vosotros no se os pedirá la sangre, pero sí ciertamente la fidelidad a Cristo. Una fidelidad que se ha de vivir en las situaciones de cada día» (San Juan Pablo II).
* «La religión es una cosa intrínsecamente simpática. No puedo concebir una religión digna de llamarse religión sin observancias fijas y materiales» (Chesterton).
* «Mentid como el demonio, no tímidamente, no sólo por un tiempo, sino valientemente y para siempre… Mentid amigos míos, mentid» (Voltaire). Los endemoniados de nuestros tiempos siguen mintiendo.
* «Pero a vosotros, los demás de Tiatira, a cuantos no profesáis esta doctrina, los que no habéis conocido las profundidades de Satanás, como ellos las llaman» (Apocalipsis 2, 24). Un joven me ha dicho que ha conocido a muchos satánicos.
19 martes May 2020
Posted in Guerra Campos

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973
Esto es lo que a veces se llama espíritu moderno, aunque formulado hace dos siglos, que prescinde de la revelación de un ser personal superior a nosotros, y afirma que lo que hay de divino, de más noble y valioso, en el mundo sólo existe y se manifiesta en la historia de la conciencia humana (en nuestros pensamientos, sentimientos, cultura, arte, acción y relaciones sociales). Y otros dirán: ¿para qué hablar de lo divino?; todo esto es puramente humano. Y así llegamos al humanismo ateo.
Desde hace poco algunos pensadores protestantes -que encuentran mucha acogida entre nosotros- hablan de «ateísmo cristiano»; según el cual carecería de significado la religión o comunicación consciente con Dios; Cristo interesaría por lo que hace o dice de las relaciones fraternas, no por lo que dice del Padre. Respetando los valores fraternales, no tendría importancia ya la diferencia entre ser creyente o ser ateo. Triste final: se ha vaciado la fe, hemos llegado al fondo de la escalera. (En cuanto al valor religioso que pueda haber en quienes de buena fe viven sin fe, hablaremos otro día).