Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Publicaciones de la categoría: Artículos

02 domingo May 2021

Posted by manuelmartinezcano in Artículos

≈ Deja un comentario

San Juan Pablo II saludando a Mons. José Guerra Campos (Obispo de Cuenca)

Obispo José Guerra Campos (2)

CARTA ABIERTA AL DIRECTOR DE ABC

Muy Sr. Mío:

Con profundo desagrado acabo de leer la nota periodística de ABC te fecha 16 de julio, pág. 67, sobre el difunto Obispo José Guerra Campos al que intitula con motivo de su muerte “el último obispo del antiguo régimen”.

Peor que una mentira es un conjunto de medias verdades. He conocido a Don José Guerra mucho más íntimamente de lo que puede imaginarse cualquier redactor de ABC. Puedo decir que fue nombrado Obispo muy contra su voluntad por obedecer al Sr. Nuncio Ribieri y ante la insistencia personal del Papa. Sé perfectamente cómo resistió a ser nombrado Procurador en Cortes. Cedió a ellos tras dos viajes a Roma donde la Secretaría de Estado le constriñó a la aceptación como lo deseaban también los obispos españoles, a fin de orientar moralmente las leyes que se promulgarán en unión con otros beneméritos obispos.

En Roma no se problemático ese cargo con razonamientos políticos, sino que se vio la propuesta del Gobierno español como la cosa más natural a semejanza de otros países católicos donde señores obispos ocupan cargos de presentación política para orientar al cuerpo legislativo, como ocurre en Bélgica en Argentina y otras naciones católicas. Y nada digamos del derecho de presentación de obispos que tenían hasta presidentes socialistas como en Francia para alguna determinada diócesis. Todo en Roma se veía con naturalidad y se le argumentó así a Mons. Guerra para vencer sus reparos.

Las jornadas de Zaragoza no fueron anticonciliares. Hay un libro en forma de tesis del eminente Dr. Luis Madrid Corcuera que demuestra la infamia de esa información. Nunca hubo enfrentamiento con el cardenal Tarancón. En veintisiete años jamás le oí una palabra de descrédito o de murmuración. “La verdad os hará libres” fue siempre su máxima. Eso unido a su superioridad teológica e intelectual y a su ejemplaridad de vida cebó la envidia de algunos. Él con caridad nunca respondió a la envidia. Como fue libre, tal vez fuera molesto para algunos hombres de la Iglesia más áulicos más acomodaticios o comprometidos con los socialismos reinantes y nacionalismos. Él no intervino jamás en la creación de algún partido político muy grato algún obispo auxiliar, ni apoyo al separatismo anticristiano, como algún prelado residencial ni bautizó a ningún nieto de Franco cómo algún cardenal. Por eso fue libre siempre para hablar evangélicamente sin condicionamientos mundanos.

Él dijo que a quién públicamente le pidiera las razones de su ausencia de la Conferencia Episcopal le respondería públicamente, documentadamente con todas las razones y motivos. Todavía hasta el día de su muerte, ningún prelado, ningún Nuncio del Papa se lo ha pedido. Todos sabían muy bien que no se trataba de “opiniones” como se dice en la nota, sino de algo muy serio que afectaba a la misma conciencia y entraña del magisterio católico.

Monseñor Guerra no quiso tener ningún “peso específico”. Fue un obispo leal a la Iglesia leal a la patria, evangélico y santo. Yo no fui su confesor habitual, aunque tuve que saber muchas cosas de sus sufrimientos, de su santidad, de sus heroísmos callados, y de la enorme caballerosidad y nobleza de su vida.

Los buenos católicos, los buenos españoles debemos honrar su memoria.

 Atentamente.

José María Alba Cereceda, S.I.

Acto de fe

01 sábado May 2021

Posted by manuelmartinezcano in Artículos

≈ Deja un comentario

Papa emérito Benedicto XVI dando la Comunión a una religiosa

Sed bienvenido, oh Jesús mío, a la pobre morada de mi corazón. Yo sé y creo firmemente que he recibido en la Sagrada Hostia al Creador del Cielo y de la tierra, a mi Dios y Creador, a mi Redentor y a mi Padre. Bienvenido seáis. Estoy admirado de la bondad de mi Dios, que, por hacerme bien, no ha tenido reparo en venir a mí, pobre y miserable criatura. Quiso habitar en mi cuerpo ruin y miserable y en mi alma tantas veces pecadora. ¡Qué dicha tan grande! Yo soy sagrario del preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de mi Señor Jesucristo. Él está dentro de mí.

Nuestra Señora de la Oración o de PONTMAIN (también llamada Nuestra Señora de la Esperanza) – Francia

01 sábado May 2021

Posted by manuelmartinezcano in Artículos

≈ Deja un comentario

  • Nuestra Señora de la Oración o de PONTMAIN (también llamada Nuestra Señora de la Esperanza)
  • Santuario de Nuestra Señora de la Pontmain.

Más conocida como Virgen Madre de la Esperanza, es una advocación mariana reconocida por la Santa Sede a partir del pontificado de Pío XI. Luego de Nuestra Señora de Lourdes y junto con Nuestra Señora de La Salette, se trata de una de las tres advocaciones más representativas de Francia. ​

La Iglesia católica sostiene que la Virgen María se manifestó en Pontmain, Francia, el 17 de enero del 1871. En aquel invierno enmarcado por la guerra franco-prusiana, cuatro meses después de que Napoleón III cayera cautivo en la batalla de Sedán, el ejército prusiano dominaba dos terceras partes de Francia y se hallaba a pocas millas de la villa de Pontmain, de unos 500 habitantes. La gente se había cansado de pedir que la guerra cesara. Cuatro niños, Eugenne Barbedette, Joseph Barbedette, François Richer y Jeanneth-Marie Lebossé, declararon la aparición de una “bella señora” con los brazos extendidos, vestida de azul oscuro con estrellas doradas, un velo negro y una corona de oro. Otros dos niños, Eugenio Friteau y Agustín Boitin, se sumaron a los anteriores. En sus testimonios, los niños manifestaron como mensaje escrito aparecido a los pies de la Virgen su deseo de que la gente rezara, de que pronto se les concedería lo que pedían y de que su Hijo (Jesucristo) se dejaba conmover. Al tiempo preciso de la aparición, el general prusiano Karl von Schmidt, presto a arrasar con el pueblo de Laval en dirección a Pontmain, recibió órdenes del alto mando de no tomar la ciudad.

Finalmente, la invasión de Bretaña nunca se efectuó ya que once días después, el 28 de enero de 1871, finalizó el sitio de París y se firmó el armisticio entre Francia y Prusia. El obispo de Laval, monseñor Wicart, declaró las apariciones como auténticas:

“Yo mismo considero que la Inmaculada Virgen de la Esperanza se apareció ante estos cuatro niños y no tengo ni menor duda”.

Contexto histórico

la aparición de la Virgen de Pontmain se sitúa en el contexto de la Guerra franco-prusiana: los ejércitos del Segundo Imperio Francés habían sido derrotados y el Segundo Imperio Francés aplastado ingresando así las tropas alemanas-prusianas en territorio francés. El 12 de enero de 1871 los prusianos entraron en Le Mans y avanzaron en dirección al oeste (entonces en dirección a la Mayenne). Las poblaciones locales aportaron numerosos hombres para defenderse en la guerra franco-prusiana pero no se obtenían noticias de ellos, al mismo tiempo se produjo una epidemia de fiebre tifoidea y de viruela. Mucha gente se refugiaba en la iglesia de la aldea tratando de orar para que la guerra cesara. Cansados de orar fervientemente, cuatro niños testimoniaron la aparición de la Virgen el 15 de enero del 1871 cuando se encontraban fuera de sus casas. En el testimonio de Eugenne Barbedette, uno de los niños dijo:

“Yo vi como las estrellas se derretían y luego vimos cómo se movían juntas en forma de círculo y tomó forma de una silueta femenina…”

Los niños Eugenne Barbedette y Joseph Barbedette testimoniaron haber visto en el Cielo una luz resplandeciente y a una hermosa señora (como ellos la denominaron) en el tejado de un granero. Los niños sorprendidos y algo atemorizados se acercaron a aquel lugar y contemplaron la aparición de María. Minutos después, dos niños más se acercaron (François Richer y Jeanneth-Marie Lebossé) y algunas personas también contemplaron la aparición; y en su testimonio relataron no haberla oído, solamente la veían.

Mensaje en la noche

Los cuatro videntes relataron haber recibido un mensaje durante la aparición. Joseph y Eugenne fueron los principales protagonistas en recibir el mensaje de la Virgen:

“Oren hijos míos, oren mucho, estoy yo aquí para escuchar sus peticiones…”

y por con siguiente recibieron otro mensaje de la Virgen María en esa misma noche:

“Recen mucho hijos míos, Dios los escuchara muy pronto, Jesús, mi hijo amado se deja mover a su compasión, está abierto a sus plegarias…”

Jeanneth-Marie y François relataron no haber escuchado a la “bella señora” sino haber visto un «ovalo azul» y «velas apagadas» que rodeaban a la hermosa señora. Los principales protagonistas entonaron una canción a la Virgen como una prueba fiel de su devoción, cuando ella desapareció del tejado.

Aparición siguiente

En la noche del 16 de enero del 1871, los niños regresaron con una muchedumbre de 15 mil personas al lugar en donde testimoniaban que la “hermosa señora” se había aparecido la noche anterior. Dijeron que la Virgen se apareció nuevamente, pero que esta aparición fue diferente:

“La hermosa y bella señora se apareció, pero vimos en su mirada una tristeza indescriptible, tenía sus manos alzadas como si calmara a una multitud y en eso apareció un crucifijo rojo del color de la sangre, frente a ella y supimos mis amigos, mi hermano (Joseph) y yo que era el Jesucristo ensangrentado. En lo alto de la cruz había un letrero blanco que decía: «jesus·christ» (Jesucristo). La hermosa señora sostiene el crucifijo con sus manos y nos los enseña cuando una estrella dorada enciende las cuatro velas que está en el «ovalo azul», el crucifijo desaparece cuando María (desde un principio no supimos que era la madre de Dios) toma su actitud inicial, extiende sus brazos hacia al Cielo. En ese momento la muchedumbre se arrodilla en la nieve ante la oración nocturna y un gran velo muy blanco como la nieve encubre de los pies a la cabeza de la hermosa señora hasta desaparecer totalmente del tejado. Nosotros dijimos «todo ha terminado» y nos levantamos de la nieve y nos fuimos a nuestras casas con los corazones muy felices…”

Aprobación eclesiástica

Cuando las apariciones de la Virgen cesaron la guerra entre Napoleón III y Guillermo I terminó y los soldados regresaron a sus casas. La aldea de Pontmain se salvó gracias a las apariciones de la Virgen María en el tejado de un granero. Tras un largo periodo de encuesta, el Obispo de la aldea Monseñor Wicart Zavert reconoció estas apariciones como «auténticas revelaciones». Y desde entonces se erigió un santuario, el Santuario de Nuestra Señora de Pontmain. 

¿Para qué nací?

30 viernes Abr 2021

Posted by manuelmartinezcano in Artículos

≈ Deja un comentario

En la Cruz está la salvación

Yo, ¿para qué nací? Para salvarme.

Que tengo que morir es infalible;

dejar de ver a Dios y condenarme

triste cosa será, pero posible.

Posible, ¿y río, y duermo, y quiero holgarme?

Posible, ¿y tengo amor a lo visible?

¿Qué hago, en qué me ocupo, en qué me encanto?

Loco debo de ser pues no soy santo.

Normas de vida cristiana

29 jueves Abr 2021

Posted by manuelmartinezcano in Artículos

≈ Deja un comentario

Niño rezando a Jesucristo

NO PASES:

Ningún día sin ofrecimiento de obras; si puedes, Misa, comunión, visita al Santísimo Sacramento, rosario, examen de conciencia.

Ninguna semana sin confesión, comunión y lectura espiritual.

Ningún mes sin retiro espiritual y primer viernes.

Ninguna Cuaresma sin siete domingos de San José ni Vía Crucis, ni mayo sin mes de María, ni junio sin mes del Sagrado Corazón, ni diciembre sin novena a la Inmaculada.

Ningún año sin Ejercicios Espirituales, a ser posible en completo retiro.

Ningún año sin haber leído algunos libros de formación.

Ninguna mañana sin una oración fervorosa.

Ningún trabajo sin buena intención.

Ninguna alegría sin una mirada de agradecimiento a Dios.

Ningún sufrimiento sin un acto de sumisión a la voluntad divina.

Ninguna ofensa sufrida sin un perdón indulgente.

Ninguna culpa sin arrepentimiento y confesión.

Ninguna falta observada en los demás sin un juicio atenuante.

Ninguna buena acción sin humildad.

Ninguno que sufra sin procurarle alivio.

Ninguna noche sin examen de conciencia.

Ningún día sin una obra de apostolado.

← Entradas anteriores
Entradas recientes →
abril 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 279 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...