Niño rezando a Jesucristo

NO PASES:

Ningún día sin ofrecimiento de obras; si puedes, Misa, comunión, visita al Santísimo Sacramento, rosario, examen de conciencia.

Ninguna semana sin confesión, comunión y lectura espiritual.

Ningún mes sin retiro espiritual y primer viernes.

Ninguna Cuaresma sin siete domingos de San José ni Vía Crucis, ni mayo sin mes de María, ni junio sin mes del Sagrado Corazón, ni diciembre sin novena a la Inmaculada.

Ningún año sin Ejercicios Espirituales, a ser posible en completo retiro.

Ningún año sin haber leído algunos libros de formación.

Ninguna mañana sin una oración fervorosa.

Ningún trabajo sin buena intención.

Ninguna alegría sin una mirada de agradecimiento a Dios.

Ningún sufrimiento sin un acto de sumisión a la voluntad divina.

Ninguna ofensa sufrida sin un perdón indulgente.

Ninguna culpa sin arrepentimiento y confesión.

Ninguna falta observada en los demás sin un juicio atenuante.

Ninguna buena acción sin humildad.

Ninguno que sufra sin procurarle alivio.

Ninguna noche sin examen de conciencia.

Ningún día sin una obra de apostolado.